MANTENIENDO LA PRESIÓN BAJO CONTROL

marzo 24, 2009

John R., un abogado de sesenta años, estaba “perfectamente sano” hasta que tuvo un accidente vascular cerebral causado por alta presión sanguínea.

Felicia B., una vendedora de bienes raíces de cuarenta y algo años, madre de dos niños pequeños, se quedó impactada al saber que su visión se estaba deteriorando a causa de su alta presión sanguínea.

Kathy W, de cincuenta y dos años, se siente muy bien, pero se acaba de enterar que tiene muy alta su presión sanguínea.

Aunque no podemos tocarla, verla o sentirla, la alta presión sanguínea -conocida por los doctores como hipertensión- es una condición común y potencialmente seria. Casi uno de cada tres adultos tiene alta presión sanguínea. Es un porcentaje alarmante. La situación se vuelve más preocupante cuando sabemos que sólo 65% de aquellos que lo tienen, lo saben, y que además únicamente el 30% están siendo atendidos de manera adecuada y tienen el problema bajo control.

¿QUÉ ES LA PRESIÓN SANGUÍNEA?

El agua que fluye a través de tu manguera en el jardín; la sangre que circula a través de tus arterias y venas; todas éstas se mueven bajo presión. No podemos ver o tocar esta presión, pero siempre está ahí. La presión tiene que ver con dos cosas: fuerza y resistencia.

La fuerza es el poder que expulsa el agua a través de tu manguera. Cuando esta fuerza se aplica a la sangre, el poder que la envía a través de las arterias y venas por todo el organismo, proviene del latido cardiaco. Con cada latido, el corazón le da otro “empujón” a la sangre para que circule a través de los distintos vasos sanguíneos que la conducen por todo el cuerpo.

Cuando nos referimos a la manguera de tu jardín, la resistencia se refiere a cuánto retiene la manguera el flujo de agua. Esto depende de muchas cosas: qué tan ancha es la manguera, si está sucia por dentro, si tu dedo está tapando la salida, etcétera. Una manguera muy delgada con mugre va a resistir más el paso del agua que una más ancha y limpia por dentro.

Lo mismo le pasa a tus arterias. Si están bien abiertas, relajadas, no tienen ninguna placa grasosa que las obstruya, la resistencia va a ser poca y la sangre se moverá con bastante facilidad. Pero si están tapadas, constreñidas o tiesas, la sangre va a tener mayores dificultades para circular. Entonces, el corazón va a tener que bombear más (incrementar la fuerza) para mandar la sangre a las arterias a través del cuerpo.

Si la fuerza o la resistencia aumentan, tu presión sanguínea se va a elevar. Si alguna de las dos baja, tu pre¬sión sanguínea disminuirá.

¿QUÉ ES PRESIÓN SANGUÍNEA ELEVADA?

La presión sanguínea se escribe como una fracción y el número que se considera normal es 120/80 o menor. La parte superior de la fracción mide la presión ejercida sobre las arterias cuando late el corazón. También se conoce como presión sistólica. La parte inferior de la fracción (80), mide la presión de las arterias entre los latidos cardiacos. Se conoce como presión diastólica. Tú deseas que ambos números estén dentro del nivel normal.

• Lecturas de 120/80 o menores son óptimas.

• Lecturas entre 120/80 y 140/90 caen dentro de la zona de advertencia para alta presión.

• Lecturas sobre 140/90 se consideran alta presión.

¿CUÁL ES LA CAUSA DE QUE SUBA LA PRESIÓN SANGUÍNEA?

Diversas circunstancias pueden producir el incremento de la presión sanguínea:

Adelgazamiento de las arterias. Algunas circunstancias pueden provocar que las arterias adelgacen, incluyendo la acumulación de una sustancia grasosa y cerosa llamada placa, mensajes del sistema nervioso y la pared interna de las arterias dañadas. Cuando las arterias se adelgazan, se fuerza al corazón a bombear más para enviar la sangre al organismo.

Sobrepeso. La grasa necesita sangre, igual que cualquier otro tejido del cuerpo. Cada kilo de grasa contiene quizá más de medio kilómetro de vasos sanguíneos, que deben surtirse constantemente de sangre. Tu corazón tiene que trabajar mucho para hacer llegar este abastecimiento de sangre todo el día.

Malestar emocional. El enojo, la excitación, el miedo y otras emociones negativas pueden disparar respuestas extremas (pelear/escapar) y hacer que tu corazón trabaje a ritmos forzados.

Estrés físico. Dolor, calor o frío extremo, y otro tipo de tensiones, pueden acelerar demasiado el latido cardiaco.

Fumar cigarrillos. Las sustancias en los cigarrillos aceleran el ritmo cardiaco mientras adelgazan las arterias.

Embarazo. La sangre extra y el incremento en vasos sanguíneos pueden elevar la presión sanguínea de la madre.

Arterias dañadas. Las paredes internas de las arterias pueden inflamarse o endurecerse respondiendo pobremente a las demandas del cuerpo de agrandarse o reducirse según 10 exija la situación.

Obstrucción de las arterias. La acumulación de grasa conocida como arteriosclerosis puede hacer que se adelgacen las arterias o que se pongan duras.

Coágulos sanguíneos. Podría formarse una masa de sangre coagulada y pegarse a las paredes de las arterias o a un pedazo de placa e interferir con el flujo sanguíneo.

Algunas enfermedades. Hipertiroidismo, enfermedad de los riñones, y muchas otras condiciones también pueden causar una elevación de la presión sanguínea.

¿QUÉ PASA SI MI PRESIÓN SUBE DEMASIADO?

Medir la PresiónPodrías pensar que la presión alta suena como algo positivo, como una señal de que la sangre está circulando rápidamente a través de los vasos sanguíneos. Por desgracia, los vasos sanguíneos están diseñados para aguantar cierta cantidad de presión. Una presión mayor puede ser dañina para los vasos y para otras partes del organismo.

Aquí mencionaré algunas partes del cuerpo que podrían afectarse por presión sanguínea elevada:

Arterias. Una presión sanguínea excesiva puede destrozar las paredes internas de las arterias, facilitando la formación de placa y endureciendo las arterias. Una presión excesiva también puede debilitar una arteria de tal manera que parte de su pared se englobe hacia fuera. Si esta bolsita externa empezara a regarse, tu sangre podría fluir hacia tus tejidos corporales. Si esto llega a pasar en tu cerebro, se le denomina infarto cerebral. Si pasa en tu corazón, se llama aneurisma aórtica. Cualquiera de los dos escenarios es tan peligroso que puede conducir a la muerte.

Corazón. Si el corazón tiene que trabajar mucho sólo para mantener la circulación de la sangre, puede cansarse, debilitarse y eventualmente fallar. La presión sanguínea elevada puede posibilitar la tapadura de las arterias en el músculo cardiaco mismo, conduciendo a un ataque cardiaco.

Cerebro. La presión sanguínea elevada puede debilitar a las arterias en el cerebro o a aquellas que le llevan sangre a éste y dar como resultado un accidente vascular cerebral. También puede contribuir a otro tipo de infarto, causado por la obstrucción de una arteria que alimente al cerebro.

Riñones. La presión alta puede favorecer la tapadura de las arterias que alimentan a los riñones, volviéndolas menos eficientes y probablemente produciendo fallo del riñón. Y debido a que los riñones ayudan a regular la presión sanguínea, cualquier daño que sufrieran, podría mandar tu presión sanguínea fuera de control.

Ojos. La presión alta puede dañar los vasos sanguíneos que alimentan a la retina de tus ojos, dañando o destruyendo la visión.

Pies. Ya que los pies son el final de la línea (lo más lejos del corazón), son más propicios para ser engañados en el suministro de oxígeno y nutrientes que surte el torrente sanguíneo. Por lo tanto, una cortadita o una heridita en el pie puede ser muy difícil de sanar, posiblemente conduciendo a gangrena o amputación.

Como puedes observar, la presión alta es una condición potencialmente mortal que debe ser tratada por un médico, y mientras más pronto mejor. No te engañes pensando que puede ser ignorada solamente porque no presenta síntomas obvios.

¿QUÉ HACEN LOS MÉDICOS CON LA PRESIÓN ALTA?

Nosotros los doctores recomendamos cambios en el estilo de vida para pacientes que tienen alta la presión sanguínea, que incluyen la pérdida de peso, una dieta saludable, ejercicio regular, reducir el estrés, tomar clases de yoga o meditación, etcétera. También existen diversos medicamentos que puede ser útiles, incluyendo diuréticos, beta-bloqueadores, inhibidores ACE y otro tipo de medicinas.

¿LA PRESIÓN SANGUÍNEA, SIEMPRE ES SILENCIOSA?

Muchas personas no tienen idea de que padecen presión alta hasta que sus médicos les confirman el hecho. Esto es debido a que en las etapas tempranas, este problema generalmente no produce síntomas. Pero en etapas más avanzadas puede disparar muchos síntomas, incluyendo:

• Desmayos.

• Visión borrosa.

• Dolores en el pecho.

• Mareos.

• Excesiva orina nocturna.

• Fatiga.

• Debilidad general.

• Palpitaciones en el corazón.

• Hipertensión, jaquecas -en especial una que se presenta detrás de la cabeza y puede ser muy dolorosa por la mañana.

• Sangrado de la nariz.

• Tener un lado dormido.

• Sumbidos en los oídos.

• Falta de aire.

• Retención de agua en los brazos y en las piernas.

Si sufres alguno de estos problemas, o tienes otra razón para sospechar que tu presión puede estar alta, consulta a tu médico inmediatamente.

¿EXISTE ALGÚN TIPO DE ALIMENTO O SUPLEMENTOS QUE AYUDEN A BAJAR LA PRESIÓN?

Definitivamente sí. De hecho, cientos de estudios científicos demuestran que ciertas vitaminas, minerales, hierbas y sustancias en los alimentos pueden ayudar a disminuir la presión sanguínea, a veces incluso mejor que la medicina estándar. Aquellos entre los que yo he encontrado que son los más útiles están la soya, ajo, calcio, vitamina C, vitamina E, los ácidos grasos omega-3, ácido alfa-lipoico y los aminoácidos L-arginina, L-citrulina y taurina.

Ácidos grasos Omega-3

Los ácidos grasos omega-3 han sido señalados desde hace mucho por sus efectos saludables sobre el corazón! y bajar la presión puede ser uno de ellos.

Los omega-3 se encuentran principalmente en el aceite de pescado. Ayudan a que el cuerpo produzca sustancias que ensanchen las arterias y que se relajen. También ayudan a reducir la cantidad de grasa en la sangre y la formación de placa en las paredes arteriales. Cuando las arterias se ensanchan y menos “chatarra” se adhiere a sus paredes, el corazón tiene un trabajo más fácil para bombear la sangre; entonces la presión sanguínea baja. Además, los omega-3 pueden disminuir la inflamación que, sabemos, juega un papel importante en la obstrucción de los vasos.

Las mejores fuentes de omega-3 son pescados de agua fría y que tienen mucho depósito de grasa como la macarela, el salmón, el arenque, el bacalao y el pescado azul. Como regla general, mientras más grasoso sea el pescado, mayor será su contenido de omega-3. Sin embargo, ya que los peces generalmente vienen de aguas contaminadas de mercurio y plomo, comer demasiado pescado puede no ser” tan Suplemeto Omega 3saludable.

Afortunadamente, el omega-3 puede ser consumido como suplemento alimenticio en forma de aceite. (Si tienes dudas respecto al origen del aceite de pescado, que no proviene de peces que estén contaminados, consulta en el sitio web de los suplementos para mayor información).

Existen tres omega-3 principales: ALA, DHA, EPA. Parece ser que DHA posee los mejores efectos para la disminu¬ción de la presión sanguínea de los tres, seguido por EPA y después ALA. Así que si adquieres omega-3, asegúrate de que contenga EPA y DHA.

El aceite de krill es una nueva fuente de omega-3 que es rico en DHA y EPA. El krill es un animalito similar al camarón que se encuentra en el Océano Antártico, uno de los mares menos contaminados del mundo. Contiene el doble en cantidad de omega-3 que el bacalao, que en sí mismo es una buena fuente.

LA CIENCIA DE LOS ÁCIDOS GRASAS OMEGA-3

A continuación presento los resultados de importantes estudios que prueban los efectos de omega-3 sobre la presión alta.

• Ciento cincuenta y seis hombres y mujeres con leve hipertensión participaron en un estudio comparando los efectos de omega-3 y el placebo. Después de 10 semanas de consumo diario, el promedio de la presión sistólica bajó 4.6 puntos y la diastólica por 3 puntos en aquellos que tomaron omega-3. No hubo ningún cambio significativo en quienes consumieron placebo.

• Setenta y ocho personas con presión sanguínea elevada que no estaban siendo controladas con medicinas, participaron en un estudio que comparaba los ácidos grasas omega-3 con placebo elaborado con aceite de maíz. Después de dieciséis semanas de consumo diario, aquellos en tratamiento con omega-3 bajaron su presión sistólica 3.8 puntos y la diastólica por 2 puntos, en relación a los que consumían placebo.

• Un artículo publicado en la prestigiosa revista Circulation combinó los resultados de treinta y un estudios diferentes sobre el efecto del aceite de pescado y la presión alta. Los autores de este estudio encontraron que el aceite de pescado efectivamente reduce la presión sanguínea entre aquellos que padecen de leve hipertensión y mientras mayor la dosis, menor la hipertensión.

(Aunque estos estudios son dignos de tomarse en cuenta, la FDA todavía no establece la habilidad del omega-3 para reducir la presión sanguínea.)

Soja

La soja contiene sustancias -isoflavones- que ayudan a prevenir el daño a los vasos sanguíneos. Lo hace al no permitir que se oxide el colesterol LDL, y esto evita que se adhiera a las paredes de las arterias. La soya podría también influir en el incremento de la elasticidad arterial, ayudando a que las arterias se relajen y se “ensanchen”. Hay pruebas en laboratorio que demuestran que los isoflavones de soya pueden disminuir la formación de coágulos que provocan ataques cardiacos y accidentes vasculares cerebrales.

Efectos secundarios: los efectos cosecundarios potenciales de la soya incluyen inflamación y constipación.

Calcio

Fuente de CalcioEl calcio, un mineral conocido como el constructor de huesos, ha sido ligado a la baja presión sanguínea. Al buscar las propiedades del calcio, los investigadores notaron que grupos de personas que tomaban mayores cantidades de calcio tendían a una menor presión sanguínea. En la última década, varios estudios han evidenciado que el tomar suficiente calcio puede reducir la presión y disminuir los riesgos de desarrollar hipertensión. Esto es especialmente cierto para aquellos que estén bajos en sus niveles de calcio. Aunque los expertos albergan ciertas dudas sobre cómo actúa el calcio para disminuir la presión alta, podría ser que esté interfiriendo con ciertas hormonas que provocan la vasoconstricción. (Son muy interesantes los descubrimientos que se han hecho, sin embargo la FDA aún no aprueba el establecimiento de la habilidad del calcio para reducir la presión sanguínea.)

Efectos secundarios: los efectos secundarios potenciales del calcio incluyen irritación estomacal, inflamación, síndrome de álcali-láctea (que puede producir náusea, dolor de cabeza, debilidad y daños renales).

Ajo

El ajo, que se utilizaba en el antiguo Egipto para incrementar la fuerza, en la antigua Grecia para sanar heridas y en la Inglaterra del siglo XVII para tratar viruela, ha tenido una reputación muy bien ganada de disminuir la presión sanguínea. Lo hace relajando los pequeños músculos en las paredes arteriales, para que las arterias se ensanchen y fluya más fácilmente la sangre. El ajo también ayuda a bajar los niveles de grasa en la sangre, 10 cual reduce el riesgo de la acumulación de placa y combate la formación de coágulos peligrosos. Finalmente, el ajo protege contra el daño que va provocando el envejecimiento en las arterias y venas, las cuales se van endureciendo y probablemente llenándose de placa.

Un estudio demostró que tomando 600 mg de polvo de ajo cada día por doce semanas, disminuía la presión diastólica en un 13% y la presión sistólica en un 11%, resultados mucho mejores de los que encontramos con las medicinas estándar. (Aunque los resultados de estos estudios son muy llamativos, la FDA aún no establece la habilidad del ajo para reducir la presión sanguínea).

Efectos secundarios: los efectos potenciales del ajo son el olor corporal, la acidez estomacal y la diarrea.

Vitamina C

Numerosos estudios han demostrado que quienes poseen mayores niveles de vitamina C en su dieta y en su sangre, tienden a una menor presión sanguínea. Para aquellos que ya tienen alta presión sanguínea, tomar vitamina C podría ayudarlas a reducirla.

¿Cómo puede una vitamina ayudar a regular la presión sanguínea? La vitamina C ayuda a combatir problemas con la capa interna de las arterias que endurecen las paredes y dificultan e imposibilitan que éstas se relajen cuando llega la señal. La vitamina C podría revertir estos problemas, permitiendo que las arterias se relajen y que se ensanchen más fácilmente. No parece ser de importancia el que la vitamina C provenga del alimento o de los suplementos. Mientras más vitamina C se consuma, mayor será la probabilidad de que ayude a disminuir la presión alta, y menor será el riesgo de desarrollarla, en principio.

La vitamina C también actúa como diurético, ayudando a liberar el agua del organismo y a bajar el volumen de la sangre. También actúa en conjunto con la vitamina E para proteger los vasos sanguíneos, evitando su oxidación.

(Aunque ciertos estudios científicos y algunos individuos han encontrado que la vitamina C puede ayudar a disminuir la presión sanguínea, este hecho aún no ha sido reconocido por la FDA.)

Efectos secundarios: los efectos secundarios potenciales de la vitamina C incluyen agrura s y diarrea.

Vitamina E

Mucha gente con presión alta tiene niveles significativa¬mente menores de vitamina E en su torrente sanguíneo, comparados con personas que presentan una presión sanguínea normal. Esto podría deberse a que aquellos con buenas cantidades de vitamina E son capaces de protegerse del daño a las arterias que produce la presión alta. Quienes no cuentan con esta protección tienen un mayor riesgo de desarrollar esta condición.

La vitamina E es conocida por su efecto como adelgazadora de la sangre, evitando la formación de coágulos peligrosos y ayudando a que las arterias se relajen. (Aunque algunos estudios científicos y algunos individuos han mos¬trado que la vitamina E puede ayudar a reducir la pre¬sión sanguínea, este hecho aún no ha sido establecido por la FDA.)

Efectos secundarios: los efectos potenciales secundarios de la vitamina E incluyen debilidad, dolor de cabeza y náusea.

Ácido Alfa-Lipoico (ALA)

Un potente antioxidante, el ácido alfa-lipoico (ALA), es único al tomar el lugar de otros antioxidantes como las vitaminas C y E, cuando hace falta.

Al igual que las vitaminas C y E, el ácido alfa-lipoico permite prevenir el daño a las paredes de los vasos sanguíneos. También interfiere con la formación de placa dentro de las arterias. La ventaja es que las arterias pueden mantenerse sanas, por lo que es menos probable que se bloqueen. Esto ayuda a que la sangre fluya gradualmente.

(Aunque ciertos estudios científicos en individuos hayan probado que el ácido alfa-lipoico puede reducir los niveles altos de presión sanguínea, este hecho aún no ha sido establecido por la FDA.)

Efectos secundarios: los efectos potenciales secundarios del ácido alfa-lipoico incluyen la urticaria en la piel.

L-arginina y L-citrulina

L-arginina es una forma del aminoácido arginina, una de los bloques que forman las proteínas.

El organismo emplea L-arginina para elaborar una sustancia llamada óxido nítrico, que ayuda a relajar los vasos sanguíneos, permitiendo que se ensanchen cuando sea necesario, impidiendo así un daño potencial a las paredes arteriales. Como resultado, la sangre fluye de manera adecuada y la presión sanguínea baja. Puede ser que estés familiarizado con el óxido nítrico sin saberlo. La medicina sildenfil utilizada para problemas de erección, también es útil para incrementar la producción de óxido nítrico en el cuerpo, lo cual permite que fluya la sangre más fácilmente al pene.

L-citrulina también es un aminoácido, pero se transforma en L-arginina antes de ser convertido a óxido nítrico. Así que puedes pensar en L-citrulina como pre-L-arginina.

(Aunque algunas personas han mostrado que L-arginina y L-citrulina pueden reducir la presión sanguínea, la FDA no lo ha establecido aún.)

Efectos secundarios: los efectos secundarios potenciales son dolor abdominal y gota.

Taurina

La taurina es un aminoácido libre, lo cual significa que no se utiliza para construir proteína, por lo que anda flotando libremente a través del cerebro, la retina y el corazón.

Se ha descubierto que la taurina baja la presión sanguínea y el ritmo cardiaco. De hecho, un estudio evidenció que si se ingieren 6 grs. de taurina diarios sólo durante siete días, la presión sistólica disminuye por ¡9 puntos! Se cree que funciona relajando los vasos sanguíneos, incrementando la orina, bajando los niveles de hemocisteina (que produce inflamación) y reduciendo el volumen de la sangre.

(Aunque los resultados de este estudio son interesantes, la FDA aún no establece la habilidad de la taurina de dismi¬nuir la presión sanguínea.)

Efectos secundarios: no se conocen efectos secundarios de la taurina si se toma bajo supervisión médica.

RECOMENDACIONES DEL DR.

Primero consulta a tu médico para que te realice un chequeo de tu presión sanguínea. Si es muy alta, sigue sus sugerencias y pregúntale si en tu plan para conseguir una buena salud puedes incluir las sustancias analizadas en este capítulo.

Para quienes deseen evitar la presión alta, recomiendo:

Una dieta baja en sodio (sal). En un restaurante no le agregues sal a los platillos.

Pierde peso. Si tienes sobrepeso, al reducir el 10% de tu peso, puedes controlar tu presión sanguínea.

Ingiere grandes cantidades de frutas y vegetales altos en fibra.

Ejercítate. Un programa regular de ejercicio aeróbico diariamente, como por ejemplo caminar un kilómetro, mantiene la presión sanguínea dentro de los niveles normales.

Omega-3 Ácidos grasos 500 mg tres veces al día.

Soya. 10 gr. de proteína de soya en un batido por día.

Calcio. 1000 mg. diarios.

Ajo. Tres cápsulas al día.

Vitamina C. 500 mg. diarios.

Vitamina E. 400 unidades al día.

L-arginina. 500 mg diarios en suplementos.

L-citrulina. 500 mg diarios en suplementos.

Taurina. 300 mg dos veces al día en suplementos.

La presión sanguínea elevada es una condición muy seria que tu quisieras evitar a toda costa. Si tú practicas los hábitos de buena salud que enumeramos anteriormente, existe una probabilidad muy alta de que tú puedas mantener controlada esta condición.

Fuente: “Para una Vida Saludable” – Dr. Mario Rosemberg

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UNA DIETA RICA EN PROTEINAS EVITA GANAR PESO TRAS ADELGAZAR

marzo 12, 2009

Es una de las primeras conclusiones del Proyecto Diógenes, realizado en 400 familias de 8 países de la UE.

Incrementar el consumo de proteínas en la dieta evita recuperar peso tras haber adelgazado, mientras que el índice glucémico de los alimentos, relacionado con los azúcares, no desempeña un papel relevante. Ésta es la conclusión preliminar del Proyecto Diógenes (Dieta, obesidad y genes), cuyo único miembro español es la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra.

Con una participación de más de 400 familias de 8 países (Dinamarca, Holanda, Reino Unido, Bulgaria, Grecia, República Checa, Alemania y España), constituye el mayor estudio europeo sobre nutrición y obesidad, informó la UN en un comunicado.

A lo largo de seis meses se realizó un seguimiento a los particiantes adultos, a los que se les requería perder al menos el 8% de su peso antes de que toda la familia se sometiese a la intervención. En total, 763 individuos adelgazaron una media de 11,2 kilogramos por persona, un total de 8.500 kilogramos, el equivalente a cuatro elefantes adultos.

Tras esta fase, 565 familias (763 adultos y 787 niños) siguieron una de las cinco dietas asignadas aleatoriamente; cuatro combinaban diversas proporciones en la ingesta de proteínas y de hidratos de carbono, y la quinta se basaba en los hábitos alimentarios de la familia, pero con consejos adicionales sobre comida saludable.

Los que recibieron una dieta alta en proteínas no recuperaron el peso perdido, mientras que los demás ganaron entre 2 y 2,5 kilos tras adelgazar.

Los hallazgos definitivos del proyecto se conocerán en mayo de 2009, cuando se presenten en el Congreso Europeo de la Obesidad que tendrá lugar en Amsterdam.

Fuente: ElPais.com

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TRASERO GRANDE, BUENA SALUD

marzo 7, 2009

¿Tiene un trasero muy grande? No se preocupe: puede ser una señal de buena salud.

La grasa corporal no es tan perjudical como parece. O al menos la que a menudo se ubica en los muslos y las nalgas.

Según una nueva investigación la grasa acumulada bajo la piel, o subcutánea, particularmente en esas partes del cuerpo, podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Durante mucho tiempo se ha sabido que esta enfermedad está relacionada a la obesidad.

En particular el riesgo de diabetes 2 se vincula a la llamada grasa visceral, ubicada en el área abdominal y que envuelve a los órganos del cuerpo.

Pero los científicos de la Escuela de Medicina de Harvard y el Centro de Diabetes Joslin, en Estados Unidos, afirman que la grasa subcutánea -la que se encuentra en caderas y muslos– puede reducir los niveles de insulina y mejorar la sensibilidad a esta hormona.

“Estos resultados podrían conducir a la búsqueda de sustancias compuestas de grasa subcutánea que puedan ser beneficiosas para el metabolismo de glucosa” afirma el doctor Ronald Kahn, uno de los autores del estudio publicado en Cell Metabolism (Metabolismo Celular).

¿Cuerpo de manzana?

En promedio, entre 80 y 90% de la grasa corporal es subcutánea, y el 10 o 20% restante es grasa visceral.

Según los autores, la obesidad en el área abdominal o visceral -la clásica “barriga de cerveza” o el cuerpo en forma de manzana- aumenta el riesgo de diabetes y mortalidad.

Grasa abdominal
10% de la grasa corporal está ubicada alrededor de los órganos importantes del cuerpo. Y se cree que obesidad en áreas subcutáneas -el cuerpo en forma de pera– puede reducir estos riesgos.

Para comprobar esa teoría, en el estudio llevado a cabo con ratones los científicos trasplantaron grasa de una parte del cuerpo de los animales a otra.

Cuando se retiró la grasa subcutánea y se colocó en el área abdominal, se registró una disminución en el peso, la masa de grasa y los niveles de glucosa en la sangre.

Los animales también se volvieron más sensibles a la insulina, la hormona que controla la forma como el cuerpo utiliza el azúcar.

Se cree que la primera etapa de la diabetes tipo 2 se inicia cuando comienza a fallar la respuesta del cuerpo a la insulina.

Pero cuando los investigadores retiraron la grasa abdominal y la inyectaron en otras partes del cuerpo no se registró ningún efecto.

Los autores concluyen que la grasa subcutánea es intrínsecamente diferente de la grasa visceral y ésta quizás produce sustancias que mejoran el metabolismo de glucosa.

Compensación

Según el profesor Kahn “lo más sorprendente fue descubrir que la variante más importante no es donde la grasa está localizada, sino el tipo de grasa”.

Estos resultados podrían conducir a la búsqueda de sustancias compuestas de grasa subcutánea que puedan ser beneficiosas para el metabolismo de glucosa -Prof. Ronald Kahn, Centro Joslin de Diabetes
“Y todavía más sorprendente es el hecho de que no es que la grasa abdominal está ejerciendo efectos negativos, sino que la grasa subcutánea está produciendo buenos efectos”, agrega.

Según los autores es posible que la grasa subcutánea compense los efectos de la grasa visceral.

Y creen que la grasa subcutánea quizás produce ciertas hormonas, llamadas adipokinas, que producen efectos beneficiosos en el metabolismo.

Si es así, afirman los expertos, se debe encontrar una nueva forma de analizar si el sobrepeso y obesidad de la gente son “sanos o dañinos“.

El actual Índice de Masa Corporal no diferencia entre los dos tipos de grasa y se considera perjudicial todo el peso que sobrepase los niveles establecidos.

Pero los expertos subrayan que es importante que la gente siga controlando su peso corporal con una dieta sana y ejercicio, ya que éstos tienen un impacto muy importante en los niveles de grasa visceral.

Los autores del estudio intentarán ahora identificar cómo se lleva a cabo la producción de adipokinas en la grasa subcutánea.

Y una vez identificado ese proceso, encontrar la forma de producir estas sustancias para crear un fármaco capaz de llevar a cabo la misma función.

Fuente: BBCMundo.com

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¿PORQUE NO ADELGAZO SI HAGO DIETA?

marzo 1, 2009

Existen varios motivos que te pueden impedir bajar de peso mientras haces dieta, entre ellos que tengas un metabolismo muy lento, muy poca actividad física, ideas incorrectas de como combinar los alimentos, reducir mucho la ingesta de comida o incluso algún problema orgánico como de tiroides.
Para bajar de peso no necesitas comer poco.

La mayoría de las mujeres asocia la palabra dieta con comer poco y dieta en realidad se refiere al tipo de régimen alimenticio que estamos llevando.

Comer poco para bajar de peso por lo general es un arma de doble filo ya que si se logra bajar de peso, este se recupera en cuanto volvamos a nuestro régimen normal e incluso es posible que aumentemos mas aún de peso y por otro lado debilitamos a nuestro organismo ya que al comer poco no podemos entregarle el aporte nutritivo que el cuerpo necesita para todas sus funciones.

Una dieta baja en calorías o hipocalórica puede volver nuestro metabolismo mas lento, ocasionando, a la larga un aumento de peso. El cuerpo es inteligente y si durante periodos prolongados de tiempo recibe una alimentación deficiente o pobre el cuerpo aprende a reservar grasas adicionales ya que asume que tiene que estar provisto a los periodos de ayuno y baja alimentación.

La mejor manera de acelerar el metabolismo es comer cada cuatro horas con un máximo de 6 comidas al día (3 fuertes, 3 ligeras) reservando la última comida al momento de dormir (un yogurt o fruta ) de esta manera evitamos que el organismo genere azúcar durante las horas de sueño.

Para adelgazar no hay que pasar hambre:

Cuando nos damos cuenta que debemos bajar de peso es imposible no pensar en que vamos a pasar hambre, pues bien, eso no es necesario, lo que debemos pensar es que en lugar de pasar hambre vamos a dejar de comer alimentos que no favorecen nuestra condicion y vamos a comer más para no tener ganas de comer alimentos ricos en azúcares y grasas. Es importante desechar la creencia de pasar hambre ya que esta sola idea detona la ansiedad.

Después de los 30 el metabolismo se vuelve mas lento:

Pasado los 30 años es normal tener cambios hormonales que vuelven mas lento el metabolismo, este cambio vuelve a ocurrir después de los 50, entonces es necesario tomar medidas para evitar el aumento de peso en estas etapas, para ello te recomendamos ver la antidieta.

Si llevas una buena alimentación, sin excesos de bebidas, grasas, azúcares o alcohol, junto a una buena actividad física y te encuentras libre de estados de estrés y así y todo no logras bajar de peso incluso por el contrario empiezas a engordar entonces te recomendamos hacerte un chequeo médico ya que hay veces que se ocasionan ciertos desajustes a niveles hormonales y por lo general estos desarreglos provocan el aumento de peso.

Fuente: SuperNatural.com

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