¿POR QUÉ ENGORDAMOS?

diciembre 27, 2009

La respuesta es simple: la causa más común del aumento de peso es el comer más de lo que el cuerpo necesita. Sin embargo, diversas circunstancias en la vida también pueden contribuir al sobrepeso.

Rara vez es la obesidad el resultado de una enfermedad. Lo cierto es que la mayoría de las personas engorda porque ingiere más calorías de las que su cuerpo necesita. Y no sólo se trata de comer demasiado en términos de cantidad, sino también de calidad.

¿Qué es mejor, comer poco y con frecuencia o comer mucho y pocas veces?

La mayoría de los expertos en nutrición concuerda que lo recomendable es comer varias veces al día, en poca cantidad, y escoger alimentos bajos en calorías y ricos en nutrientes.

Cuando comemos pequeñas cantidades, con mayor frecuencia experimentamos menos hambre a lo largo del día, ya que transcurre poco tiempo entre comida y comida. De esta forma, resulta más fácil resistir la tentación de hartarnos entre comidas con alimentos de elevado contenido calórico, como dulces, galletas y frituras, o de llenarnos demasiado a la hora de comer.

¿Qué tiene que ver el metabolismo?

La cantidad de alimento que cada uno de nosotros necesita para realizar nuestras actividades, es decir, nuestras necesidades energéticas, está determinada por el metabolismo de cada individuo y por su nivel de actividad física. Por consiguiente, el metabolismo también se relaciona con la tendencia a engordar.

Aunque éste es muy similar en la mayoría de las personas, algunas poseen un metabolismo sumamente bajo, lo que significa que su necesidad calórica es inferior y necesitan comer menos que los demás.

Por el contrario, algunos individuos requieren de un consumo de calorías superior a lo normal debido a que poseen un metabolismo alto y pueden comer más que la mayoría de nosotros, sin engordar. Puede que estos últimos nos parezcan afortunados, pero debemos recordar que el hecho de comer más no necesariamente significa tener una buena nutrición.

Algunas causas del sobrepeso

La siguiente es una lista de posibles causas del sobrepeso. Si pesas demasiado, te invitamos a analizarlas, pues una de ellas podría ser la raíz de tu problema:

  • Herencia
    El factor genético juega un papel muy importante en el desarrollo de la obesidad, aunque ésta también puede originarse de una alimentación y hábitos poco saludables. Si tu familia tiene antecedentes de obesidad, haz un esfuerzo especial por alimentarte bien y seguir una rutina de ejercicios.
  • Comer por estrés, ansiedad, depresión, u otras emociones
    Muchas veces nos refugiamos en la comida para evitar enfrentarnos a emociones complejas o situaciones estresantes. Si te ves en esta situación, intenta encontrar otras soluciones para superar tus estados de ánimo. El ejercicio ayuda a liberarte del estrés y, de paso, quema calorías. Asimismo, la meditación u otro pasatiempo -y no la comida- te ayudarán a relajarte y superar los momentos difíciles.
  • Medicinas
    Existen varias medicinas, como los esteroides y la píldora anticonceptiva, que pueden contribuir al aumento de peso. Si sospechas que esta es la razón de tu problema, habla con tu médico sobre la posibilidad de cambiar la dosificación o el medicamento. Lo más importante: reduce el consumo de calorías y haz ejercicios con el fin de mantener tu peso.
  • Dejar de fumar
    Si dejaste de fumar hace poco, es posible que hayas subido algunas libras, ya que la nicotina incrementa el metabolismo de forma artificial y éste debe adaptarse a la falta de dicha sustancia; además, puede que los alimentos te estén sirviendo como sustitutos del cigarrillo.Para perder esas libras de más, cuando te asalten los antojos, debes procurar comer pequeñas meriendas que contengan pocas calorías, como una fruta fresca, un yogur o palomitas de maíz con poca grasa. Ante todo, piensa que engordar unas cuantas libras es mucho menos nocivo que fumar.
  • Tener un bebé
    Después del parto, la grasa acumulada durante el embarazo muchas veces no desaparece con la facilidad deseada. Es muy importante que comas alimentos balanceados, principalmente si decidiste amamantar a tu bebé.Para volver a tu peso anterior al parto, debes practicar algún ejercicio ligero y comer alimentos bajos en grasas y azúcares y ricos en proteínas y fibra. La lactancia también te ayudará a recuperar la línea porque la producción de leche reduce el depósito de grasas.

En forma, con el pasar del tiempo

A medida que transcurren los años, el peso tiende a acumularse gradualmente. Las personas mayores necesitan menos energía que las jóvenes porque su metabolismo basal es más lento y, además, suelen hacer menos ejercicio.

Para evitar que las libras se acumulen junto con los años, reduce paulatinamente la ingestión diaria de calorías y llevar una vida activa. No pretendas tener el cuerpo que tenías a los 18 años, pero sí concéntrate en llevar una vida saludable.

Fuente: MiDieta.com
Autora: Claudia M. González, MS, RD, LD/N

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PORQUE ES NECESARIO EL ACIDO FOLICO?

agosto 25, 2009

Se sabe hace mucho que el ácido fólico antes y durante el embarazo previene muchos defectos de nacimiento en los bebés. Sin embargo, apenas el 17 por ciento de las mujeres de habla hispana en edad de tener hijos en Estados Unidos toman multivitaminas que contienen ácido fólico diariamente.

Las cifras las reveló la primera encuesta de concienciación de ácido fólico con representación nacional centrada en este segmento de la población, reveló la organización March of Dimes. La encuesta cuestionó a 1,250 mujeres en edad de tener hijos y fue financiada por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de EE.UU. (CDC, por sus siglas en inglés).

Beneficios del ácido fólico

El ácido fólico puede prevenir los defectos del tubo neural (NTDs en inglés), defectos congénitos serios del cerebro y la espina tales como la espina bífida y la anencefalía, que son más comunes en la población hispana que en otros grupos raciales o étnicos. Los hispanos son el grupo racial y étnico más numeroso y de más rápido crecimiento en Estados Unidos, según el Buró del Censo de EE.UU., y representan más del 23 por ciento de todos los nacimientos en este país.

“Más de la mitad de todos los embarazos son inesperados, por lo que es tan importante que todas las mujeres en edad de embarazo tomen una multivitamina por lo menos con 400 microgramos de ácido fólico desde antes y durante el embarazo“, dijo la Dra. Joann Petrini, Ph.D., MPH, directora del Centro de Datos Perinatales de March of Dimes. El consumo diario de ácido fólico desde antes y durante el embarazo es decisivo debido a que los defectos del tubo neural pueden ocurrir en las primeras semanas posteriores a la concepción, a menudo antes de que una mujer sepa que está embarazada.

Las mujeres y jovencitas hispanas (entre las edades de 18 a 24) están entre los grupos con menores probabilidades en EE.UU. de tomar la cantidad recomendada de ácido fólico que pudiera reducir el riesgo de sus bebés de desarrollar defectos congénitos. La encuesta de March of Dimes conducida entre mujeres de todas las razas halló que cerca del 40 por ciento de las mujeres en Estados Unidos en edad de embarazo (entre las edades de 18 a 45), dicen que toman un suplemento vitamínico diario que contiene ácido fólico. Sin embargo, el índice cae a un 27 por ciento entre las mujeres de 18 a 24 años de edad. Sólo el 11 por ciento de las mujeres en edad de embarazo dijeron que sabían que el ácido fólico se debe consumir antes del embarazo.

March of Dimes lidera esfuerzos para crear mayor conciencia sobre los beneficios del ácido fólico desde 1992, cuando el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos comenzó a recomendar que todas las mujeres capaces de quedar embarazadas consuman ácido fólico desde antes del embarazo para prevenir los defectos del tubo neural.

El ácido fólico sí funciona

De acuerdo a cifras divulgadas por March of Dimes, en Carolina del Norte, hubo una disminución de un 80 por ciento en el número de defectos del tubo neural entre 1995 y 2005 y en Florida más del 80 por ciento de las mujeres en edad de embarazo reportan tomar una vitamina que contiene ácido fólico antes del embarazo. Desde que la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos comenzó a exigir en 1998 que todos los granos enriquecidos se fortalezcan con ácido fólico, los defectos del tubo neural en EE.UU. disminuyeron en un 26 por ciento.

Otros países han logrado resultados similares desde que se empezaron a fortificar cereales y panes. Sin embargo, todavía falta tomar conciencia de que aun cuando no desees embarazarte ahora, es aconsejable tomar un complejo multivitamínico con ácido fólico siempre, ya que nunca se sabe cuándo puede producirse un embarazo.

Fuente: TodoBebe.com

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HUESOS SANOS, VIDA FELIZ

julio 31, 2009

El esqueleto parece resistente y duradero por eso es difícil creer que el hueso es un tejido viviente, que se forma y reforma constantemente durante el crecimiento, lesiones y otros factores.

El hueso se moldea y fortalece constantemente según sea necesario.

Hasta alrededor de los 30 años de edad, factores variables favorecen la formación del hueso. Cuando el hueso se moldea, el calcio, el mineral principal almacenado en el hueso, es extraído del flujo sanguíneo para formar un hueso nuevo, razón por la cual ingerir calcio debidamente es importante. La vitamina D también desempeña una función importante para ayudar a que el cuerpo absorba el calcio.

Los cambios físicos y los cambios en la dieta y el estilo de vida que suceden con la edad pueden afectar la salud del esqueleto, haciendo más propensas las quebraduras. Por ejemplo, la falta de calcio y vitamina D, la inactividad y el uso de tabaco pueden afectar la densidad ósea.

Las articulaciones también se ven afectadas con la edad.
El cartílago suave que cubre los extremos del hueso se hace más fino. La producción de sulfato de glucosamina, un componente natural producido por el cuerpo que ayuda a amortiguar el cartilago, también disminuye con la edad.

“Mantener los huesos saludables es importante para todas las edades”, comenta el Dr. Luigi Gratton, “Pero, la cantidad adecuada de calcio y vitamina D es importante durante toda la vida y muchos adultos no consumen suficientes nutrientes en forma regular para cubrir las deficiencias”.

La mejor opción para la gente joven es ingerir de tres a cuatro porciones de productos lácteos al día durante el período de mayor desarrollo de los huesos. El calcio debe mantenerse alto durante la edad adulta, pero muchas personas no consumen lo suficiente. El suplementar con un producto como Herbalife Xtra-Cal Advanced, que proporciona calcio y 100% del valor diario de la vitamina D, cumple con esta deficiencia.

Las actividades como caminar o correr, además de ejercicios para desarrollar la fuerza muscular, también ayudan a desarrollar y mantener los huesos saludables. Los músculos fuertes ayudan a absorber algunas de las presiones que sufren las articulaciones a causa de las actividades diarias.

Los productos como Herbalife Joint Support Advanced ayudan a complementar la producción natural de glucosamina del cuerpo y a apoyar la salud de las articulaciones.

Estar activo, comer bien y tomar suplementos cuando se necesitan, le brindarán la mejor posibilidad de mantener la salud de su esqueleto.

Fuente: Diario La Opinión

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LACTANCIA MATERNA FAVORECERIA PERDIDA DE PESO

junio 15, 2009

La lactancia materna, entre otros beneficios, favorece la pérdida de peso después del parto. La falta de lactancia materna durante los primeros meses es uno de los factores que impide esa pérdida e incluso favorece un aumento de hasta 5 kilos, el efecto es mayor cuando se acompaña de actividad física y alimentación adecuada.

Diversos especialistas recordaron que es común que -durante el embarazo- se ganen entre 11 y 12 kilogramos de peso, los cuales deben perderse en los siguientes nueve meses después del parto.

Y, justamente, la falta de lactancia materna durante los primeros meses es uno de los factores que impide esa pérdida e incluso favorece un aumento de hasta cinco kilos, el efecto es mayor cuando se acompaña de actividad física y alimentación adecuada.

Detalló que el aumento de peso durante el embarazo se debe al crecimiento del bebé, así como a la ganancia de tejido adiposo, el cual se pierde con la lactancia, y de no disminuirse durante los siguientes 16 meses, la mujer tiene riesgo de desarrollar obesidad 15 años después.

La doctora Teresita González de Cossío Martínez, investigadora mexicana, destacó la importancia de la lactancia materna para evitar el sobrepeso y obesidad, toda vez que este problema afecta a 71% de las mujeres mexicanas y se observa una tasa de crecimiento anual de 1.4 puntos porcentuales.

El doctor Gabriel Cortés Gallo, de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, destacó que ante la importancia de la lactancia materna, no sólo para prevenir sobrepeso y obesidad en las mujeres, sino en la nutrición infantil, están en marcha diferentes estrategias encaminadas a su promoción, como el Hospital Amigo del Niño y de la Madre, la aplicación del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna y la promoción en hospitales públicos.

Fuente: NeoMundo.com.ar

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¿QUÉ CAUSA LA ANEMIA?

agosto 8, 2008

¿Qué es la anemia?
La anemia ocurre cuando su sangre no tiene suficiente hemoglobina. La hemoglobina es una proteína dentro de sus glóbulos rojos que transporta oxígeno desde sus pulmones hacia el resto del cuerpo. Una causa común de anemia es no tener una cantidad de hierro suficiente. Su cuerpo necesita hierro para fabricar hemoglobina.

Síntomas de anemia

  • Frecuentemente no hay síntomas.
  • Palidez
  • Sensación de cansancio
  • Sensación inusual de “falta de aire” al hacer ejercicio.
  • Latidos del corazón acelerados

¿Qué puede causar niveles de hierro bajos?
Una serie de cosas pueden hacer que sus niveles de hierro estén bajos:

Falta de hierro en la dieta. Este problema ocurre principalmente en los niños y en las mujeres jóvenes. Los niños que toman mucha leche y no comen alimentos ricos en hierro, y las mujeres jóvenes que siguen dietas que “están de moda” corren el riesgo de tener deficiencia de hierro.

Fases de crecimiento acelerado. Los niños menores de tres años crecen tan rápido que sus cuerpos tienen dificultad para mantener el nivel apropiado de hierro que ellos necesitan.

Embarazo. Las mujeres que están embarazadas o que están lactando necesitan 2,5 veces más hierro que los hombres. Esa es la razón por la cual a las mujeres embarazadas se les hace una prueba para determinar si están anémicas y por la cual tienen que comer más alimentos ricos en hierro o tomar diariamente tabletas de hierro.

Pérdida de sangre. Esta es una causa común de anemia por deficiencia de hierro en los adultos. Las menstruaciones fuertes pueden causar anemia. La pérdida de sangre también puede ser causada por el sangrado interno, usualmente en las vías digestivas. Una úlcera duodenal, colitis ulcerativa, cáncer, o tomar aspirina o un medicamento similar durante largo tiempo puede causar sangrado en su estómago o intestinos. Esta es la razón por la cual es importante determinar la razón para un nivel de hierro bajo.

¿Cómo se diagnostica la anemia?
Hable con su médico si usted piensa que puede tener anemia. Probablemente le harán una prueba de sangre para diagnosticarle si tiene anemia. Se pueden requerir otras pruebas para determinar qué es lo que está causando la anemia.

¿La anemia puede prevenirse?
Algunos tipos, como aquellos ocasionados por deficiencias en la dieta, pueden prevenirse. Usted puede ayudar a prevenir este tipo de anemia asegurándose de comer comidas que sean ricas en hierro. Mire el cuadro de abajo para ver una lista de alimentos ricos en hierro.

Comidas con un alto contenido en hierro

  • Hígado y otras carnes
  • Mariscos
  • Frutas secas como albaricoques, ciruelas pasas y uvas pasas.
  • Nueces
  • Granos, especialmente las habas.
  • Vegetales verdes y con hojas tales como espinacas y brócoli.
  • Melaza
  • Granos enteros
  • Panes y cereales (fíjese en la etiqueta) fortificados con hierro.

¿Cómo se trata la anemia?
Depende de lo que causa la anemia. Por ejemplo, si la causa de la anemia es la pérdida de sangre en cantidades altas, la causa de la pérdida de sangre deberá ser tratada. Si la anemia es el resultado de una dieta con un contenido bajo de hierro, su médico puede recomendarle hacer cambios en la dieta o tomar tabletas de hierro.

¿Cómo puedo aumentar el hierro en mi dieta?
Su cuerpo absorbe mejor el hierro que está en las carnes. El comer una pequeña cantidad de carne junto con otras fuentes de hierro, tales como vegetales, le puede ayudar a obtener aún más hierro a partir de estas comidas. Tomar tabletas de vitamina C o comer alimentos ricos en vitamina C —tales como frutas cítricas o jugo de frutas— al tiempo que se comen alimentos ricos en hierro o tomarse una tableta de hierro le puede ayudar a su cuerpo a absorber mejor el hierro.

Algunos alimentos bloquean la absorción de hierro. Estos incluyen el café, té, yema de huevo, leche, fibra y la proteína de soya. Trate de evitarlos cuando esté comiendo alimentos ricos en hierro.

¿Las tabletas de hierro pueden ocasionar problemas?
Las tabletas de hierro pueden causar malestar estomacal, acidez estomacal y estreñimiento. Asegúrese de mencionarle a su médico acerca de cualquier malestar que usted note. Los consejos en el cuadro de abajo le pueden ayudar a disminuir el malestar.

Consejos para tomar tabletas de hierro

  • Tome las tabletas con comida.
  • Empiece despacio. Trate de tomarse 1 tableta cada día durante 3 a 5 días, luego 2 tabletas cada día hasta que ya no le moleste esa cantidad. Aumente el número de tabletas hasta llegar al número que su médico le recomendó.
  • Si tiene estreñimiento aumente la cantidad de fibra en su dieta. Esto vale la pena aun cuando la fibra pueda interferir con la calidad de absorción de hierro por parte de su organismo. De todas maneras usted podrá absorber algo de hierro y esto es mejor que no tomar nada de hierro si usted lo necesita.
  • No se tome las tabletas de hierro antes de acostarse si le causan malestar estomacal.
  • Si un tipo de tabletas de hierro le causa problemas hable con su médico acerca de probar con una fórmula o marca distinta.

Fuente: FamilyDoctor.org


DIETA SANA PARA EL EMBARAZO

abril 28, 2008

Es una evidencia decir que, durante el embarazo, la mujer debe cuidar en extremo su dieta, ya que la vida del recién nacido depende de la buena alimentación de la madre.

Sin embargo, se tiene la falsa creencia de que cuanto más se come, más sano nacerá el bebé. Las embarazadas tienen que comer en cantidad suficiente para sustentar a una pequeña vida, eso es cierto, pero sobre todo han de comer con variedad y calidad. Ambas son las máximas que deben regir en la dieta de una mujer encinta.

Normalmente una futura mamá engordará entre kilo y kilo y medio por cada mes de embarazo, lo que significa que aumentará entre 12 y 14 kilos de peso durante el periodo de gestación. Superar esas cifras representa un peso excesivo que supone un exceso de grasa para la madre y el niño.

Por supuesto, no ganar los kilos suficientes también es perjudicial para el bebé, sobre todo si el aumento de peso es inferior a los 4,5 kilos. Las dietas de adelgazamiento están totalmente prohibidas durante el embarazo ya que el feto recibe menos nutrientes de los que debería. Es nuestro médico el que irá vigilando el buen estado de salud de la madre y del niño, e indicará las correspondientes correcciones en la alimentación.

Una alimentación equilibrada
Las máximas de la dieta de una embarazada, como ya hemos dicho, deben ser calidad y variedad. Las comidas, por tanto, serán ricas en alimentos muy diversos, en los que estén presentes, de manera abundante, los alimentos frescos, fundamentalmente cereales, frutas, verduras, pescado, carnes, huevos y lácteos.

Además, de cada grupo de los mencionados, es necesario incluir todo tipo de productos para asegurarse de que se está recibiendo toda la cantidad de nutrientes que se necesitan en este periodo clave de la vida. Es importante insistir en que no se puede consumir de un tipo de alimento en exceso ni, cómo no, que falte cierto producto en la dieta.

Respecto a las necesidades calóricas de una embarazada, no son tantas como se ha creído tradicionalmente. Para el correcto desarrollo del feto es suficiente con incrementar 250 calorías más la dieta diaria. Es muy importante que gran parte de este aumento esté bien nutrido de proteínas (pescado, carne, huevos, legumbres y lácteos).

Proteínas, grasas y ácido fólico
Las proteínas de los productos de origen animal y de las legumbres son básicas para la dieta del ser humano y, por tanto, de la embarazada. Tampoco faltarán en su alimentación los vegetales (frutas y hortalizas) y los cereales, siempre ricos en fibra y sin azúcar. 

Por otra parte, hay que evitar el consumo de grasas, que provienen fundamentalmente de la bollería, los aperitivos de patata, las bebidas gaseosas azucaradas y los dulces. La sal es necesaria para el embarazo y no debe suprimirse de la dieta, pero hay que usarla con moderación y siempre prefiriendo la sal yodada.

La vitamina fundamental para las mujeres en estado de gestación es el ácido fólico. Perteneciente al grupo B, podemos encontrarla en las verduras de hoja verde, los espárragos, las legumbres y el hígado. Para las embarazadas es imprescindible tomar al menos 0,4 mg. de esta vitamina cada día, principalmente en las primeras semanas.

Una buena provisión de ácido fólico ayuda a proteger al feto de contraer ciertos defectos congénitos de la espina dorsal y del cerebro. Si se diesen casos de carencias de esta sustancia, ya que mediante la alimentación exclusivamente puede ser difícil obtener toda la cantidad que se necesita, el especialista puede recomendar complejos vitamínicos adicionales.

Hábitos alimenticios y saludables
Como costumbre sana, una mujer encinta debe hacer tres comidas diarias, aunque si se dan molestias estomacales, se pueden ampliar a cinco o seis raciones, reduciendo, como es lógico, la cantidad de alimentos en cada una de ellas. Para superar el hambre entre comidas, el queso, el yogur, el zumo, las frutas y las verduras deberán ser los mejores tentempiés, desechando las fuentes de grasa, como pasteles, aperitivos de patata o bebidas azucaradas.

Una mujer en estado de gestación requiere tener su cuerpo bien hidratado y por eso ha de beber mucho líquido. Se recomienda que, como mínimo, la futura mamá beba unos ocho vasos de líquido diario. El agua se puede complementar con un vaso de zumo de frutas y un par de vasos de leche.

Por otra parte, una embarazada deberá ser cauta con la ingesta de cafeína. Ha de tener cuidado con el café, el té, las bebidas estimulantes y el chocolate. Todos estos productos tienen cafeína en distintas cantidades y dicha sustancia debe suministrarse con moderación.

Respecto a otros hábitos, no alimenticios en este caso, está totalmente prohibido fumar y beber alcohol. También es esencial no tomar medicamentos que no hayan sido recetados por el médico.

Una guía para una dieta variada
A continuación exponemos una lista de los requerimientos diarios que necesita una embarazada por tipo de alimento. No olvides que se trata de una guía orientativa y que, en realidad, es un médico el que mejor te puede asesorar respecto a cada caso concreto:

Fruta (2-4 raciones): recuerda que una ración equivale a media taza de fruta cortada, una fruta mediana (como una pera o una manzana) o a tres ciruelas.

Cereales (6-11 raciones): una ración equivale a una rebanada de pan, 150 gr. de cereales o 100 gr. de arroz o pasta.

Lácteos (3-4 raciones): una ración es un vaso de leche, dos yogures, 150 gr. de queso fresco o un flan.

Proteínas (2-3 raciones): una ración es un filete de carne roja, de pollo, de pescado, o bien dos huevos.

Verduras (3-5 raciones): una taza de verduras crudas o media taza de verdura cocida.

Fuente: Facilisimo.com


ANEMIA: PREVENCION Y TRATAMIENTO

noviembre 1, 2007

Curiosamente, en la sociedad del despilfarro en la que vivimos está aumentando la incidencia de enfermedades carenciales, entre otras las de varios tipos de anemias que tienen que ver con la mala alimentación.

Porque aunque se hable tanto de la dieta mediterránea, el hecho es que cada vez se come peor, como lo prueba el creciente número de obesos y el hallazgo cada vez más frecuente de anemias, especialmente en ancianos y adolescentes.

La verdad es que hablar de anemia es tan vago y general como hablar de las nubes. La anemia es simplemente una disminución de las células rojas de la sangre -los hematíes o eritrocitos- y hay muchas causas que pueden hacer que la sangre pierda glóbulos rojos. Desde un tumor a una úlcera de estómago, unas simples hemorroides o unas reglas abundante en la mujer, entre otras muchas. Debilidad, cansancio, palidez de piel, falta de apetito y palpitaciones son síntomas comunes de las anemias aunque otras muchas enfermedades pueden producirlos. Por eso debe ser siempre el médico el que nos diga que esos signos corresponden a una alteración anémica.

Los Hematíes

Las células rojas de la sangre, a través del pigmento que les da color y nombre, la hemoglobina, tiene la función de transportar oxígeno a todas las células de nuestro organismo. Y la hemoglobina es una proteína que tiene hierro en su composición por lo que dicho mineral es fundamental para que pueda ejercer su función. De ahí que cuando la cantidad de hierro es baja, bien porque no se toma suficiente con la dieta, bien porque se pierde por hemorragias leves continuadas o agudas, aparecen los síntomas derivados de la falta de oxigenación celular: cansancio, falta de fuerza y, en grado más severo, vértigos y palpitaciones.

Pero la falta de hierro no es la única causa de la anemia. En el complejo sistema de fabricación y utilización de los hematíes hay una serie de sustancias de capital importancia. Concretamente, la falta de ácido fólico y vitamina B12 -que nuestro organismo no es capaz de sintetizar- es causa de otro tipo de anemias, las macrocíticas, que se caracterizan porque los pocos hematíes que se producen son de gran tamaño y mala función.

Anemias y Alimentación

Realmente las anemias por falta de hierro o de aporte vitamínico son mas bien raras ya que las cantidades que se precisan de esos elementos esenciales son mínimas. Y es preocupante que haya tantos casos porque eso demuestra los malos hábitos de alimentación que nuestra sociedad va adquiriendo. Es notable, por ejemplo, comprobar la existencia de anemia por falta de ácido fólico y de vitamina C (importante en los procesos de absorción y metabolismo del hierro) que se dan en las personas mayores que viven solas y llevan una dieta casi exclusivamente a base de conservas.

En suma, para prevenir las anemias es fundamental asegurarse de que nuestra dieta es rica en hierro y vitaminas.

Las edades Conflictivas

Hay épocas de la vida en que las necesidades de hierro aumentan y, por tanto, es preciso aumentar los aportes no sólo de ese metal sino de las vitaminas y oligoelementos necesarios para su absorción y elaboración en el organismo.

En el embarazo los requerimientos de hierro aumentan casi al triple por la necesidad de aporte de sangre materna al feto que hace que lo de “comer por dos” sea en este caso real, al menos en los que se refiere al hierro y los alimentos que lo contienen.
Durante la primera infancia, en que el niño triplica su peso en el primer año y lleva una alimentación casi completamente láctea, se presentan anemias por falta de hierro en casi una cuarta parte de los casos, especialmente al final de la etapa en que la alimentación a base de leche y cereales no está suficientemente compensada por el aporte de carne y verduras.

La adolescencia, sobre todo en la época del “estirón”, es otro memento conflictivo, especialmente si el joven es consumidor de chuches y comida basura.

En cambio, las anemias de la menopausia en general suelen presentarse en relación con dietas para intentar compensar el aumento de peso que acompaña a esa etapa de la vida. En la tercera edad son muy frecuentes las anemias que suelen generalmente deberse a problemas digestivos, insuficiencias renales o alteraciones de la médula ósea así como una alimentación en general pobre en proteínas de origen animal y verduras.
También se han descrito anemias de este tipo en vegetarianos puros, cuya ingesta de hierro y vitamina B12 es a veces prácticamente inexistente.

Cabe añadir respecto a las anemias carenciales que hay una serie de grupos de edad que, por el aumento de sus necesidades de hierro y proteínas, son más vulnerables: las madres gestantes y los niños en edad preescolar. El resto de grupos de edad de riesgo lo es más por sus malos hábitos nutricionales y por factores que poco tienen que ver con la alimentación aunque estén relacionados con ésta, como sucede en los ancianos.

Los Alimentos Adecuados

La alimentación equilibrada es siempre adecuada pero en la prevención y tratamiento de las anemias por falta de hierro o vitamina B12 es fundamental. Y una alimentación equilibrada debe llevar proteínas -también son necesarias las de origen animal y en estos casos más- vitaminas y minerales.

Los alimentos ricos en hierro, aparte de las carnes rojas y especialmente el hígado -con su sabroso derivado, el foi-gras- son los pescados azules (especialmente la humilde sardina cuyo único “problema” es que es barata) y algunos mariscos como el berberecho y el mejillón (también son baratos).

Las legumbres y la famosa espinaca de Popeye aportan hierro pero en mucha menor cantidad por lo que van bien para equilibrar una dieta normal y reforzar las proteínas de origen animal cuando hay que afrontar el problema de una anemia.
En el reino vegetal también son buenos proveedores de hierro el tofu de soja y el chocolate.

Uno de los grandes desconocidos de la alimentación -tal vez porque apenas se comercializa- es la ortiga. A pesar de mala fama que goza por sus pelos urticantes es una verdura de exquisito sabor -cocida o en tortilla-, muy rica en hierro, vitaminas y oligoelementos. Y una vez cocida no produce reacciones.

Prevenir las Anemias

Independientemente de otras causas de anemia, las carenciales son muy fáciles de prevenir ya que son pequeñas las cantidades diarias de hierro y vitaminas que se precisan para tener una buena calidad de sangre y nuestro organismo tiene depósitos de reserva que habitualmente son suficientes para compensar las pequeñas pérdidas de todos los días.

Por otro lado, el conocimiento actual del problema ha puesto en marcha a las organizaciones comerciales y ya las harinas destinadas a la alimentación en la primera infancia vienen reforzadas con hierro y vitaminas así como gran parte de los productos de consumo en edad preescolar.

En las otras edades de riesgo (embarazo, lactancia, adolescencia y tercera edad), sin embargo, la cosa no está tan organizada y depende mucho más de la propia persona. A esas edades una alimentación equilibrada con carnes, verduras, suplementos -como las algas marinas, ricas en vitamina B12 y ácido fólico-, la levadura de cerveza y el mencionado tofu de soja pueden ayudar a prevenir y a corregir, si ha aparecido, una anemia carencial.

Un Poco de Naturismo

Es útil saber también que el aporte de vitamina B12 y ácido fólico puede conseguirse igualmente tomando una infusión de angélica después de cada comida. También son adecuadas las infusiones de romero, ortiga y berro.

Maurice Mességué, el famoso naturista francés, aconseja por su parte zumo fresco de espinacas al que se puede mezclar el de zanahoria, ortiga y rábano blanco.

En cuanto a los frutos cítricos, ricos en vitamina C, ayudan a la absorción del hierro en los tramos altos del aparato digestivo.
Conviene recordar, por último, que no se deben tomar alimentos ricos en hierro junto a los que tengan mucho calcio ya que éste dificulta la absorción del hierro.

Y, sobre todo, entienda que el mejor seguro para una vida saludable es hacer una alimentación equilibrada y variada.

Fuente: Alimentación Sana