REEMPLAZOS DE COMIDAS PARA BAJAR DE PESO

junio 19, 2010

Informe Especial: Health & Wellness

Los estudios científicos han comprobado que beber batidos hipocalóricos enriquecidos con proteínas, reemplazando 1 ó 2 comidas al día, promueve un control de peso más saludable que limitar las calorías sólamente. Este artículo da cuenta de tres estudios realizados en EE.UU., Corea y Alemania, acompañados de la palabra de un especialista en la materia.

Existen en el mercado productos nutricionales que permiten suplementar aquellas comidas insuficientes, y que por poseer todos los nutrientes necesarios son considerados completos. Este artículo se centrará en los espesos batidos hipocalóricos, fortificados con vitaminas y minerales, elaborados a partir de proteínas de alto valor biológico como la proteína de soja y suero de leche de vaca, libres de grasa animal y acompañados de fibra . Estos batidos pueden ser enriquecidos con un aporte adicional de proteínas, elevando la ingesta de éste nutriente a un 30% de las calorías totales en el día. Las proteínas poseen varios efectos interesantes, ya que además de nutrir y ayudar a mantener la masa muscular intacta, producen saciedad prolongada.

Se ha demostrado científicamente que estos batidos conocidos en otros países como “reemplazos o sustitutos de comidas” son una forma efectiva para controlar el peso. Estudios realizados en prestigiosas universidades de diversas partes del mundo, dan cuenta de éstos beneficios. A continuación haremos una descripción somera de sus hallazgos.

Ensayo controlado sobre el enriquecimiento proteico de los batidos para bajar de peso

En el Centro de Nutrición Humana de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA), un grupo de investigadores conducidos por el Dr. Leo Treyzon y colaboradores publicaron en la revista Nutrition Journal, un ensayo clínico comparando con un grupo control, el efecto de enriquecer con proteínas una dieta consistente en batidos hipocalóricos que reemplazaron dos comidas en el día, acompañados de una tercera comida saludable por la noche. Se calculó una reducción de 500 calorías por día para ambos grupos.

Ocurre que cuando uno hace dieta para bajar de peso reduciendo las calorías, lo logra pero con un costo alto ya que no sólo pierde grasa sino también masa muscular, siendo este último un efecto por demás indeseable.

¿De qué se trató el estudio? En el estudio participaron 100 personas con sobrepeso repartidos en dos grupos, con el propósito de analizar los efectos de dos niveles diferentes de proteínas, en una dieta baja en calorías para perder peso durante un período de un año. Los participantes no sabían a qué grupo habían sido asignados.
¿Cuál fue el propósito del estudio? El objetivo de los investigadores fue observar si las personas que ingerían más proteínas (el doble de lo normal) perdían peso conservando su masa muscular magra, en comparación con aquellas que ingerían una cantidad normal de proteínas.
¿Qué ocurrió? Al finalizar el estudio, si bien ambos grupos perdieron la misma cantidad de peso, el grupo que recibió el doble de proteínas lo hizo sólo a expensas de la grasa conservando su masa muscular intacta.

Eficacia de los batidos en Corea

En el Hospital de la Universidad Nacional de Seúl, Corea del Sur, el Dr. Kim y colaboradores llevaron a cabo un estudio publicado en 2009 en la revista médica International Journal of Clinical Practice, sobre la eficacia de dos batidos hipocalóricos al día para reducir el peso y la grasa abdominal en personas obesas con síndrome metabólico, un conjunto de alteraciones caracterizado por obesidad abdominal, presión arterial, azúcar y colesterol en sangre elevados. Se trató de un estudio que duró 12 semanas, comparando dos dietas hipocalóricas (1200-1500 calorías), una con batidos enriquecidos con un aporte extra de proteínas y otra, nutricionalmente completa y balanceada. Tanto los participantes como los investigadores ignoraban el tipo de dieta asignada a cada grupo. Los integrantes de cada grupo fueron seleccionados al azar mediante un programa computarizado.
¿Cuál fue el propósito del estudio? Además de evaluar los efectos de las dos dietas diferentes sobre el peso, los investigadores observaron si las personas asignadas a la dieta hiperproteica perdían más grasa corporal y/o grasa abdominal que aquellos que consumían una cantidad de normal de proteínas. También evaluaron el impacto de las dietas sobre las alteraciones que acompañan al síndrome metabólico.
¿Qué ocurrió? Al finalizar las 12 semanas, ambos grupos perdieron peso en el área abdominal. Sin embargo, entre los sujetos que siguieron la dieta más estrictamente, las personas que integraban el grupo hiperproteico perdieron más grasa corporal (y menos masa magra) que aquellas que consumieron una cantidad de proteínas estándar.

Batidos: un control de peso más efectivo y saludable que limitar las calorías solamente

En la Universidad de Ulm, Alemania, Marion Flechtner-Mors, Ph.D. y Herwig Ditschuneit, M.D. realizaron un estudio con batidos con bajas calorías enriquecidos con proteínas, reemplazando dos de las tres principales comidas del día. Se comparó con otro grupo con una ingesta de proteínas normal, en sujetos con sobrepeso.
¿De qué se trató el estudio? Con una metodología similar a los estudios anteriores, en esta investigación se incluyó a 110 personas obesas que fueron observadas durante un período de 12 meses, para establecer el efecto sobre el peso de diferentes niveles de proteínas en la dieta.
¿Qué ocurrió? El hallazgo general confirmó que la ingesta de batidos hipocalóricos enriquecidos con proteínas, en reemplazo de dos comidas al día, promueve un control de peso más saludable que limitar las calorías sólamente. Otro hallazgo significativo señaló que, al finalizar el estudio, el riesgo de problemas de salud asociados con el sobrepeso era mucho menor para el 64% de las personas en el grupo hiperproteico que para el 41% que consumió la cantidad de proteínas convencional.

Palabra de experto

Para conocer más acerca de este tipo de alimentos también conocidos como suplementos dietarios, entrevistamos al Dr. Patricio Kenny, Médico Consultor de Herbalife International Argentina S. A.

Énfasis Alimentación: ¿Cómo ve el panorama de la nutrición?

Dr. Kenny: Lamentablemente, la inmensa mayoría de la población carece de los conocimientos básicos sobre nutrición, y a la vez ignora los riesgos que conlleva una mala alimentación y la falta de ejercicio. En nuestro país al igual que en otros países vecinos, coexisten los dos extremos de la mala-nutrición, la desnutrición y la obesidad. Es necesario informar y educar a la sociedad sobre cuales deben ser los criterios saludables para seleccionar los alimentos para la mesa familiar. No es bueno seleccionar los alimentos que uno va a comer todos los días sólo en base al sabor o al precio. También hay que incluir el valor calórico y la información nutricional de cada producto.

Esta información está presente en las etiquetas adheridas a los envases. Es necesario saber cuales son los alimentos “buenos” y cuales los “malos” para nuestra salud. Hay que concientizar a la población que una alimentación “inteligente” de la mano del ejercicio regular, puede prevenir numerosas enfermedades crónicas. Hay que evitar la sal, azúcares refinados, grasas saturadas y trans, en especial aquellas que contienen omega-6, y reducir la ingesta de proteína animal porque viene acompañada de grasa de mala calidad.

Hoy hablar de peso ya tiene un valor relativo. Ya no se puede decir “bajé de peso”, ya que éste parámetro por sí sólo no refleja a expensas de qué compartimento corporal se redujo el peso. Es por agua, grasa, músculo, o las dos últimas? Por ello cuando uno baja de peso debe saber que está sucediendo en su organismo. Hoy día hay métodos sencillos para conocer la composición corporal de un modo muy aproximado al real. Hoy sabemos que “la panza” ya no es un signo de status. Por el contrario, la obesidad abdominal representa en el hombre moderno una peligrosa amenaza para la salud, en particular la salud del corazón y las arterias. Un adulto con panza (circunferencia abdominal mayor de 88 cm en la mujer y 102 cm en el hombre) es una “alerta roja”, una bomba de tiempo. Pero las noticias no son todas malas, ya que un descenso de peso de tan sólo 5 a 10% reduce significativamente el riesgo de padecer tales enfermedades que amenazan la vida como el infarto, el derrame cerebral, la diabetes tipo II, y hasta algunas formas de cáncer, todas relacionadas con el sobrepeso y la obesidad abdominal.

Hemos adquirido hábitos de alimentación no sólo poco saludables, sino más bien potencialmente peligrosos. Sin embargo,la ciencia de la nutrición ha avanzado tanto que una dieta inteligente puede cambiar la calidad de vida de las personas, al reducir el peso, demorar el envejecimiento y evitar enfermedades crónicas. Éstos cambios pueden lograrse junto con ejercicio físico tanto aeróbico como anaeróbico, de intensidad moderada, y frecuente y sostenido en el tiempo.

É. A.: ¿Cuáles son esas formas de alimentación inteligente?

P. K.: Una dieta inteligente es aquella que reduce el tamano de las porciones y con ello sus calorías, a la vez que evita los alimentos poco saludables ya senalados, e incluye 5 a 7 porciones de vegetales y frutas al día, 8 vasos de agua, pescados de aguas frías, carnes magras, lácteos descremados, harinas integrales y frutos secos por mencionar algunos. Sin embargo, aún cuando se intente con una dieta cubrir los requerimientos diarios de todos y cada uno de los nutrientes, esto no resulta fácil de lograr y sostener en el tiempo.

Es probable que sea necesario echar mano de algunos suplementos para lograr incorporar todos los nutrientes recomendados. Hacer una dieta completa y balanceada todos los días de la semana es un ideal que no es fácil de alcanzar. Ya que no siempre está al alcance del bolsillo, y tampoco hay tiempo ni ganas disponibles para la compra y preparación de los alimentos. Cuando de controlar peso se trata, hay que comer menos y mejor, y moverse más. El mercado de los suplementos nutricionales está creciendo en forma vertiginosa simultáneamente con los avances científicos en el conocimiento de las hormonas que regulan el apetito, las proteínas que sacian, los antioxidantes que protegen del envejecimiento celular, y el balance de ácidos grasos que previene enfermedades. Esto ha hecho que muchas empresas dedicadas a la nutrición estén invirtiendo en investigación básica y clínica para obtener productos seguros y eficaces al alcance de la población.

Los batidos nutricionales son una clara demostración de ello. Se trata de alimentos con una cantidad y calidad de nutrientes saludables y calorías, que permiten nutrir sin engordar. Su composición nutricional equilibrada y completa, y su presentación en polvo, hacen recordar a las nutritivas leches para bebés. Sus nutrientes se encuentran en concentraciones dentro de un rango nutricional fisiológico. Lo más interesante, desde el punto de vista nutricional, es que cuando éstos batidos son enriquecidos con proteínas, no sólo controlan el apetito, sino que además permiten bajar de peso, no a expensas de la grasa y el músculo, como ocurre con las dietas comunes para adelgazar, sino preservando la masa muscular. Un batido contiene según como se prepare, entre 80 y 200 calorías por porción. En comparación con 500 calorías o más de una típica comida.

É. A.: ¿Qué aceptación tienen los batidos como sustitutos de comidas?

P. K.: Es preciso aclarar que en nuestro país la autoridad regulatoria no permite, por ahora, emplear el término “reemplazo de comidas”. En muchos países del mundo está aceptado reemplazar 1 o 2 comidas al día, respetando la tercera comida por la noche. Las autoridades regulatorias en EE.UU., Japón y en 27 países de la Unión Europea han aceptado los batidos nutricionales como reemplazos de comidas, ya que éstos han demostrado en estudios clínicos, su eficacia y seguridad en el control de peso tanto en el corto (3 meses) como el largo plazo (4 años). Estos batidos se han convertido así, en una herramienta de gran utilidad para combatir el sobrepeso y la obesidad.

É. A.: ¿Qué beneficios tienen comparándolos con las dietas tradicionales para bajar de peso?

P. K.: Las ventajas de los “reemplazos de comidas” es que a través de un plan estructurado donde el aporte calórico es fijo y pre-determinado, permiten controlar el peso de un modo efectivo y saludable, a expensas sólo de la grasa y preservando la masa muscular.
Dentro de las diferentes dietas para adelgazar ¿cuántas personas pueden hacerla bien? ¿Qué costo tienen? Cuan saludables son?

Los batidos, como reemplazo parcial de comidas, son una herramienta valiosa cuando todo lo demás no funciona.
Bajar de peso requiere cierta disciplina, control de las calorías así como del tamaño de las porciones, y de una dieta reducida en calorías (500 calorías menos) que cubra los requerimientos de todos los nutrientes, vitaminas y minerales. Hoy día ya no se trata solamente de controlar el peso como parámetro aislado, sino que hay que modificar también otras variables de enorme importancia para la salud, como el porcentaje de grasa corporal, en particular la grasa abdominal, el nivel de grasa visceral, y el gasto energético (metabolismo basal). Ésto último se puede lograr incrementando la masa muscular por medio del ejercicio anaeróbico. Un batido cuesta entre 8 y 10 pesos: es un “fast food saludable”.

Un descenso de un 5% o 10% de peso, en una persona con sobrepeso u obesidad, tiene un enorme impacto sobre la salud y el riesgo cardiovascular. Esta es la gran noticia. Sin embargo, esto debe estar acompañado por ejercicio físico frecuente y regular.
El gran problema de las dietas para bajar de peso es el efecto rebote, también conocido como efecto “yo-yo”. Se logra bajar de peso durante un año, pero después se vuelve a aumentar. Los estudios han demostrado que luego de logar el descenso de peso inicial, éste se puede mantener en el tiempo – hasta 4 años – con el consumo de un batido por día y dos comidas saludables.

É. A.: ¿Tienen alguna contraindicación?

P. K.: No tienen contraindicaciones porque son alimentos que contienen nutrientes dentro de un rango nutricional fisiológico. No poseen propiedades terapéuticas sino preventivas, y carecen de hierbas peligrosas como puede ocurrir con otros suplementos.

É. A.: ¿Cuál es la opinión de los nutricionistas respecto a estos batidos?

P. K.: Algunos nutricionistas creen erróneamente que los suplementos nutricionales les van a quitar pacientes, cuando en realidad ocurre todo lo contrario, ya que no son pocos los pacientes obesos que cuando no responden a las dietas convencionales, buscan otra consulta. Además, quien mejor para recomendarlos que los nutricionistas. En estos casos en particular, es donde los batidos juegan un rol preponderante como herramienta para el nutricionista, sumando y no restando salud a sus pacientes. Tal vez conviene evaluar la situación con una perspectiva de salud pública, ya que estamos frente a una epidemia mundial de obesidad, y la Argentina muestra una preocupante tendencia en esa dirección.

Algunos nutricionistas sostienen que las personas obesas que consumen estos productos pueden prescindir de su consejo y asesoramiento, y entiendo que esto no debe ser así, ya que la obesidad es una enfermedad que debe ser manejada por el médico trabajando en equipo con la nutricionista. Diferente es la situación en las personas con sobrepeso que representan la gran mayoría. Muchas de ellas han intentado infructuosamente bajar de peso por su cuenta, haciendo sus propias dietas.

Hoy día con los batidos nutricionales cuentan con la posibilidad de acceder fácilmente a un suplemento saludable, no sólo reducido en calorías, sino también nutricionalmente seguro y eficaz. Esta valiosa herramienta puede ayudar a que el sobrepeso o la panza se controlen, o bien evitar que se transformen en una enfermedad, como es el caso de la obesidad.

Fuente: Enfasis Alimentacion Online
Link: http://www.alimentacion.enfasis.com/notas/16568-sustitutos-comidas-una-opcion-bajar-peso

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LO QUE ENGORDA, Y LO QUE NO ENGORDA

febrero 21, 2010

La creciente preocupación por seguir una dieta equilibrada para prevenir enfermedades y el alarmante culto a la delgadez han propiciado que las cuestiones relacionadas con la alimentación nos preocupen cada vez más.

Este gran interés ha permitido que surjan creencias erróneas que confunden a las personas que desean mantenerse en peso o perder algún kilo, ya que demasiado a menudo se da pábulo a ideas sobre nutrición que carecen de rigor científico. Los mitos en torno a la alimentación proliferan especialmente en estas fechas, por lo que es el momento de aclarar algunos conceptos básicos.

La energía de los alimentos

Muchas personas engloban los alimentos en dos grupos: los que engordan y los que no engordan. Esta simplista clasificación carece de fundamento nutricional y puede provocar que sigamos una dieta inadecuada.
El organismo humano obtiene energía de los macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) distribuidos de manera heterogénea en los alimentos. Nuestro cuerpo necesita energía para llevar a cabo las funciones vitales: el sistema nervioso funciona con energía eléctrica, el muscular con mecánica, la energía térmica regula la temperatura corporal y con energía química es posible obtener distintas moléculas. Estos tipos de energía se producen en el organismo a partir de las sustancias químicas constituyentes de los macronutrientes por medio de complejas reacciones metabólicas. El valor energético de los nutrientes y, por tanto, de los alimentos que los contienen se expresa en Kilocalorías (Kcal), ya que durante el metabolismo se generaba calor.

Todos los alimentos excepto el agua aportan energía, salvo que se queden en el plato. Un alimento por si solo no tiene capacidad de engordar o no engordar. El valor energético de un alimento concreto o un plato está determinado por el contenido en macronutrientes del alimento o del plato, y por la cantidad que la persona consuma a lo largo del día o habitualmente. La clave: comer de todo de forma equilibrada y en las proporciones adecuadas.

Alimentos que engordan

El pan engorda: FALSO

Es la frase típica de quien se pone a dieta por su cuenta. También se dice que la pasta, el arroz, las legumbres o las patatas engordan, cuando no es así. Todos estos alimentos proporcionan hidratos de carbono, los nutrientes que el organismo requiere en mayor cantidad y que deben suponer entre el 50% y el 55% del total de calorías de la dieta. Existe la creencia errónea de que los hidratos de carbono engordan. Su valor calórico es de 4 Kilocalorías por gramo, como el de las proteínas, mientras que el de las grasas es de 9 Kilocalorías por gramo. A igualdad de peso las grasas aportan más calorías, es decir, los alimentos ricos en grasas son más calóricos que los alimentos ricos en hidratos de carbono.
Y no nos engañemos: en muchos casos lo que aumenta las calorías del pan es el acompañamiento (mantequilla, embutidos, bacón, quesos, etc.), la mayoría alimentos ricos en grasas.

Las frutas como el plátano, los higos, las cerezas y las uvas, engordan: FALSO

Estas frutas aportan más calorías por cada 100 gramos que otras como la manzana, la naranja, etc., por lo que tomando menos cantidad, el aporte de calorías es similar al de una manzana o naranja medianas.
Por 100 gramos:
plátano: 85 Kcal;
uvas: 65 Kcal;
higos: 66 Kcal;
cerezas: 60 Kcal.
otras frutas: 30-50 Kcal.

Cualquier fruta engorda tomada después de comer: FALSO

Una fruta aporta las mismas calorías antes o después de las comidas. Si se toma antes produce saciedad, ya que contiene fibra. El orden en que se ingieren los alimentos no influye en el total de calorías diarias, aunque sí puede afectar a la digestión de los mismos.

El agua tomada en la comida engorda: FALSO

El agua no aporta energía, pues no contiene macronutrientes. Por lo tanto, no engorda aunque se tome antes, durante o después de las comidas. Si se bebe antes de comer puede provocar sensación de saciedad y así evitar el consumo de otros alimentos. Tomar mucha agua durante las comidas puede hacer que la digestión sea más lenta debido a que se diluyen en ella los jugos gástricos.

La tónica y el bitter engordan menos que otros refrescos: FALSO

A pesar de su sabor amargo, esas dos bebidas contienen una cantidad de azúcar (90 gramos por litro la tónica y hasta 135 gramos por litro el bitter) que hay que tener en cuenta si se siguen dietas hipocalóricas. La tónica, además de los ingredientes comunes, contiene extractos de frutas y una pequeña cantidad de quinina. La composición del bitter es parecida a la de la tónica, aunque posee menos quinina y más azúcar. Los extractos vegetales amargos les confieren cierta acción aperitiva y digestiva. Una lata (33 cl) de tónica y de bitter proporcionan unas 120 y 180 Kilocalorías, respectivamente.

Los hidratos de carbono y las proteínas no se pueden combinar en la misma comida: FALSO

Prácticamente todos los alimentos son una mezcla de hidratos de carbono, proteínas y grasas, por lo que no resulta lógico separar unos alimentos de otros cuando su propia composición es una mezcla compleja. El aparato digestivo del hombre está preparado para realizar la digestión de la más variada mezcla de alimentos. Sólo en determinadas circunstancias (por ejemplo, en caso de resistencia a la insulina), puede resultar más eficaz disociar el aporte de nutrientes en determinados momentos del día. No obstante, esta decisión corresponde al nutricionista, que la tomará tras un estudio dietético detallado que incluirá los análisis clínicos pertinentes.

Alimentos que no engordan (o que ayudan a adelgazar)

Los alimentos integrales no engordan: FALSO

Los alimentos integrales aportan más fibra que los refinados, pero la composición en el resto de nutrientes es similar. Es decir, a igualdad de peso aportan las mismas calorías. Lo interesante de la fibra es que mejora el tránsito intestinal, contribuye a reducir los niveles de glucosa y colesterol de la sangre y previene enfermedades como el cáncer. Se aconseja incluir en la dieta productos integrales por estas razones, pero no como método para reducir calorías.

El aceite de oliva no engorda: FALSO

El aceite de oliva, al igual que el resto de aceites, aporta 9 calorías por gramo, tanto si se consume crudo o cocinado, por lo que se debe moderar su consumo en caso de exceso de peso. Una cuchara sopera (10 gramos) de aceite (oliva, girasol, maíz…) aporta 90 Kilocalorías. Cuidado al aliñar ensaladas…

Los alimentos light ayudan a adelgazar: FALSO

Los alimentos light aportan menos cantidad de calorías que su equivalente normal si se toma la misma cantidad, pero eso no significa que sirvan para adelgazar.
Muchos productos light siguen siendo calóricos por su propia naturaleza, pues buena parte de sus ingredientes son grasas necesarias para su elaboración, para conferirles su sabor, textura… Ejemplos de esto son la mayonesa light, las patatas fritas light o el paté light, que deben consumirse con mucha moderación porque siguen siendo muy calóricos en comparación con otros alimentos no light.
Y es que si revisamos la etiqueta podemos comprobar que no todos los productos light son tan ligeros como parecen. Según la normativa, los requisitos que debe cumplir un alimento para ser calificado light son: que haya productos de referencia en el mercado (leche entera y leche desnatada, mayonesa y su homóloga light…), que la reducción del valor energético sea como mínimo del 30% respecto al producto de referencia y que en el etiquetado, además de mencionar el porcentaje de reducción de calorías, aparezca su valor energético (por 100 gramos ó 100 mililitros) y el del alimento de referencia, incluyendo si se desea, el valor energético por porción.

Fuente: Alimentacion-Sana.org

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¿QUE COMEREMOS EN LOS PROXIMOS 50 AÑOS?

febrero 14, 2010

Ciertamente es una pregunta que nadie puede responder a ciencia cierta, sin embargo, se puede repasar lo que en el pasado condicionó el presente para arriesgar alguna visión, sostuvo como introducción de su conferencia sobre este tema, el Dr. Benjamín Caballero, de la Universidad John Hopkins, Baltimore, EEUU en el último Congreso Latinoamericano de Nutrición.

Factores que condicionaron lo que comemos

Lo que el hombre ha ido comiendo a lo largo de la historia, estuvo influenciado por numerosos factores, principalmente económicos, culturales y poblacionales. Efectivamente, hace 400 años la población mundial tuvo un pico de crecimiento, que coincidió con el aumento repentino en la producción agrícola, que se dio en llamar “la segunda revolución agrícola”.

Probablemente, el aumento de la población, hoy como ayer, es uno de los factores que más influirá en lo que comeremos dentro de 50 años. La población crecerá mucho más todavía, especialmente en zonas urbanas. Esto traerá enormes implicaciones nutricionales. China agrega cada año 13 millones de bocas para alimentar. La india, será para el 2020 el país más numeroso del mundo. ¿Cómo vamos a responder a este desafío?.

Por otro lado, al momento de analizar la composición de los alimentos, uno de los factores a tener en cuenta son las características de la población. Por ejemplo, en el primer mundo la gente tiene cada vez menos hijos, por lo que va en aumento la proporción de gente mayor; es decir de gente vulnerable a enfermedades crónicas.

Entre otros factores también se encuentra el poder adquisitivo. Por ejemplo, cuando mejoran las condiciones económicas, la gente consume más carne. Para producir 1 kg de vaca hacen falta 7 kg de cereal, para producir un kilogramo de cerdo hacen falta 4 kg de cereal y para producir 1 kg de ave, 2 kg de cereal. Pero esa cantidad de cereal, en realidad se desvía del cereal disponible para el consumo humano. Si esto se modificara, tan sólo en parte, generaría un gran impacto. El nivel de ingresos mundial, en general va en aumento, con lo que la gente cambia ciertos hábitos alimenticios y prefiere otros.

También la producción de alimentos está muy relacionada con el condicionamiento de lo que comemos y a su vez con el aumento de la población. Paradójicamente, a medida que aumenta la producción de alimentos, disminuyen las tierras cultivables, debido a la urbanización, la industrialización y al deterioro en el rendimiento de las mismas. Pero, por otro lado, existe la esperanza de que las nuevas tecnologías puedan desarrollar productos que mejoren esto. Un claro ejemplo es el “Golden rice o arroz dorado”, un cultivo que se encuentra en etapa experimental, derivado de semillas genéticamente modificadas que aporta 9 veces más hierro y 3 veces más vitamina A que el arroz común.

No nos podemos olvidar de los patrones de consumo, que a su vez están relacionados con las tradiciones, la educación y el marketing. Las fuerzas que hacen que las personas coman una cosa u otra, son muy fuertes. En general las personas ricas tratan de comer como los pobres: menos grasa, menos proteína animal, menos calorías. Y los pobres tratan de comer como los ricos: más grasas y proteínas animales y mayor cantidad de calorías. Hoy en día, es mucho mayor la disponibilidad de proteínas de origen vegetal. Pero las personas tienden a aumentar el porcentaje de proteína de origen animal en su dieta. En Argentina se consumen al año, 87 kg de carne por persona, en México 51 kg y en El Salvador 17 kg.

Algunos hábitos han ido mejorando, por ejemplo en Estados Unidos, el porcentaje total de grasas de la dieta ha ido disminuyendo. Este bajo consumo de grasa se dio principalmente porque disminuyó el consumo de grasas dentro del hogar. Sin embargo, la cantidad de calorías provenientes de comidas hechas fuera de la casa ha ido aumentando. Actualmente, llega al 45 por ciento de las mismas, e incluso más en adolescentes. Las comidas rápidas son un factor muy importante en el impacto sobre la salud de la población. Por ejemplo, en Pekín, en el año 1972 no existía ningún comercio de hamburguesas famoso. Para el año 1997 ya se habían instalado más de 2000.

Otro problema es el aumento en el número de televisores y conexiones a Internet, ya que se ha comprobado la relación entre horas de televisión e Internet y la prevalencia de obesidad, sobre todo en niños y adolescentes. En recientes estudios llevados a cabo en lo Estados Unidos se vio que de promedio un adolescente pasa más de 50 horas semanales frente al televisor o su computador.

Condiciones nutricionales que han variado

Por otro lado, han variado ciertas condiciones nutricionales:

Por ejemplo se ha reducido drásticamente la actividad física y por consiguiente nuestras necesidades energéticas. Uno de los factores determinantes de esta reducción ha sido el transporte automotriz y la alta disponibilidad de transportes y el estilo de vida actual, mucho más sedentario. La óptima relación está llegando al límite de la capacidad del ser humano. Porque al disminuir el requerimiento energía, una persona debería reducir paralelamente lo que ingiere, pero el comer es principalmente para que una persona quede satisfecha y le produzca placer y además permite el ingreso de micronutrientes. Por eso la cantidad de comida puede reducirse hasta cierto punto, pero no más. Por esta razón, se hace cada vez más difícil mantener el peso.

Actualmente existe una amplia oferta de energía, ya que han aumentado los alimentos de alta densidad energética, es decir poco volumen y muchas calorías.

Actualmente existe la necesidad o el deseo de consumir alta cantidad de nutrientes individuales con fines preventivos, como por ejemplo antioxidantes.

Hoy en día la gente tiene acceso a alimentos fortificados, suplementos nutricionales, nutraceúticos, es decir una serie de productos que resultan de la respuesta de la industria a las inquietudes y demandas actuales del consumidor.

Nutrición y genética

Se ha venido observando, que cada persona responde de manera diferente a la ingesta de nutrientes, es decir que los individuos responden en forma muy diversa ante el estímulo de diferentes genes. A medida que la genética se conecte con la nutrición, se definirán los requerimientos nutricionales según el perfil genético de cada uno. ¿Cuáles serán las posibles consecuencias de esto? Aún no lo sabemos, a lo mejor la composición de alimentos la definirá la industria y no la naturaleza y el consumidor probablemente perderá todo poder de decisión.

La visión pesimista y la visión optimista

A partir de este análisis podemos arriesgar dos visiones con respecto a lo que comeremos dentro de 50 años, sostuvo el Dr. Caballero para finalizar:

La visión pesimista, que predice que comeremos más calorías, comeremos más proteínas animales y comeremos más rápido… Además comeremos menos alimentos vegetales y realizaremos menos actividad física.

Esta visión coincide con lo que pasa hoy en día, si no lo modificamos, seguiremos así.

Por otro lado la visión optimista predice que comeremos más alimentos definidos industrialmente (que si se hace en forma positiva será bueno), comeremos más proteínas de origen vegetal como los cereales y -de todos modos- seguiremos comiendo más rápido. Pero, comeremos menos alimentos “chatarra” y llevaremos una vida menos sedentaria.

Fuente: Bibliomed
Por: Lic. Carolina Chevallier
Especialista en nutrición

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CALMA, QUE EL ESTRES ¡ENGORDA!

febrero 2, 2010


El ritmo de la vida es cada vez más acelerado, el día a día se carga de tareas y el estrés se convierte en un laberinto del que no es fácil salir.

El ritmo de la vida es cada vez más acelerado, el día a día se carga de tareas y el estrés se convierte en un laberinto del que no es fácil salir. Es detonador de mal humor, cansancio y frustración en general, pero además si no lo controlamos, nos hace subir de peso, que después es sumamente complicado bajar.

La relación entre el peso y la tensión se deriva de un proceso natural. “Las comidas reconfortantes, ricas en calorías estimulan la liberación de determinados productos químicos en el cerebro que nos hacen sentir bien y hacen que queramos seguir comiendo”, dice el doctor Luigi Gratton, vicepresidente de Asuntos Médicos de Herbalife.

Explica: “Es un círculo vicioso: comer de más lleva a subir de peso, lo que aumenta el estrés sicológico, el cual, a su vez, conduce a seguir comiendo. Además, el sobrepeso causa estrés físico al organismo, lo que aumenta los riesgos para la salud”.

Su diagnóstico es que “si uno está bien alimentado, el organismo estará mucho mejor preparado para combatir el estrés”.

Las presiones debilitan

En estos días, la tensión es algo común, las preocupaciones por el trabajo, la economía y las cuestiones de salud nos afectan a todos.

Para afrontar lo anterior, el doctor Gratton señala, “el estrés puede poner a prueba el sistema inmunológico del organismo, pero el estar bien nutrido es una de las mejores defensas contra la enfermedad, en particular durante las épocas en las que es continua”.

Al mismo tiempo, la tensión puede llevar a la fatiga y la depresión; cuando esto sucede, los hábitos alimenticios saludables a menudo se quedan en el olvido, debido a que “es más fácil comer lo que es rápido o que reconforta. La fast food y las comidas indulgentes a menudo están cargadas de grasa, sal y azúcar: difícilmente los mejores nutrientes para mantener un organismo saludable”.

Comida y trabajo

Intente ingerir un puñado de almendras o zanahorias baby crudas. Haga que la hora de la comida sea agradable, mantenga esta acción separada del trabajo y otras fuentes de estrés: no coma en su escritorio ni pague cuentas mientras lo hace. Tómelo como un momento de relajación.

Es muy probable que uno no pueda hacer que el estrés desaparezca, pero he aquí dos consejos para ayudarle a responder mejor ante él:

Llevar una dieta balanceada: incluya proteínas magras — aves de corral, claras de huevo, productos lácteos descremados, carnes magras, pescado, productos derivados de la soya— en cada comida. La proteína satisface el apetito y ayuda a mantenerse alerta. Complemente con fruta, vegetales y granos integrales. Los licuados de proteína son benéficos y no contienen muchas calorías.

Comer regularmente sin saltarse comidas: Cuando uno está estresado, es fácil posponer los alimentos. Si la preocupación baja el apetito, se deben tomar cantidades más pequeñas de alimento, pero más veces al día.

Fuente: Diario El Universal
Autora: Silvia Ojanguren

silvia.ojanguren@eluniversal.com.mxc

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10 SUGERENCIAS PARA NO SUBIR DE PESO

enero 24, 2010

A veces, es verdad que tratar de perder peso se hace un poco difícil, sin embargo mantener su peso no tiene por qué serlo.

Es posible disfrutar incluso de delicias gourmet siempre y cuando las incluyamos dentro de un plan de alimentación saludable.

El secreto está en la moderación y el equilibrio.

Estas son algunas sugerencias para mantenerse en línea del Dr. Luigi Gratton, vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife, una empresa mundial de nutrición y ventas directas:

1. La gimnasia compensa las calorías extras
— Regálese 30 minutos de ejercicio al día. Además de quemar calorías, el ejercicio también ayuda a liberar tensión, por lo que es menos probable que coma para controlar la tensión.

2. H20, H20, H20 — Un poco de agua da muchos resultados – tragos pequeños durante todo el día son una buena manera de mantenerse bien hidratado. Actúa como un amortiguador y lubricante para las articulaciones, ayuda a transportar nutrientes, elimina los desechos y sirve para regular la temperatura corporal. Aún mejor, el agua no contiene grasas, ni calorías ni colesterol.

3. Sea selectivo con los alimentos — No desperdicie las preciadas calorías en papitas o galletas comunes. Sea selectivo y elija solamente alimentos que realmente le gusten pero saludables a la vez, preferiblemente los que relaciona con la temporada.

4. Combine sabores — Quizás la variedad sea el sabor de la vida, pero también es una receta para comer en exceso. Combine los sabores similares. Por ejemplo, sirva únicamente alimentos salados (o de carne) en su plato. Se cansará del sabor específico más rápidamente y se sentirá satisfecho con menos calorías.

5. Disminuya sus porciones — Trate de mantener sus porciones en cantidades pequeñas y acérquese a la mesa de buffet una sola vez. Elija el plato más pequeño posible. Sirva primero hojas verdes y otros sabrosos vegetales y deje tan sólo un espacio pequeño para las delicias altas en calorías como dulces y quesos. Coma porciones pequeñas y bajas en calorías durante el día para que pueda disfrutar una delicia especial más tarde — pero asegúrese de no matarse de hambre antes de llegar a la cena y comer en exceso más tarde.

6. Aléjese de la mesa — Si no pone sus alimentos en el plato, no tendrá idea alguna de lo que está comiendo realmente. Lo peor que puede hacer en una fiesta es pararse cerca de la mesa y comer constantemente lo que ésta ofrece.

7. Beba más ligero — El alcohol es un arma de doble filo. Tiende a debilitar su resistencia en cuanto a comer y las calorías en las bebidas se suman rápidamente. Tome un vaso de agua entre bebidas alcohólicas.

8. “Ya lo pagué, así que me lo comeré” — No se sienta obligado a limpiar su plato sólo porque lo pagó. Ponga una porción de su comida directamente en un contenedor para llevar. Los tamaños de las porciones en los restaurantes pueden ser hasta dos y tres veces mayores de la cantidad que usted necesita. En vez de los acompañantes comunes de almidón y vegetales, olvide el almidón y duplique los vegetales. Deje de comer tan pronto se sienta satisfecho.

9. Aproveche el Zen -– Algunas actividades son estresantes. Mantenga su ansiedad en un nivel que pueda controlar. Organice su tiempo y haga una lista prioridades dando más tiempo a las tareas más importantes. Sea realista sobre lo que puede hacer y no se preocupe por lo que esté fuera de su alcance. Y no olvide programar algo de tiempo para descansar.

10. Deslícese, no se resbale — Si come tres porciones de puré de papa y medio pastel de calabaza, no todo está perdido. En vez de terminar el resto, aprenda de su desliz. La próxima vez, coma una ensalada primero, inicie una conversación y tome su lugar lejos de la zona de peligro. Y recuerde… la próxima vez comienza hoy mismo.

Fuente: Herbalife Intl.
Redactor: Dr. Luigi Gratton

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DIETAS NO FUNCIONAN, CAMBIOS DE HÁBITOS SÍ

enero 11, 2010

Cada 1 de enero, el propósito más común de Año Nuevo es perder peso. Mucha gente se va a lo fácil, ponerse a dieta, que generalmente abandonan en cuestión de semanas.

Algunos profesionales del ejercicio y la salud concuerdan en que perder peso es saludable, especialmente para los hispanos, que como grupo tienen una tasa de sobrepeso superior al 28%, según datos de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades.

El sobrepeso trae consigo problemas de circulación que ponen a las personas en mayor riesgo de ataques cardiacos.

“El reducir de peso puede ser de gran beneficio para la salud”, dijo Barry Franklin, portavoz del consejo de nutrición de la Asociación Americana del Corazón (AHA).

Esta organización recomienda reducir el peso no con dietas, sino con un cambio total de hábitos alimenticios y un régimen de ejercicio diario.

“Desafortunadamente no existe una píldora mágica y aunque es difícil (bajar de peso), se puede lograr al tomar buenas decisiones y mantener un balance: que entren y salgan calorías“, dijo Israel Allen, gerente de 24 Hour Fitness, un gimnasio de Southlake.

Los gimnasios generalmente ven un aumento de clientela a principios de enero, con gente que quiere cumplir su propósito de principio de año.

“El mes de enero tiene cierta magia, ya sea que es la oportunidad de comenzar de nuevo, o tal vez un sentimiento de culpa por comer de más” durante las fiestas de fin de año, dijo Allen.

Al llegar al gimnasio, usted debe seguir un plan de ejercicio, no esperar perder 20 kilos los primeros 20 días, por decir algo.

El mismo principio aplica al cambio de hábitos alimenticios, afirma Cecilia Cruz, distribuidora de los suplementos nutricionales Herbalife.

“A principios de año y durante el verano es cuando tenemos más gente en los centros” de nutrición de Herbalife, dijo Cruz.

En estos centros, los asesores de bienestar no solo venden batidos de proteína y suplementos que el cliente puede consumir en su hogar, sino que también dan charlas sobre los buenos hábitos alimenticios y la disciplina diaria que debemos observar en nuestras comidas.

Fuente: Diario Al Día (Dallas)
Autora: Liliana Vargas

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¿FAST FOOD PARA BAJAR DE PESO?

enero 7, 2010

Tres investigaciones acaban de revalorizar los reemplazos de comida (RC) como armas de salud pública, un campo en el que nunca figuraron.

Buenos Aires (Argentina).- Reforzados con suplementos proteicos permiten alcanzar esa tríada de la dieta: bajar de peso, quemando sólo tejido adiposo, sin pérdidas debilitantes de masa muscular. Además, parecen más efectivos que las dietas restrictivas habituales para combatir el síndrome metabólico (un “combo” de obesidad abdominal, más hipertensión arterial, más colesterol, más alta glucemia).

En que consisten

Los RC existen desde hace casi dos décadas: son espesos batidos hipocalóricos basados en proteína de soja, libres de grasas animales, acompañados de mucha fibra de cadena larga, fortificados con vitaminas y minerales. Por ser de altísima ósmosis y tenor proteico, atrapan agua, se “estacionan” largamente en el estómago y así producen saciedad prolongada.

Reemplazan completamente una o dos de las cuatro comidas diarias y están aprobadas por las autoridades sanitarias de los Estados Unidos, 27 países de la Unión Europea y Japón.

En la Argentina, son siete las marcas de venta libre autorizadas por la Agencia Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).

Los nutricionistas siempre las han mirado de reojo porque, aunque los RC son comida, se los percibe como una forma de automedicación y, además, porque en la profesión hoy adscriben masivamente a las dietas de baja artificialidad, como la llamada “neolítica” (frutas, verduras, carne).

“Lo de testear los RC en ensayos clínicos -dice la licenciada María Mazzei– es muy reciente, lo cual da una medida de la desconfianza inicial que suscitaron en nuestro gremio y también una medida de nuestro conservatismo.”

Ex vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota), Mazzei destaca que los RC ya mostraron muchas fortalezas bien medidas, como la capacidad de producir descensos en el peso corporal sostenibles a cinco años, casi sin “rebotes”.

“Los RC tienen menos de la mitad del valor calórico de un churrasco con ensalada, cero colesterol, pocas grasas [y todas vegetales y sanas], un precio muy bajo y el valor agregado de funcionar bien en la vida moderna -enumeró Mazzei-. Al mediodía, en la oficina, uno saca el sobrecito, pierde diez minutos en hacerse y tomarse el batido, y todavía tiene 50 minutos restantes de la hora del almuerzo para caminar. Y también la garantía de no volver a sentir hambre hasta media tarde. Por el contrario ¿quién es dueño hoy de dos o tres horas diarias para comprar, procesar y cocinar verduras frescas y cereales?”

Así las cosas, en la vereda opuesta de las dietas naturistas, de la macrobiótica o de la ayurveda y del slow food, pero con la misma intención, los RC son fast food saludable: casi una contradicción en el término.

Alimentos del futuro

El actual presidente de Saota, el doctor Julio Montero, admite que los RC suplementados en proteínas son una opción interesante: empieza a verse un cambio de guardia. Pero entre la reticencia del grueso de la profesión, un público que ignora la existencia misma de los RC y el hecho de que lo cultural suele prevalecer por sobre la lógica en asuntos de comida, todo indica que es irreal prever un futuro con gente comiendo de pomos y de potes, como el estilo astronauta. Eso era lo que prometían los futurólogos en los años 60…

Pero tal vez haya que reconsiderar aquella futurología, porque hoy es imposible pagar los costos emergentes de la pandemia de obesidad que castiga al mundo.

Siempre hemos sido una especie con mayoría de flacos y desarrollamos un metabolismo experto en acumular grasa para capear las hambrunas.

Pero desde fines del siglo XIX, ese virtuosismo lipídico nos juega en contra, por el acceso a la comida más energética para masas cada vez mayores y más sedentarias.

El resultado es un boom de complicaciones de la obesidad: síndrome metabólico, enfermedad coronaria, diabetes, diversos tipos de cáncer. Y un combate contra todo esto que viene siendo, en términos epidemiológicos, una historia de fracasos.

En la vida moderna, sólo cierto heroísmo personal le permite a un argentino seguir la dieta de un campesino chino: verduras y granos con abundantes carbohidratos complejos, pocas grasas, algo de pescado y aves, carnes rojas muy de vez en cuando.

La receta es infalible lejos de esos supermercados repletos de comida deliberadamente atiborrada de grasas animales y azúcares adictivos. Las dietas de baja artificialidad, tanto menos atractivas, son metabólicamente sensatas, quién lo duda. El problema es sociológico: no tenemos una vida sensata.

Hipócrates, 400 años antes de nuestra era, dijo: “Deja que la comida sea tu medicina y la medicina tu comida…”.

Este es un raro momento de la historia de la especie: debido a su estrepitosa sobreoferta y pésima calidad, la comida se ha vuelto un riesgo. A la hora de decidir políticas alimentarias alternativas en una sociedad tan fabril y febril, quizás haya que resucitar aquella vetusta futurología de los 60.

Los precursores de esa ola son los RC combinados con mucha proteína, el doble de la de una dieta hipocalórica común. Y funcionan.

Quemar kilos sin perder músculo // Tres estudios

1- Uno de los estudios clínicos más recientes sobre los reemplazos de comida (RC) fue dirigido por investigadores de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y publicado en la revista “Nutrition Journal” . Tomó únicamente personas obesas y sin síndrome metabólico, 100 en total, que recibieron una dieta con dos RC diarios y un déficit programado de 500 kilocalorías diarias. Pero la mitad del grupo recibió, sin saberlo, un 30% de proteína, el doble de una dieta estándar.

En tres meses, ambos grupos perdieron alrededor de 4 kilogramos de peso total, pero el grupo “alta proteína” se sacó de encima el triple de tejido graso y conservó la misma masa muscular magra que el primer día.

Y esto es lo ideal, porque perder músculo es clínicamente desastroso. Aun en reposo, el músculo estriado quema muchas más calorías que casi cualquier otro tejido. El panorama que propone es que en medio de una dieta un individuo no sólo conserve, sino que aumente su masa muscular mediante ejercicio anaeróbico (actividad breve e intensa y músculos forzados a trabajar con poco oxígeno).

El estudio californiano es relevante no sólo por sus conclusiones sino porque tuvo lugar no en un ambiente de internación ni en un spa, sino en un entorno hospitalario de atención ambulatoria: gente común que vive su vida real.

2- Fue realizado por investigadores de la Universidad de Ulm, Alemania. Duró un año y se hizo con 110 obesos que, a diferencia de los de California, sí padecían síndrome metabólico. Al cumplirse el año de estudio, el 64,5% del grupo RC más alta proteína ya se había sacado de encima el síndrome metabólico, en comparación con un 41% de aquellos que habían consumido RC sin suplementos proteicos.

3- Con 75 pacientes, recientemente publicado en el International “Journal of Clinical Practice” por investigadores de la Universidad Nacional de Seúl, Corea del Sur, convalida los métodos y resultados obtenidos por los investigadores norteamericanos de la UCLA.

Fuente: Diario La Nación
Redactor: Daniel E. Arias

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