DIETA PARA CELÍACOS

agosto 28, 2008

Conocer la celiaquíaEl gluten está prohibido

La intolerancia a ciertos compuestos alimenticios puede acarrear serios problemas de salud si se ignoran las prohibiciones y no se establece una dieta restrictiva. La celiaquía es una enfermedad crónica e incurable que, una vez detectada, prohíbe el consumo de un elemento muy presente en las comidas que preparamos diariamente: el gluten.

Los celíacos están sujetos a obligaciones alimenticias que deben respetar de por vida para no tener mayores complicaciones. La ingesta de esta proteína resulta fatal para el intestino delgado del paciente, lesionando la mucosa o recubrimiento interno e impidiendo que los nutrientes sean absorbidos. La función intestinal resulta esencial para nuestro organismo y sin ella estamos expuestos a deficiencias óseas, sanguíneas o nerviosas muy serias.

Los cuatro cereales vetados
La genética tiene mucho que ver con la aparición de la enfermedad celiaca, no obstante, todavía no se sabe muy bien por qué se genera este mal. Si bien el problema puede surgir de repente entre los 30 y los 40 años, la mayoría de los casos se da en las primeras comidas del bebé. Antes, los preparados infantiles conocidos como ‘potitos’ incluían gluten en su composición, puesto que se trataba básicamente de papillas de cereales.

Algunos de los elementos que constituyen determinados cereales son las gluteínas y las prolaminas, componentes que desencadenan la aparición de la celiaquía cuando un bebé comienza su alimentación por medio de estas papillas o purés. Los cuatro cereales que contienen los desencadenantes de la enfermedad son el trigo, el centeno, la cebada y la avena.

Cuidado con la alimentación
Aunque pudiera parecer fácil desterrar estos cereales de nuestra dieta, la práctica es más complicada de lo que parece a simple vista. Existe gran cantidad de productos que cuentan con derivados de estos cereales en su elaboración: desde el simple pan hasta cualquier rebozado pasando por tartas o empanadas. La harina de trigo es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina y está totalmente prohibida para el celiaco.

Actualmente, la información sobre esta intolerancia es muy extensa y existe gran cantidad de asociaciones oficiales y no oficiales que se encargan de aconsejar a los recién llegados al mundo del ‘no al gluten’ y también a las madres preocupadas porque a sus niños pequeños se les ha diagnosticado celiaquía tras una biopsia intestinal. La lista de alimentos no permitidos crece día a día y, muchas veces, las etiquetas de los productos pasan por alto mencionar al gluten como tal.

Posibilidades realmente amplias
El cuidado por saber qué es exactamente lo que se come debe permanecer presente siempre y éste es uno de los aspectos que más deprime al celíaco, puesto que le da la sensación de que se está perdiendo cosas muy sabrosas. El ejemplo lo tenemos en los niños que, padeciendo esta enfermedad, no entienden por qué sus amigos pueden comer bollería industrial o bolsas de ciertos aperitivos y ellos no. Se trata de una tarea muy dura para las madres que siempre tendrán que vigilar lo que comen sus hijos hasta que tengan conciencia plena de lo que significa su enfermedad.

A pesar de que existen muchos alimentos apetitosos que no son permitidos en la dieta del celiaco, esto no significa que todos estos placeres culinarios no puedan ser probados. Lo único que hay que hacer es adaptar las recetas de los preparados, sustituyendo los ingredientes prohibidos por los permitidos.

En lo que se refiere a repostería, por ejemplo, los bizcochos o las magdalenas pueden comerse, siempre y cuando las harinas de su composición sean especiales para celiacos. Lo mismo pasa para los salados: no podremos pedir una pizza o comernos una hamburguesa o degustar un plato con determinadas pastas en un restaurante, pero sí podemos hacerlo en casa con nuestra propia masa, nuestro propio pan y nuestra propia pasta con cereales permitidos.

Las posibilidades culinarias de los celiacos son tan amplias como las de una persona que no sufra esta dolencia, lo único que debemos hacer es dedicar el suficiente tiempo a la cocina como para elaborar las recetas sabrosas, pero cambiando los ingredientes. Si no tenemos tiempo, el mercado ya se ha preocupado de crear un gran catálogo de alimentos especiales para celiacos.

No hay que confundir la celiaquía con un lastre, ya que el celiaco puede comer prácticamente de todo: carne, pescado, huevos, verduras, legumbres, hortalizas, frutas, arroz, maíz, soja, patata… Para ayudar a los que padecen esta enfermedad, hemos recogido una serie de recetas básicas para que los celíacos no se priven de nada.

Algunas recetas básicas
Lo primero que hay que conseguir es harina. Existen dos mezclas de harinas para cocinar que se tendrán preparadas previamente a la elaboración de recetas más complicadas. La primera mezcla consta de dos harinas: la fécula de maíz y la harina de arroz.

Tamizaremos bien las dos harinas, teniendo en cuenta que, a cada kilo de harina de arroz, le corresponden 650 gr. de fécula de maíz. La otra mezcla incluye una harina más, la de tapioca. Las proporciones de esta mezcla de tres harinas son las mismas que de harina de arroz y fécula de maíz, más medio kilo de tapioca.

Pan

Ingredientes:
• 1 kg. de la mezcla de las tres harinas,
• 150 gr. de mantequilla,
• 100 gr. de levadura sin gluten,
• 600 cc. de agua,
• 5 cucharadas de leche en polvo,
• un poco de azúcar,
• sal.

Elaboración
Una batidora o máquina especial para hacer pan es un instrumento cuya compra resulta muy rentable, teniendo en cuanta que el celiaco no puede comer el pan típico que se vende en cualquier panadería. Debe ponerse el agua tibia en el recipiente donde vaya a hacerse la masa con los ingredientes. Se le añade al agua la levadura y la mantequilla, y se va añadiendo poco a poco la mezcla de harinas tamizadas mientras se bate, además del resto de los ingredientes. Se le da forma a la masa y se coloca en una bandeja del horno donde se extenderá previamente un poco de harina. El horno se precalentará y se dejará allí la masa hasta que esté dorada.

Bizcocho

Ingredientes:
• 4 huevos,
• 4 cucharadas de azúcar,
• 4 cucharadas de harina de maíz,
• 50 gr. de mantequilla,
• una cucharada de levadura sin gluten,
• ralladura de limón.

Elaboración
Se separan las claras de las yemas y, éstas últimas, se baten junto con el azúcar, la ralladura de limón y la mantequilla. Se mezcla la harina de maíz y la levadura en polvo mientras las claras se montan a punto de nieve. Una vez que están montadas las claras, se une la mezcla de harina y levadura y, al momento, las yemas. Es importante que esta unión se realice sin batir, mezclando suavemente con una espátula con movimientos envolventes, de abajo a arriba. Se coloca todo en un molde engrasado en el horno que previamente habremos calentado. Se deja hacer unos 25 minutos a fuego medio y se controla si ya está, metiendo un tenedor y comprobando que sale limpio. Se deja enfriar a temperatura ambiente.

Masa para pizza

Ingredientes:
• ½ kilo de la mezcla de tres harinas,
• 350 cc. de agua,
• una cucharada de azúcar,
• 75 gr. de mantequilla,
• sal,
• 50 gr. de levadura sin gluten.

Elaboración:
En una licuadora, batidora o máquina de hacer pan (también se puede hacer a mano, pero tendremos que emplear mucho esfuerzo, como con el pan), poner el agua tibia con la mantequilla derretida y la levadura. Añadir la mezcla de harinas, la sal y el azúcar. Amasar bien, extender con el rodillo, y poner sobre una placa de horno espolvoreada con harina de maíz o mezcla de tres harinas. Cubrir con ingredientes ‘permitidos’ y meter en el horno precalentado hasta que la masa esté hecha. El catálogo de productos que podemos utilizar es enorme, pero tendremos cuidado con los productos envasados, leyendo antes las etiquetas.

Torrijas a la crema

Ingredientes:
• 8 rebanadas de pan de molde sin gluten,
• ½ bote de leche condensada,
• una cucharada de harina de maíz,
• un huevo,
• 3 yemas de huevo,
• aceite,
• azúcar,
• canela en polvo.

Elaboración:
Se disuelve la leche condensada en cuarto litro de agua. Después separamos la corteza de las rebanadas de pan, las cortamos en cuatro trozos y las remojamos en la mitad de la leche. A continuación, se mezclan las yemas con la harina de maíz disuelta en un poco de agua fría y el resto de la leche. Se cuece al baño maría removiendo continuamente hasta que la crema espese. Se deja enfriar y se reparte sobre la mitad de las rebanadas de pan. Se cubren con el resto de las rebanadas mojadas en huevo batido y se fríen en abundante aceite caliente. Para evitar que nos queden aceitosas, las pondremos a escurrir sobre un papel absorbente. Finalmente se espolvorean con azúcar y canela.

Bollos caseros

Ingredientes:
• 6 cucharadas rasas de azúcar,
• 6 cucharadas rasas de aceite frito y frío,
• 6 cucharadas de leche,
• ¼ sobre harina sin gluten,
• un sobre de levadura sin gluten,
• un trozo de pan sin gluten,
• ralladura de limón.

Elaboración:
Freír el trozo de pan sin gluten en aceite y dejar enfriar el aceite. Batir los huevos y añadir la leche, el azúcar, la ralladura de limón y el aceite frito. Mezclarlo en un bol con la harina y la levadura en pequeñas cantidades. Volcar a la batidora y seguir añadiendo la harina y la levadura hasta completar. Continuar batiendo hasta obtener una masa homogénea. Como esta harina es distinta a la normal, la masa queda más pegajosa. Se aconseja freír la masa a ‘pegotitos’, con la ayuda de una cuchara, como si fueran buñuelos. Empezar a freírlos en aceite y rebozarlos después en azúcar molida.

Receta enviada por Carmen María Villanueva López

Redacción/Facilisimo.com

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!SIÉNTETE A GUSTO CON TU CUERPO!

agosto 16, 2008

Sentirse a gusto con el propio cuerpo fomenta una dieta sana.

La mayoría de nosotros ha pensado -o piensa- que cuidarse con las comidas y ejercitar diariamente es consecuencia de la baja autoestima o la disconformidad con nuestra imagen corporal.

Sin embargo, recientes estudios afirma lo contrario, ya que aquellos que se encuentran satisfechos con su propio cuerpo, independientemente de su peso corporal, son quienes más se cuidan.

La investigaciones en el campo de psicología indican que sentirse a gusto con sí mismo contribuye a la felicidad de la persona, y al mismo tiempo, tener una percepción positiva del propio físico favorece la adopción de hábitos alimentarios saludables, lo cual repercute positivamente sobre la figura.

La razón por la cual una mayor autoestima se asocia con una dieta más saludable involucra la alimentación intuitiva que desarrollan los individuos que se sienten conformes con su cuerpo.

Es decir, al estar satisfecho con su aspecto físico, existen menos factores psicológicos que influyen en la alimentación diaria, y ésto permite que la persona coma sólo por necesidad física, y deje de hacerlo cuando sus señales fisiológicas lo indican.

Los investigadores evaluaron a mujeres y hallaron que aquellas que se aceptaban tal como eran y estaban satisfechas con su cuerpo se alimentaban mejor, y por supuesto, una dieta sana también incide positivamente en su aspecto físico.

Lo importante a resaltar es que si no nos queremos, no nos cuidamos, y llevar un estilo de vida sano es cuidar el cuerpo, la mente y evitar el desarrollo de enfermedades.

Por lo tanto, nuestro objetivo debe ser tener una percepción cada vez más positiva de nosotros mismos, aceptarnos tal cual somos y cuidar los que nos pertenece.

Tal vez este ciclo no se inicie con una mayor autoestima, pero sí es seguro que llevar una dieta sana, ejercitarse regularmente y dedicar un momento al día para relajarnos y disfrutar nos ayudará a vernos mejor y vivir con más salud.

Fuente: Vitonica.com


¿QUÉ CAUSA LA ANEMIA?

agosto 8, 2008

¿Qué es la anemia?
La anemia ocurre cuando su sangre no tiene suficiente hemoglobina. La hemoglobina es una proteína dentro de sus glóbulos rojos que transporta oxígeno desde sus pulmones hacia el resto del cuerpo. Una causa común de anemia es no tener una cantidad de hierro suficiente. Su cuerpo necesita hierro para fabricar hemoglobina.

Síntomas de anemia

  • Frecuentemente no hay síntomas.
  • Palidez
  • Sensación de cansancio
  • Sensación inusual de “falta de aire” al hacer ejercicio.
  • Latidos del corazón acelerados

¿Qué puede causar niveles de hierro bajos?
Una serie de cosas pueden hacer que sus niveles de hierro estén bajos:

Falta de hierro en la dieta. Este problema ocurre principalmente en los niños y en las mujeres jóvenes. Los niños que toman mucha leche y no comen alimentos ricos en hierro, y las mujeres jóvenes que siguen dietas que “están de moda” corren el riesgo de tener deficiencia de hierro.

Fases de crecimiento acelerado. Los niños menores de tres años crecen tan rápido que sus cuerpos tienen dificultad para mantener el nivel apropiado de hierro que ellos necesitan.

Embarazo. Las mujeres que están embarazadas o que están lactando necesitan 2,5 veces más hierro que los hombres. Esa es la razón por la cual a las mujeres embarazadas se les hace una prueba para determinar si están anémicas y por la cual tienen que comer más alimentos ricos en hierro o tomar diariamente tabletas de hierro.

Pérdida de sangre. Esta es una causa común de anemia por deficiencia de hierro en los adultos. Las menstruaciones fuertes pueden causar anemia. La pérdida de sangre también puede ser causada por el sangrado interno, usualmente en las vías digestivas. Una úlcera duodenal, colitis ulcerativa, cáncer, o tomar aspirina o un medicamento similar durante largo tiempo puede causar sangrado en su estómago o intestinos. Esta es la razón por la cual es importante determinar la razón para un nivel de hierro bajo.

¿Cómo se diagnostica la anemia?
Hable con su médico si usted piensa que puede tener anemia. Probablemente le harán una prueba de sangre para diagnosticarle si tiene anemia. Se pueden requerir otras pruebas para determinar qué es lo que está causando la anemia.

¿La anemia puede prevenirse?
Algunos tipos, como aquellos ocasionados por deficiencias en la dieta, pueden prevenirse. Usted puede ayudar a prevenir este tipo de anemia asegurándose de comer comidas que sean ricas en hierro. Mire el cuadro de abajo para ver una lista de alimentos ricos en hierro.

Comidas con un alto contenido en hierro

  • Hígado y otras carnes
  • Mariscos
  • Frutas secas como albaricoques, ciruelas pasas y uvas pasas.
  • Nueces
  • Granos, especialmente las habas.
  • Vegetales verdes y con hojas tales como espinacas y brócoli.
  • Melaza
  • Granos enteros
  • Panes y cereales (fíjese en la etiqueta) fortificados con hierro.

¿Cómo se trata la anemia?
Depende de lo que causa la anemia. Por ejemplo, si la causa de la anemia es la pérdida de sangre en cantidades altas, la causa de la pérdida de sangre deberá ser tratada. Si la anemia es el resultado de una dieta con un contenido bajo de hierro, su médico puede recomendarle hacer cambios en la dieta o tomar tabletas de hierro.

¿Cómo puedo aumentar el hierro en mi dieta?
Su cuerpo absorbe mejor el hierro que está en las carnes. El comer una pequeña cantidad de carne junto con otras fuentes de hierro, tales como vegetales, le puede ayudar a obtener aún más hierro a partir de estas comidas. Tomar tabletas de vitamina C o comer alimentos ricos en vitamina C —tales como frutas cítricas o jugo de frutas— al tiempo que se comen alimentos ricos en hierro o tomarse una tableta de hierro le puede ayudar a su cuerpo a absorber mejor el hierro.

Algunos alimentos bloquean la absorción de hierro. Estos incluyen el café, té, yema de huevo, leche, fibra y la proteína de soya. Trate de evitarlos cuando esté comiendo alimentos ricos en hierro.

¿Las tabletas de hierro pueden ocasionar problemas?
Las tabletas de hierro pueden causar malestar estomacal, acidez estomacal y estreñimiento. Asegúrese de mencionarle a su médico acerca de cualquier malestar que usted note. Los consejos en el cuadro de abajo le pueden ayudar a disminuir el malestar.

Consejos para tomar tabletas de hierro

  • Tome las tabletas con comida.
  • Empiece despacio. Trate de tomarse 1 tableta cada día durante 3 a 5 días, luego 2 tabletas cada día hasta que ya no le moleste esa cantidad. Aumente el número de tabletas hasta llegar al número que su médico le recomendó.
  • Si tiene estreñimiento aumente la cantidad de fibra en su dieta. Esto vale la pena aun cuando la fibra pueda interferir con la calidad de absorción de hierro por parte de su organismo. De todas maneras usted podrá absorber algo de hierro y esto es mejor que no tomar nada de hierro si usted lo necesita.
  • No se tome las tabletas de hierro antes de acostarse si le causan malestar estomacal.
  • Si un tipo de tabletas de hierro le causa problemas hable con su médico acerca de probar con una fórmula o marca distinta.

Fuente: FamilyDoctor.org