ANOREXIA EXTREMA EN LAS PASARELAS

noviembre 28, 2008

 

El tema de la bulimia y la anorexia es recurrente en nuestro blog, pero encontramos este vídeo en YouTube y nos impactó tanto el enfoque que quisimos compartirlo con todos vosotros.

En él se habla sobre la exigencia que les imponen a las modelos para desfilar en los principales eventos de la moda mundial. Para colmo tantas chicas toman estas figuras como ejemplos para imitar… 

Lo distinto esta vez, es que le hacen un reportaje a una persona que padece este desorden alimenticio. Es para no dejar de ver!

De seguro las últimas fotos que muestra el vídeo les van a sorprender a más de uno de nuestros lectores

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COMER RÁPIDO NOS HACE OBESOS

noviembre 25, 2008


Las personas que comen deprisa y hasta que se sienten llenas multiplican por tres el riesgo de sobrepeso.

Comer rápido y terminar saciado en cada comida hace que una persona tenga más probabilidad de sobrepeso e, incluso, de obesidad. En una sociedad en la que los hábitos alimentarios están cambiando, los expertos están de acuerdo en que es necesario fomentar la educación nutricional, sobre todo en los más pequeños, para detener la epidemia de la obesidad. La forma insana que tenemos de comer es un hábito adquirido en la infancia que podría cambiarse, aunque no sea fácil.

Los expertos ya sospechaban que comer con voracidad no era un hábito saludable. “Come despacio y mastica cada bocado 20 veces“, promulga el dicho popular. Ahora, una investigación realizada en Japón demuestra que esto es cierto. Para el estudio se ha contado con una muestra de 3.287 individuos de entre 30 y 69 años de edad, a los que se interrogó sobre sus hábitos alimentarios haciendo hincapié en la velocidad a la que solían comer (se debía elegir entre muy lento, lento, medio, rápido y muy rápido). También se preguntó si, de forma habitual, comían hasta saciarse y se determinó el peso ajustado por la altura (índice de masa corporal, IMC).

Demasiado rápido

Cerca del 50% de los participantes reconoció comer hasta sentirse lleno, y un 45,6% de los hombres y el 36% de las mujeres afirmaron que comían de forma muy rápida. Los resultados mostraron que tanto los que comían con rapidez como los que lo hacían hasta hartarse multiplicaban por dos la probabilidad de ser obesos, pero que cuando se daban ambas cosas a la vez, el riesgo todavía se incrementaba más. Los individuos que comían rápido y hasta sentirse llenos ingerían un mayor número de calorías, tenían un mayor peso y tres veces más probabilidades de tener sobrepeso en comparación con los que comían pausadamente y sin saciarse.

Estudios previos ya habían demostrado que tomar los alimentos a mucha velocidad y saciarse en cada comida provocaba sobrepeso. Sin embargo, esta investigación ha dado otro paso adelante al comprobar que cuando están presentes a la vez ambos hábitos, el riesgo de sobrepeso se multiplica.

Los mecanismos de la saciedad

La regulación del apetito es un proceso complejo del que cada vez hay más información. Las anomalías en los sistemas que le indican al cuerpo cuándo hay que dejar de comer parecen ser en parte responsables de algunos casos de obesidad. Cuando comemos, la distensión gástrica es una de las primeras señales de saciedad. Esta señal es transmitida por el sistema nervioso vegetativo hasta el hipotálamo, centro regulador que se encuentra en el cerebro.

Si consumimos muy rápido los alimentos, no damos tiempo al estómago para que envíe la señal de saciedad, por lo que se ingiere una mayor cantidad. El apetito, como la mayoría de los procesos del organismo, también está regulado por hormonas. Además de la insulina, una de las primeras en ser identificada fue la leptina, que se produce en el tejido adiposo y tiene propiedades supresoras del hambre. Más tarde fue la grelina, conocida como la “hormona del hambre” por su función opuesta: aumenta el apetito.

Más hormonas involucradas

La colecistokinina también es una hormona de la saciedad secretada por células duodenales en respuesta a la presencia de alimentos, sobre todo de grasas. Se cree que actúa inhibiendo el vaciado gástrico, lo que contribuye a tener sensación de estar lleno. El péptido intestinal YY (PYY), sintetizado en la porción distal del tracto digestivo y en el sistema nervioso central y periférico, es otra de las hormonas que intervienen para regular lo que comemos.

Más recientemente se ha descubierto la obestatina, que también regula el peso y la ingesta de alimentos, y la oxintomodulina, secretada por unas células de la mucosa del estómago y que actúa suprimiendo el apetito. El sistema nervioso también juega un importante papel en la regulación del apetito. En el hipotálamo, una estructura situada en el cerebro, se encuentra el centro del hambre y de la saciedad. Diversas sustancias de las mencionadas antes actúan sobre estos núcleos.

La sensación de saciedad también parece que, de alguna manera, está genéticamente determinada. Un estudio efectuado por científicos británicos ha puesto de manifiesto que el FTO, un gen que se relaciona con la obesidad, actúa inhibiendo la sensación de saciedad. Investigadores del University College y del King’s College, de Londres, examinaron a 3.337 niños entre los 8 y 11 años para estudiar si los que eran portadores de la variante de alto riesgo del gen tenían el apetito alterado. Los resultados mostraron que el gen sí que actúa sobre el apetito, y que los niños con dos copias de la variante de alto riesgo tenían más dificultad para sentirse saciados después de comer.

ACTUAR SOBRE EL APETITO

Es indudable que los hábitos alimentarios están cambiando. Las sociedades del bienestar tienen a su disposición gran cantidad de comida, muy elaborada y de fácil preparación. Disponemos de poco tiempo y a menudo comemos rápidamente. Cada vez hay menos familias que comen juntas y más niños que lo hacen solos delante del televisor. Cada vez se hace más énfasis en la importancia de los hábitos alimentarios como una de las claves en la epidemia de obesidad, remarcando la importancia de trabajar para fomentar una alimentación saludable en los niños, como comer de forma lenta, mediante raciones adecuadas y en familia.

De la misma manera, la forma en que comemos está siendo una de las áreas clave en la investigación de la obesidad. También se están estudiando tratamientos que incorporen sustancias que favorezcan la sensación de saciedad. En este sentido se dirige una investigación británica, del Imperial College de Londres, para desarrollar un fármaco con una hormona saciante, el polipéptido pancreático. Su objetivo es elaborar un tipo de medicamento que pueda absorberse por la boca para poder introducirlo en un chicle.

Otra opción sería administrarlo a través de un inhalador nasal. Los primeros ensayos han mostrado resultados satisfactorios: dosis moderadas de esta hormona pueden reducir de un 15% a un 20% la cantidad de comida ingerida. Probablemente, el comer rápido es un hábito adquirido en la infancia que podría cambiarse, aunque no sea fácil.

Cómo comer despacio

Algunos pequeños consejos pueden ayudar a evitar comer de forma rápida hasta la saciedad:

1. No saltarse las comidas y hacer un pequeño tentempié a media mañana o a media tarde. Esto evita llegar a la mesa con mucha hambre.
2. Comer despacio y en ambientes tranquilos, sin distracciones, como la televisión.
3. Elegir alimentos que necesiten más tiempo de masticación, como ensaladas y verduras, en lugar de purés.
4. Esperar un poco entre la comida y el postre. En la mayoría de los casos, el postre ya no se toma porque aparece la sensación de saciedad.

Fuente: Consumer.es
Autor: Teresa Romanillos
Fecha: 21 de noviembre de 2008


TU CINTURA Y CADERA MIDEN TU SALUD!

noviembre 14, 2008


Reuters – Noviembre 13,2008 – Un estudio europeo amplio confirmó que mediciones simples de la cadera y la cintura ofrecerían una mejor forma de predecir la muerte relacionada con la obesidad que el sistema estándar, pero más complicado, vinculado al peso en relación con la altura.

Como el método estándar del índice de masa corporal (IMC) no funciona muy bien en algunas personas, como los ancianos o los fisicoculturistas, los expertos comenzaron a buscar un modo mejor de observar la circunferencia de cintura o la proporción del tamaño de la cintura y la cadera.

Entre las personas con IMC comparables, tener 5 centímetros extra en la cintura aumentaba un 17 por ciento el riesgo anual de muerte en los hombres y un 13 por ciento en las mujeres, según el equipo dirigido por el doctor Tobias Pischon, del Instituto Alemán de Nutrición Humana Potsdam-Rehbruecke.

Cuando calcularon la proporción cintura-cadera dividiendo el tamaño de cintura de una persona por la mayor amplitud de sus caderas, el equipo de Pischon reveló que el riesgo de muerte aumentaba un 34 por ciento en los hombres y un 24 por ciento en las mujeres cada vez que la proporción crecía 0,1.

La circunferencia de cadera sola no predijo la muerte mejor que el IMC, que se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos dividido por el cuadrado de la altura en metros, indicaron los autores.

El equipo empleó datos de la Investigación Prospectiva Europea sobre Cáncer y Nutrición, que incluyó a 359.387 personas de nueve países.

Incluso entre las personas con peso normal, los hombres con las mayores cinturas tenían una tasa de muerte más de dos veces mayor que los delgados. Entre las mujeres, la tasa era un 79 por ciento mayor si su peso se ubicaba en el rango normal pero sus panzas eran grandes.

Los resultados, publicados en New England Journal of Medicine, “resaltan la importancia de evaluar la distribución de la grasa corporal aún entre las personas de peso normal y desafían al uso de puntos límite para definir la obesidad abdominal, al menos cuando se utilizan para predecir el riesgo de muerte”, escribieron los autores.

Investigaciones previas sugirieron que los hombres no deberían tener una proporción cintura-cadera superior a 0,95, mientras que en las mujeres no debería superar 0,80.

Autor: Gene Emery
Fuente: BOSTON (Reuters)


PSORIASIS: MÁS ALLÁ DE LA PIEL

noviembre 1, 2008


Existe una campaña internacional que tiene por objetivo llevar conciencia sobre los efectos de la psoriasis, más allá de los síntomas en la piel.


Conocer los efectos debilitantes que la psoriasis puede provocar en las personas que conviven diariamente con ella.

Avalada por Acción Psoriasis y por la Academia Española de Dermatología y Veneorología (AEDV), la iniciativa propone un cuestionario a través de la web http://www.psoriasis6391.com para intentar conocer los efectos sociales, psicológicos y económicos de la psoriasis y entender el verdadero impacto de esta enfermedad.

Los datos, que se tratarán anónimamente, se combinarán con otros de todo el mundo para demostrar a toda la sociedad lo dura que puede llegar a ser esta enfermedad y establecer unas bases de buenas relaciones entre médico y paciente, tanto en España como en el resto del mundo.

Y es que, tal y como afirma el doctor y Presidente de la Academia Española de Dermatología y Veneorología, Julián Conejo Mir, “si no se trata de forma efectiva por un dermatólogo, la psoriasis puede llegar a tener efectos en el paciente más allá de los síntomas propios en la piel”. Por ejemplo, en opinión de la Presidenta de Acción Psoriasis, Juana María del Molino, esta enfermedad “puede alterar significativa y permanentemente la vida de las personas arruinando carreras profesionales, relaciones y alterando la percepción de la gente de sus vidas”.

Falta de información

Por ello, según los expertos, es tan importante conocer de primera mano las principales preocupaciones que tienen los que la padecen a través de iniciativas como ésta. Además, esperan que las personas afectadas participen en el sondeo para facilitar más información entre aquellos que conviven con la psoriasis y entre el público general.

Y es que se trata de una enfermedad para algunos totalmente desconocida. Precisamente, para paliar esta deficiencia, en la web también se puede encontrar información sobre qué es la psoriasis así como sobre sus tratamientos.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad provocada por el funcionamiento defectuoso del sistema inmunitario que se traduce en un exceso de producción de células cutáneas (las que se encargan de reponer las capas de piel). Este exceso llega a alcanzar un nivel de sustitución hasta siete veces superior al normal, dando lugar a las características placas de la enfermedad, que adoptan la forma de manchas rojas resaltadas cubiertas de descamaciones.

Las lesiones suelen localizarse en el tronco, los codos, las rodillas, el cuero cabelludo y las ingles. Sin embargo, también puede desarrollarse en las uñas, tanto de las manos como de los pies, y en las articulaciones. De hecho, hasta un 30 por ciento de los pacientes desarrollan artritis psoriásica, que combina síntomas en la piel con inflamación de las articulaciones.

¿A quién afecta?

Si usted padece psoriasis, no está solo. La psoriasis afecta aproximadamente a 125 millones de personas en todo el mundo, de los que al menos un tercio padece la forma más severa de la enfermedad. La psoriasis se manifiesta por igual en hombres y mujeres pertenecientes a todos los estratos socioeconómicos. Puede deberse a factores hereditarios ya que los estudios han demostrado que cuando uno de los progenitores está afectado por la psoriasis, hay un 10% de probabilidades de que sus hijos desarrollen la enfermedad.

La psoriasis puede afectar a personas de todas las edades aunque los casos más frecuentes se dan entre los 15 y 35 años. Los niños son también vulnerables a la enfermedad y aproximadamente al10-15% de las personas con psoriasis se les diagnosticó la enfermedad antes de los 10 años.

¿Cuál es la causa de la psoriasis?

Nadie sabe con exactitud qué causa la psoriasis. No obstante, se sabe que ciertas células inmunes se activan de forma errónea produciendo una proteína llamada TNF. Esta proteína hace que el organismo produzca nuevas células cutáneas a un ritmo más rápido de lo normal. Una célula cutánea normal madura y cae de la superficie del cuerpo en un período de 28 a 30 días, pero una célula de la piel psoriásica tarda sólo de 3 a 4 días en madurar y moverse a la superficie. En vez de caer (exfoliarse), las células se acumulan produciendo lesiones psoriásicas.

Hay varios factores conocidos que pueden precipitar su comienzo o hacer que se agrave la psoriasis existente. Entre ellos se incluye: estrés, lesiones en la piel, algunas infecciones y reacciones a determinados medicamentos (incluyendo ciertos analgésicos y medicamentos para el corazón).

Fuente: SaludTerra.es

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Comentarios HerbalDiet

El jugo extraído de la planta del Aloe Vera y los ácidos grasos Omega 3, se han revelado según numerosos estudios, muy eficaces para controlar los brotes de la Psoriasis. Acompañados de una dieta que aporte todos los nutrientes al organismo y que haga funcionar adecuadamente el tracto intestinal.

De acuerdo con un estudio publicado en The Journal of Tropical Medicine & International Health, la aplicación tópica de extractos de Aloe vera resultó beneficiosa frente a las lesiones dérmicas típicas de la psoriasis.

El estudio fue realizado sobre 60 pacientes psoriásicos con una evolución promedio de la enfermedad de 8 años, la mitad de los cuales recibió una crema que contenía extracto de Aloe vera al 0,5% y la otra mitad una fórmula placebo conteniendo una mezcla a base de aceite mineral y aceite de castor.

Los pacientes debían aplicarse la crema tres veces al día, cinco días a la semana durante un mes. Aquellos que evidenciaban mejoría debían continuar con el tratamiento por 8 meses, tiempo tope para la evaluación final del ensayo.

Al cabo de ese tiempo, se determinó que el 83% de los pacientes que recibieron el producto activo finalizó el estudio con evidentes mejoría de sus lesiones, frente a sólo un 8% del grupo placebo.