CALMA, QUE EL ESTRES ¡ENGORDA!

febrero 2, 2010


El ritmo de la vida es cada vez más acelerado, el día a día se carga de tareas y el estrés se convierte en un laberinto del que no es fácil salir.

El ritmo de la vida es cada vez más acelerado, el día a día se carga de tareas y el estrés se convierte en un laberinto del que no es fácil salir. Es detonador de mal humor, cansancio y frustración en general, pero además si no lo controlamos, nos hace subir de peso, que después es sumamente complicado bajar.

La relación entre el peso y la tensión se deriva de un proceso natural. “Las comidas reconfortantes, ricas en calorías estimulan la liberación de determinados productos químicos en el cerebro que nos hacen sentir bien y hacen que queramos seguir comiendo”, dice el doctor Luigi Gratton, vicepresidente de Asuntos Médicos de Herbalife.

Explica: “Es un círculo vicioso: comer de más lleva a subir de peso, lo que aumenta el estrés sicológico, el cual, a su vez, conduce a seguir comiendo. Además, el sobrepeso causa estrés físico al organismo, lo que aumenta los riesgos para la salud”.

Su diagnóstico es que “si uno está bien alimentado, el organismo estará mucho mejor preparado para combatir el estrés”.

Las presiones debilitan

En estos días, la tensión es algo común, las preocupaciones por el trabajo, la economía y las cuestiones de salud nos afectan a todos.

Para afrontar lo anterior, el doctor Gratton señala, “el estrés puede poner a prueba el sistema inmunológico del organismo, pero el estar bien nutrido es una de las mejores defensas contra la enfermedad, en particular durante las épocas en las que es continua”.

Al mismo tiempo, la tensión puede llevar a la fatiga y la depresión; cuando esto sucede, los hábitos alimenticios saludables a menudo se quedan en el olvido, debido a que “es más fácil comer lo que es rápido o que reconforta. La fast food y las comidas indulgentes a menudo están cargadas de grasa, sal y azúcar: difícilmente los mejores nutrientes para mantener un organismo saludable”.

Comida y trabajo

Intente ingerir un puñado de almendras o zanahorias baby crudas. Haga que la hora de la comida sea agradable, mantenga esta acción separada del trabajo y otras fuentes de estrés: no coma en su escritorio ni pague cuentas mientras lo hace. Tómelo como un momento de relajación.

Es muy probable que uno no pueda hacer que el estrés desaparezca, pero he aquí dos consejos para ayudarle a responder mejor ante él:

Llevar una dieta balanceada: incluya proteínas magras — aves de corral, claras de huevo, productos lácteos descremados, carnes magras, pescado, productos derivados de la soya— en cada comida. La proteína satisface el apetito y ayuda a mantenerse alerta. Complemente con fruta, vegetales y granos integrales. Los licuados de proteína son benéficos y no contienen muchas calorías.

Comer regularmente sin saltarse comidas: Cuando uno está estresado, es fácil posponer los alimentos. Si la preocupación baja el apetito, se deben tomar cantidades más pequeñas de alimento, pero más veces al día.

Fuente: Diario El Universal
Autora: Silvia Ojanguren

silvia.ojanguren@eluniversal.com.mxc

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10 SUGERENCIAS PARA NO SUBIR DE PESO

enero 24, 2010

A veces, es verdad que tratar de perder peso se hace un poco difícil, sin embargo mantener su peso no tiene por qué serlo.

Es posible disfrutar incluso de delicias gourmet siempre y cuando las incluyamos dentro de un plan de alimentación saludable.

El secreto está en la moderación y el equilibrio.

Estas son algunas sugerencias para mantenerse en línea del Dr. Luigi Gratton, vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife, una empresa mundial de nutrición y ventas directas:

1. La gimnasia compensa las calorías extras
— Regálese 30 minutos de ejercicio al día. Además de quemar calorías, el ejercicio también ayuda a liberar tensión, por lo que es menos probable que coma para controlar la tensión.

2. H20, H20, H20 — Un poco de agua da muchos resultados – tragos pequeños durante todo el día son una buena manera de mantenerse bien hidratado. Actúa como un amortiguador y lubricante para las articulaciones, ayuda a transportar nutrientes, elimina los desechos y sirve para regular la temperatura corporal. Aún mejor, el agua no contiene grasas, ni calorías ni colesterol.

3. Sea selectivo con los alimentos — No desperdicie las preciadas calorías en papitas o galletas comunes. Sea selectivo y elija solamente alimentos que realmente le gusten pero saludables a la vez, preferiblemente los que relaciona con la temporada.

4. Combine sabores — Quizás la variedad sea el sabor de la vida, pero también es una receta para comer en exceso. Combine los sabores similares. Por ejemplo, sirva únicamente alimentos salados (o de carne) en su plato. Se cansará del sabor específico más rápidamente y se sentirá satisfecho con menos calorías.

5. Disminuya sus porciones — Trate de mantener sus porciones en cantidades pequeñas y acérquese a la mesa de buffet una sola vez. Elija el plato más pequeño posible. Sirva primero hojas verdes y otros sabrosos vegetales y deje tan sólo un espacio pequeño para las delicias altas en calorías como dulces y quesos. Coma porciones pequeñas y bajas en calorías durante el día para que pueda disfrutar una delicia especial más tarde — pero asegúrese de no matarse de hambre antes de llegar a la cena y comer en exceso más tarde.

6. Aléjese de la mesa — Si no pone sus alimentos en el plato, no tendrá idea alguna de lo que está comiendo realmente. Lo peor que puede hacer en una fiesta es pararse cerca de la mesa y comer constantemente lo que ésta ofrece.

7. Beba más ligero — El alcohol es un arma de doble filo. Tiende a debilitar su resistencia en cuanto a comer y las calorías en las bebidas se suman rápidamente. Tome un vaso de agua entre bebidas alcohólicas.

8. “Ya lo pagué, así que me lo comeré” — No se sienta obligado a limpiar su plato sólo porque lo pagó. Ponga una porción de su comida directamente en un contenedor para llevar. Los tamaños de las porciones en los restaurantes pueden ser hasta dos y tres veces mayores de la cantidad que usted necesita. En vez de los acompañantes comunes de almidón y vegetales, olvide el almidón y duplique los vegetales. Deje de comer tan pronto se sienta satisfecho.

9. Aproveche el Zen -– Algunas actividades son estresantes. Mantenga su ansiedad en un nivel que pueda controlar. Organice su tiempo y haga una lista prioridades dando más tiempo a las tareas más importantes. Sea realista sobre lo que puede hacer y no se preocupe por lo que esté fuera de su alcance. Y no olvide programar algo de tiempo para descansar.

10. Deslícese, no se resbale — Si come tres porciones de puré de papa y medio pastel de calabaza, no todo está perdido. En vez de terminar el resto, aprenda de su desliz. La próxima vez, coma una ensalada primero, inicie una conversación y tome su lugar lejos de la zona de peligro. Y recuerde… la próxima vez comienza hoy mismo.

Fuente: Herbalife Intl.
Redactor: Dr. Luigi Gratton

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¿QUE COMER EN VACACIONES?

diciembre 14, 2009

La relajación de los horarios influye en los hábitos alimentarios, aunque hay que seguir una dieta saludable.

Los horarios de sueño y de comidas cuando no se trabaja son, en la mayoría de los casos, diferentes a los del resto del año. Este cambio de costumbres durante las vacaciones incide de forma directa en la alimentación. No sólo las horas de las comidas suelen retrasarse, sino que muchas de ellas se realizan fuera del hogar. A pesar de ello, conviene recordar la importancia de mantener una dieta saludable.

Durante las vacaciones, los horarios no son tan estrictos como los que se mantienen el resto del año. A menudo se cambia de ambiente, de actividades y de ritmo, de manera que es fácil caer en la tentación de abandonar los hábitos de alimentación sanos que se han mantenido meses atrás. No obstante, conviene seguir unas pautas para que la relajación no pase factura al final del periodo de descanso.

Los primeros platos

En vacaciones no es habitual madrugar, por lo que las horas que transcurren desde el desayuno hasta la comida son menos que en un día laborable y conviene que éste no sea muy copioso. Basta con tomar un café con leche, una fruta o un zumo y pan tostado, cereales o algún tipo de galleta. En cuanto a la comida, resultan muy apetecibles platos ligeros y refrescantes a base de sopas frías o cremas de hortalizas, entre las que se encuentran algunas tan populares como el vichyssoise.

Otra posibilidad es comer una ensalada variada, a la que se le puede añadir cualquier tipo de hortaliza, así como diferentes frutas o frutos secos. Incluso, se puede tomar como plato único si se incluyen alimentos como pasta o arroz y atún, huevo o pollo. Otro plato único muy típico en verano son las paellas, que pueden estar preparadas a base de carne, pescado, marisco y verduras. Además de resultar muy sabrosas y nutritivas, son un modo de que los más pequeños comiencen a tomar alimentos como el pescado o la verdura, “camuflados” en el arroz.

Segundos platos y postres

Los segundos platos se pueden cocinar a la plancha, al horno o a la brasa.

Las salsas de los guisos y estofados hacen al plato más denso y calórico, por lo que resultan más apropiados para los meses de frío. Una guarnición de pimientos, verduras salteadas, champiñones o diferentes purés constituye un acompañamiento adecuado para estos alimentos y enriquece el plato desde el punto de vista nutricional y organoléptico.

Las frutas habituales en verano son un buen postre y tentempié.

Además de su alto contenido en agua, aportan minerales, vitaminas y diferentes sustancias con acción antioxidante, así como cantidades interesantes de fibra. Un buen modo de aprovechar sus propiedades nutritivas consiste en tomarlas en macedonia. La mezcla de color, aroma y sabor hace que sea un postre muy apetecible ya que se pueden combinar diferentes frutas: fresas, sandía, melón, kiwi, plátano o cerezas.

Merienda y cena

La siesta es habitual en esta época de relax. Sin embargo, es conveniente que no dure más de 15 minutos y que no se haga justo después de haber comido. Podrían aparecer problemas digestivos.

Después de la siesta, a media tarde, es aconsejable tomar un tentempié compuesto por una pieza de fruta, un zumo, un yogur o un pequeño bocadillo. Para la cena, una ensalada con alimentos proteicos como taquitos de queso, tofu o huevo es una buena solución.

En verano las verduras no sólo sirven para elaborar ensaladas, sino que son un acompañamiento perfecto para cenas elaboradas con platos de huevo o seitán. Cocinadas a la plancha, salteadas o incluso crudas, constituyen una guarnición muy sabrosa y nutritiva que, además, aporta un toque de color al plato y lo hace mucho más apetecible.

Con moderación

Aunque el calor en verano puede llegar a ser asfixiante, sobre todo en determinadas zonas geográficas en las que el termómetro alcanza temperaturas muy elevadas, conviene no abusar de determinados productos como los helados y las bebidas alcohólicas.

Los primeros pueden ser un postre nutritivo compatible con una dieta equilibrada, aunque son muy calóricos y tienen mucho azúcar, por lo que no deben considerarse un aperitivo para tomar a cualquier hora del día. Una de las mejores formas para mantener una buena hidratación es beber agua en cantidades importantes, incluso aunque no se sienta sed.

Fuente:  Consumer.es

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COMO EVITAR COMER EN EXCESO

diciembre 5, 2009

A la mayoría de nosotros nos gustaría creer que controlamos la cantidad de alimentos que comemos. Confiamos en nuestro organismo para que nos diga cuándo estamos llenos, y que después que hemos terminado, tengamos una idea acertada de cuánto hemos comido.

Pero eso no es cierto. “Las investigaciones nos dicen que ciertas señales sutiles en nuestro entorno pueden llevarnos a servirnos más de lo que necesitamos y a comer más de lo que deberíamos”, dijo Luigi Gratton, Doctor en Medicina y Vicepresidente de asuntos médicos de Herbalife. “Los platos más grandes — incluso los cubiertos para servirse más grandes — pueden ocasionar un consumo excesivo”. En un experimento en el que los participantes se sirvieron helado ellos mismos, las personas que recibieron tazones y cucharas más grandes se sirvieron 57 por ciento más helado que los que tenían platos y cubiertos para servirse más pequeños.

Así que la cantidad que comemos por lo general se decide antes de que hayamos tomado el primer bocado. La realidad es que por lo general comemos lo que nos servimos, ya sea poco o mucho. Desde una comida muy abundante en un restaurante de comida rápida hasta una porción reducida en un restaurante de lujo, generalmente quedamos satisfechos siempre que comemos hasta el último bocado. En vez de dejar que nuestro estómago decida, permitimos que un plato vacío sea el que señale el fin de la comida.

Controlar la cantidad que uno se pone en el plato es realmente el primer paso para controlar lo que ponemos en el estómago. Pero otras señales también pueden provocar el exceso de comida. Sólo oler o ver comida — desde el olor de pan recién horneado hasta ver “donuts” en la cafetería de la empresa — puede estimular el deseo de comer, aunque uno no tenga hambre. Estas son algunas formas de tomar control:

  • ¡Piense en una cuchara, no en una pala! – Es un viejo truco, pero realmente funciona – el usar platos más pequeños y vasos altos y estrechos crea la ilusión de que hay más comida en el plato y más bebida en el vaso. Los cubiertos de servir más pequeños también evitan servirse mucho. Piense en una cuchara, no en una pala.
  • Porciones individuales – Al crecer el tamaño de los envases, también crecen las porciones. Esas enormes cajas de cereales a precio de ganga protegen sus finanzas, pero los estudios demuestran que se servirá mucho más cereal -hasta 20 por ciento más – que si compra un paquete de tamaño normal. Busque tamaños individuales.
  • Dulces fuera de su alcance – Busque la forma de que sea difícil consumir comidas no saludables. Es posible que no haga el esfuerzo de hornear bizcochos de chocolate cuando le apetezca comerlos, pero si tiene la versión para el microondas, tendrá que combatir constantemente el deseo. Quite la bandeja de caramelos de su escritorio y el envase de galletitas del mostrador. En su lugar, ponga un tazón de frutas.
  • Ponga variedad, pero no demasiada – Los estudios demuestran que mientras más variedad haya en su plato, más comerá – todos esos estímulos activan sus papilas gustativas. Una mezcla de frutas y verduras con bajo contenido de calorías está bien, pero cuando se enfrenta a un bufet o a una cena familiar, limítese a un par de artículos en su plato cada vez.
  • Agítelo – Pruebe un batido de proteínas para el desayuno o el almuerzo. Hecho con una cantidad determinada de leche, frutas y proteínas en polvo, es un alimento idóneo para controlar lo que se come. Agregue unos cubitos de hielo, y agítelo para incrementar el volumen sin añadir calorías. Disfrútelo en un vaso alto.

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Fuente: Herbalife Ltd.

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VIVIMOS CADA VEZ CON MAS STRESS

julio 17, 2009

“Experiencia interna que crea una desbalance psicológico en el individuo y es el resultado de factores del ambiente interno, la organización donde trabaja ó las personas que le rodean”

La vida actual nos somete constantemente a presiones, que sin darnos cuenta nos provocan diversos grados de Stress, el cual se manifiesta generalmente como resultado de las frustraciones originadas por necesidades insatisfechas ó también como respuesta a cosas alegres, tristes, fìsicas etc. Para el organismo, el Stress tiene un significado bastante amplio, es un sinónimo de cambio, cualquier cosa que cause un cambio en la vida no importando si es bueno ó malo, real ó imaginario, puede causar Stress.

La tensión originada por el Stress desencadena reacciones de ansiedad y angustia, que se manifiestan de múltiples maneras, tales como: sudores, taquicardia, sofocos, escalofríos, hormigueos en las extremidades, mareos, dolores de cabeza, cuello y espalda, alteraciones del sueño, apetito y gastrointestinales, presión sanguínea alta, problemas articulares, trastornos depresivos; desgano, irritabilidad, apatía y pérdida del interés sexual, sentimiento de desrealización, miedo a la muerte y diversas fobias entre otros. La tensión originada por el Stress, es en cierta manera necesaria para el desarrollo de la personalidad, pero cuando no puede ser controlada, empiezan a aparecer los síntomas descritos. Dicho de otra manera, si consideramos el Stress como cualquier cosa que nos estimula y aumenta nuestro nivel de alerta, podemos decir que la vida sin estímulos sería monótona y aburrida. Por otro lado, una vida con demasiados estímulos se vuelve desagradable y agotadora llegando a dañar la salud.

No todas las personas reaccionarán de igual manera ante el estímulo que provoca el Stress, si una persona es especialmente susceptible en su sistema articular ó gastrointestinal, esos serán los síntomas que manifestará. Por otro lado, unos reaccionarán inmediatamente y otros soportarán y acumularán las cargas negativas hasta que estas se conviertan en problemas más serios. La cantidad de Stress que una persona puede tolerar antes que este pueda manifestarse en su organismo, se conoce como “Tolerancia al Stress”, que es una condición innata la cual la mayoría de nosotros hemos heredado en cantidad suficiente para manejar nuestros problemas cotidianos. Una de cada diez personas ha heredado una condición llamada “Baja tolerancia al Stress“, cuyo resultado puede ser desastroso, la persona estará en un estado constante de Stress, con manifestaciones de insomnio, dolores, depresiones, etc.

CUALES SON LOS SINTOMAS DE STRESS?

Dentro de los síntomas de Stress podemos distinguir dos tipos: subjetivos (ansiedad, depresión, agresividad, alteraciones del sueño etc.) y objetivos (enfermedades relacionadas al sistema corporal directamente), independientemente de su forma de presentación, diremos que el Stress es un mal generalizado que se hace más evidente en personas con un ritmo de vida intenso y que en la mayoría de casos no están conscientes del problema.

El Stress se manifiesta generalmente en tres etapas: la primera es una de alarma que se expresa por medio de tensión muscular. La segunda es de resistencia, manifestada por ansiedad, tensión, fatiga y finalmente si la tensión persiste, viene la etapa de agotamiento, en donde el organismo empieza a presentar síntomas corporales como presión alta, ùlceras, cefaleas y diversos cuadros que involucran todo el organismo.

COMO PUEDE USTED RECONOCER QUE SE ENCUENTRA BAJO STRESS?

A continuación se presenta una tabla con los síntomas a corto y largo plazo que son indicadores de Stress, mientras síntomas aislados pueden ó no significar Stress, cuando varios de ellos ocurren, significa que el Stress está teniendo un efecto en la persona, es importante que en la medida que este aumenta, la habilidad del individuo para reconocerlo a medida disminuye.
Los síntomas físicos a corto plazo ocurren cuando el cuerpo se adapta a los cambios fìsicos causados por la liberación de Adrenalina. A pesar que la persona los percibe como desagradables y negativos, son signos indicadores que el cuerpo está listo para la acción de sobrevivencia ó de alto rendimiento. Los síntomas a largo plazo ocurren cuando el cuerpo ha sido expuesto a la acción de la Adrenalina por largos períodos de tiempo, cuando esto sucede la salud puede empezar a deteriorarse. Los síntomas que más comunmente se presentan son:

Síntomas físicos a                Síntomas fìsicos a            Síntomas internos de
corto plazo                             largo plazo                         Stress a largo plazo

Aceleración del ritmo cardìaco Alteraciones del Apetito Ansioso y preocupado
Aumento de la Sudoraciòn Fríos frecuentes Confusión y dificultad para
concentrarse o tomar desiciones
Piel fría Enfermedades  como:  asma,
problemas digestivos
Reducción del interes sexual
Manos y pies fríos Diversos trastornos sexuales Sentirse fuera de control ó abrumado por eventos
Sensaciòn de naùsea y mariposas en el Estómago Dolores en general Cambios de conducta:  depresión, frustración, hostilidad, irritabilidad
Respiración rópida Sensación de fatiga extrema y constante Se siente más letárgico
Músculos tensos Cefaleas Dificultad para dormir
Deseos constantes de orinar Dolores de cuello y espalda Ingiere más alcohol ó fuma más
Diarrea ó Estreñimiento Erupciones de la piel Cambio en hábitos de comida

La ansiedad es un componente principal de los problemas de Stress y es desencadenada por diversos estímulos; Albert Ellis ha listado los cinco principales deseos ó creencias irreales que causan ansiedad:

  • El deseo de tener siempre el amor y admiración de toda la gente
  • El deseo de ser enteramente competente todo el tiempo
  • La creencia que factores externos son causa de todas las desdichas
  • El deseo que las cosas sean siempre de la manera que queremos y que la gente siempre haga lo que queremos
  • La creencia que las experiencias pasadas controlarán inevitablemente lo que sucederá en el futuro.

DIFERENTES TIPOS DE STRESS

Existen diferentes tipos de Stress:

  • Stress emocional
  • Stress de supervivencia (por enfermedad orgánica)
  • Stress por trabajo: por fatiga, sobre-trabajo y/ó diversión, poco trabajo, presiones de tiempo
  • Stress químico: la comida puede contribuir a experimentar Stress (cafeína, azúcar, chocolate, demasiada sal, deficiencias dietéticas etc.)
  • Por factores medio ambientales: invasión del espacio personal, insuficiente espacio para vivir ó trabajar, ruido, polución, condiciones sucias ó desarregladas.
  • Por tabaco
  • Por factores hormonales
  1. Pubertad
  2. Síndrome Premenstrual
  3. Post-parto
  4. Menopausia
  • Cuando se toman responsabilidades por las acciones de otra persona
  • Stress alérgico

COMO MEDIR SUS NIVELES DE STRESS

Se han diseñado tablas de consulta para medir el grado de Stress acumulado en períodos de un año, esto es porque los cambios generalmente tienen efecto a largo plazo, es decir que después de un estímulo estresante fuerte, sus efectos pueden sentirse por lo menos un año después.

LA ALIMENTACION Y EL STRESS

Comer de forma equilibrada es fundamental para mantener en orden tu cuerpo y tu mente y evitar que el Stress afecte a tu estómago, tus defensas y tu sistema nervioso. De lo que comemos depende buena parte de nuestra estabilidad física y emocional.

Más que alimentarse de ciertos alimentos, la mejor estrategia frente al Stress es comer bien y de todo, ya que de ello depende que nuestras defensas estén altas.

Los nutrientes que contribuyan a mantener fuerte nuestro organismo y, por tanto, a paliar el Stress, son:

Las vitaminas. La A, la C y la E combaten directamente la formación de radicales libres. La A se obtiene de las zanahorias, el melón, el brócoli, las coles de Bruselas, las espinacas y los boniatos. La C está presente en los cítricos y en el brócoli, los pimientos, el melón y el tomate. Para obtener vitamina E hay que consumir frutos secos y aceites vegetales. Las vitaminas del grupo B fortalecen el sistema nervioso central y tienen un efecto sedante. Se encuentran en la levadura de cerveza, lácteos, carne, cereales, aguacate, repollo y judías verdes.

Minerales. Potasio, magnesio, calcio y zinc son imprescindibles porque estimulan la reacción orgánica frente a las hormonas que el cuerpo segrega como respuesta al Stress. Por otro lado, tienen propiedades relajantes y mantienen a raya el ritmo cardíaco. Frutas, verduras, cereales enteros y carne son alimentos ricos en potasio. El magnesio se encuentra en las verduras (puede desaparecer en la cocción, por eso es aconsejable consumir esta agua en forma de sopa o salsas). Los frutos secos, cereales y semillas también lo contienen, pero hay que consumirlos enteros porque el magnesio se destruye en el proceso de trituración. El calcio, es conocido como “el tranquilizante natural” y, desde luego, pocas cosas tienen un efecto tan sedante como beber un vaso de leche tibia antes de acostarse. Muchas funciones inmunes perturbadas por el Stress pueden estimularse con el zinc. Un nivel insuficiente de zinc provoca muchos trastornos y síntomas relacionados con el Stress, como irritabilidad, depresión, impotencia y baja inmunidad.

El Hidrolizado de proteínas de leche. Investigaciones llevadas a cabo en Francia descubrieron que la placidaz del sueño de los bebés tras alimentarse de leche materna se debía a un péptido que se encuentra en la leche. El análisis de las diferentes fracciones del hidrolizado de la leche utilizando las mismas enzimas presentes en el estómago de los bebés condujo al aislamiento de la fracción activa del hidrolizado de proteína de leche que posee efecto antistress respecto al placebo y comparable al de productos químicos de referencia. El hidrolizado de proteína de leche no contiene lactosa por lo que no produce efectos de intolerancia a la leche.

Alimentos relajantes. Algunos alimentos estimulan el buen funcionamiento de las células nerviosas ayudando al organismo a mantenerse relajado mientras que otros favorecen la irritabilidad. Entre los alimentos “relajantes” están el plátano, las almendras, el germen de trigo, la levadura de cerveza y las semillas de girasol. Un truco antistress y anticalorías: Ten siempre a mano una barrita de regaliz por si te asalta el hambre entre horas, además de calmar el hambre sin aportar apenas calorías, tiene una poderoso efecto antistress.

COMBATIENDO EL STRESS CON UN POCO DE EJERCICIO

Los deportes no solo ayudan a aliviar el Stress, si no que te hacen ver y sentir mejor lo que eleva tu auto-estima y esto a su vez, alivia también el Stress. Para que esto funcione es necesario que hagas ejercicio tres o cuatro veces por semana elevando tu ritmo cardiaco a niveles apropiados. Salir a pasear al perro, ir a nadar, o juntarse para caminar, también puede ser clave para quitarse de encima la tensión.

También existen otros métodos para aliviar el Stress, como la aromaterapia, técnica de inhalación de aceites concentrados de las plantas, la terapia del color, que se basa en creencias antiguas de que los colores tienen sus propias características, los remedios florales, “medicinas” líquidas hechas a base de flores que atacan estados emocionales negativos y el Stress, etc…

Fuente: El Heraldo

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LA IMPORTANCIA DEL DESAYUNO

junio 30, 2009

Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse: “Ya hay que despertarse y nos comimos todo el azúcar que funcionaba como combustible”. El cerebro descubre la gravedad de la situación cuando la chica decide (equivocadamente) evitar el desayuno porque quiere bajar de peso con una dieta.

Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de azúcar en la sangre. Desde la sangre le responden: “Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más”. El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: ‘De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva’. En el hígado consultan la cuenta de ahorros y responden que ‘a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos’.

En total no hay sino cerca de 290 gramos de azúcar, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si a la chica se le ocurre desayunar.

En la mañana las personas con sobrepeso están apuradas o no les da ganas de comer, así que el pobre cerebro tendrá que ponerse en emergencia: ‘Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico. Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos y hasta el colágeno de la piel’.

La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en azúcar. El proceso continuará hasta que volvamos a comer. Como se ve, quien cree que no desayuna se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora. La consecuencia es la pérdida de los músculos, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento: Empiezan los síntomas de falta de energía y depresión.

¿Cómo afecta eso nuestro peso?
Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro de energía, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.

Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de ‘grasa de reserva’ y la persona engordará. La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisona que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en azúcar. En vez de ser convertidos en azúcar los músculos deberían obtener el azúcar y calorías ingeridas con los alimentos

Lo peor ocurre cuando llega la tarde justo antes de quedarnos totalmente sin azúcar. El cerebro antes de perder totalmente los ahorros de energía decide provocar intensos ataques de hambre y aumento del apetito llevando a sentir intensos deseos por alimentos dulces y sin poder evitarlo empiezan a comer con ansiedad todo lo que encuentran a su paso llevando a engordar otra vez.

Por último como los alimentos ingeridos con ansiedad en la tarde y la noche provocan que en la mañana del día siguiente no se tenga ganas de desayunar, se vuelve al principio de este círculo vicioso.

Autor: Dr. Salomón Jakubowicz
Fuente: Diario de las Américas

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LA CRISIS ECONÓMICA ENGORDA

abril 12, 2009

La ansiedad e incertidumbre que provoca la crisis en la población aumenta el número de obesos en España. En torno al 90 por ciento de la población española reconoce que consume los alimentos que más le apetecen.

La ansiedad e incertidumbre que provoca la crisis en la población aumenta el número de obesos en España, ya que muchas de las personas que han perdido su trabajo o temen perderlo se refugian en la comida de manera desesperada, según señala el psicólogo Ricardo Ros en su libro ‘El viaje decisivo’.

Este experto apuntó que es un acto en cadena, ya que “escuchan una noticia alarmante sobre la situación económica o piensan en la posibilidad de perder su empleo, se sienten ansiosos y estresados, comen compulsivamente y engordan“.

Este “miedo atroz” a un futuro incierto que lleva a la persona a comer cualquier cosa se debe, según explicó Ros, a que se confunde la angustia o estrés con la sensación de hambre. “Esto les lleva a saciar esa sensación comiendo, con constantes idas y venidas al frigorífico”.

“Es como si su vida en relación con la comida dependiera más de los indicadores externos, una mala noticia económica o un anuncio de un descuento al pedir dos pizzas, que de su propia voluntad o indicador interno de hambre real”, indicó.

En torno al 90 por ciento de la población española reconoce que consume los alimentos que más le apetecen, y muchas veces están compuestos por comida rápida y precocinada que proporciona una sensación de plenitud, pero una plenitud falsa ya que están hechos con azúcares y grasas de dudosa calidad.

En este sentido, el psicólogo precisó que “a estas personas hay que enseñarles técnicas para que su cerebro simplemente responda de una forma lógica ante cada situación, ya que, aunque saben que ansiedad y hambre no son lo mismo, no son capaces de que su cerebro cumpla sus órdenes. Cualquier tipo de crisis –económica, de pareja, etc.– es un tema que influye en su peso, pero en realidad tienen que conseguir separar ambas cosas” puntualizó Ros.

El 15 por ciento de los españoles adultos son obesos, un 37 por ciento padece sobrepeso. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en 2015 habrá aproximadamente 2300 millones de adultos con sobrepeso y más de 700 millones con obesidad.

Fuente: diariodenavarra.es

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