COMO, PERO NO ME LLENO

septiembre 25, 2007

Quince minutos es el tiempo que dedica el 33% de la población a la comida del mediodía, según datos aportados por la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada (SENBA) en un documento publicado en la 2ª edición del Día Nacional de la Nutrición de 2003. Un cuarto de hora es tiempo insuficiente para una de las comidas principales del día.

Se recomienda que dure por lo menos 30 minutos, con el fin de no sentir el malestar provocado por comer deprisa y con prisa.

Una hora y 46 minutos es el tiempo que dedican los españoles cada día a su alimentación, según datos del Instituto Nacional de Estadística del año 2003. Este dato hace referencia al tiempo que brinda la población española a comidas y a bebidas a lo largo de las 24 horas del día, lo que supone el 7% del total de horas.

Estos datos son sólo una media de la población estudiada, y se observan diferencias curiosas en la dedicación a esta indispensable actividad según días de la semana, sexo y edad. Por ejemplo, si se compara el tiempo dedicado de lunes a jueves con el que se dedica el fin de semana, se observa que la duración es superior de viernes a domingo. Entre semana, por tanto, se dedica menos tiempo a las comidas. Por edades, el colectivo que menos tiempo emplea en comer y cenar es el de los jóvenes de entre 25 y 44 años. Respecto al desayuno, el dato es alarmante. El 8% de la población infantil y juvenil lo omite regularmente, es decir, no se detiene ni un minuto en esta importante toma del día.

¿Por qué se come tan rápido?

Terminar de comer y tener la sensación posterior de no sentirse saciado del todo por comer demasiado rápido es una situación que experimentan muchas personas y que tiene diversas consecuencias orgánicas. Una de ellas está relacionada con el aumento paulatino del peso como consecuencia de que se consumen, en pocos minutos, más calorías de las que el cuerpo necesita, al no dar tiempo al cerebro a enviar la señal de saciedad. La explicación responde a complejos mecanismos neurofisiológicos y a respuestas hormonales y de neurotransmisores que están regulados por un área muy concreta del cerebro, el centro de la saciedad, localizada en el hipotálamo.

Dado el malestar que puede provocar comer rápido, conviene poner remedio a la situación. El primer paso es analizar las posibles causas para poder seguir los consejos más adecuados en cada caso.

Las causas por las que mucha gente se identifica con esta situación son muy diversas:

  • Ante la comida, comer rápido es costumbre de muchas personas. Lo tienen interiorizado, lo hacen de manera inconsciente y les resulta muy difícil, primero, aceptarlo y, luego, cambiarlo.
  • La distancia que separa el trabajo y el lugar donde se come, bien sea la casa o el restaurante.
  • El poco tiempo disponible para comer debido a los horarios de trabajo.
  • Preferencia para aprovechar el tiempo disponible durante el mediodía para descansar.
  • Dedicar el tiempo de las comidas a actividades de ocio como ir al gimnasio.
  • Pérdida de tiempo cocinando, que resta tiempo para primero comer y después descansar.

¿Qué se puede hacer?

No es fácil lograr dedicar el tiempo suficiente a cada comida cuando nunca se ha hecho, pero es necesario hacer un esfuerzo para conseguirlo. Seguir los siguientes consejos puede servir de ayuda para superar esta situación:

-Buscar tiempo para comer y aprender a hacerlo más despacio. Es conveniente entender las repercusiones negativas para el organismo, a nivel físico y mental, que conlleva comer rápido, de modo que redunda en beneficio hacer el esfuerzo por modificar este hábito. Es factible reeducar al organismo dedicando al menos 30 minutos para las comidas y las cenas y esperar unos minutos entre plato y plato, aunque todo esté listo en la mesa, para seguir comiendo.

-Masticar bien los alimentos. Ya lo decía Hipócrates de Cos, el padre de la medicina, hace más de dos mil años: «que tu alimento sea tu mejor medicina». Para conseguir este objetivo, se debe partir por respetar las acciones naturales del propio organismo, y masticar bien los alimentos es una de ellas. Por ejemplo, comer pan tostado en las comidas es una buena alternativa al pan normal, ya que por su dureza requiere mayor masticación.

-Dejar la comida preparada el día anterior, de modo que sólo sea necesario calentarla.

-Preparar menús fáciles que incluyan recetas sencillas y rápidas. Consumer.es Eroski ofrece menús sencillos y rápidos de elaborar para que la dedicación a cocinar sea la mínima, lo que permite disponer de más tiempo para comer con calma y tranquilidad.

-Comer con fiambrera. Es una forma saludable que admite comer platos caseros en el trabajo cuando no queda tiempo suficiente para ir a comer a casa o a un restaurante.

-Encargar la comida. Si cada día se come en el mismo restaurante, se puede plantear la posibilidad de encargar la comida con antelación para que al llegar al establecimiento se pueda comenzar a comer sin demora. Se ahorraría el tiempo que se tarda en elegir el menú, prepararlo y esperar al servicio.

¿Qué sucede en el organismo?

El organismo es sabio. Comer rápido no le sienta bien y cada persona lo refleja de formas diferentes. Si una persona come demasiado rápido no se llena. La sensación de saciedad tarda 20-25 minutos en llegar al estómago. Comer rápido, en 10-15 minutos, supone ingerir muchos alimentos en poco tiempo sin notar que el hambre desaparece. Ante la ausencia de saciedad, se sigue comiendo hasta calmar el hambre.

Por lo tanto, aunque el tiempo de comer sea escaso, si se come sin parar, se ingiere una cantidad excesiva de calorías, grasas, carbohidratos y proteínas, lo que provoca una digestión más complicada. El cuerpo tiene dificultades para metabolizar y asimilar todos los alimentos en una sola toma, y de ahí sobrevienen las molestias digestivas.

Fuente: Consumer.es

Anuncios

ALERGIAS EN PRIMAVERA

septiembre 19, 2007

¿Quién no ha sufrido en algún momento de un ataque incontrolable de estornudos encadenados? O en ocasiones ¿ha sentido el comienzo de un resfriado que no termina de materializarse por semanas, pero que fastidia con síntomas como ojos aguados, carraspera, tos y la inevitable nariz tapada?

¿Cuántas veces han padecido dolores de cabeza por razones que no logran descifrar ni los médicos, que no responden a los analgésicos comunes y van y vienen misteriosamente? ¿Y los niños a quienes nunca se les termina de curar la gripe y pasan de un resfriado a otro?

Y ¿cuántos de estos síntomas se han presentado al comienzo de la primavera? Entonces es muy probable que muchos de estos males sean el resultado de un cuadro típico de alergia causada principalmente por elementos ambientales de la estación.

Y es que, además del reverdecer de los campos y la aparición de las flores por doquier, para los casi 50 millones de personas alérgicas en Estados Unidos (*) la llegada de la primavera significa el comienzo de la temporada de estornudos, picazón, lagrimeos, congestión, tos, comezón, fatiga… por enumerar solo los síntomas más comunes de una reacción alérgica.

Pese a lo común de los síntomas – y tal vez por eso mismo – en muchos casos las alergias pasan inadvertidas y no son diagnosticadas como tal. Esta situación se presenta especialmente en niños y más aún cuanto más pequeños son, ante la frustración y preocupación de sus padres. Muchas veces los constantes lagrimeos, nariz mocosa y congestionada o tos se confunden con una cadena de interminables resfriados o gripes, que limitan al niño disfrutar de jugar, ir al colegio o simplemente desempeñarse con normalidad.

Es importante para los padres que observan la llegada de estas gripes encadenadas al comenzar la primavera, acudir por ayuda a un especialista para determinar si se trata de resfriados comunes o de la presencia de alergias puesto que hay una fuerte relación entre las personas con alergias estacionarias y el asma: Unos 10 millones de estadounidenses sufren de asma y más del 70% de las personas con asma también son alérgicas. Sólo en 2000 los casos de niños (menores de 18 años) con síntomas relacionados al asma produjeron 4,6 millones de consultas médicas en Estados Unidos. (**)

El problema es que los mayores causantes de las alergias son elementos comunes que (en otras personas serían inofensivos) en personas y niños sensibles causan alguno o todos los incómodos síntomas mencionados y los hacen vulnerables a dolencias y complicaciones adicionales como el asma. Siendo la situación peor porque además estos causantes, llamados alergenos, están presentes en todas partes, tanto dentro como fuera de la casa.

Entre los alergenos externos más comunes están el polen, las esporas y ciertos hongos, mientras que dentro de la casa (escuela u oficina) destacan el polvo y los ácaros del polvo (conocidos en inglés como dust mites), moho, restos epiteliales de animales y personas, restos de fibras y en especial desechos de insectos de ocurrencia común en la casa, específicamente los desechos de las detestables cucarachas.

Durante la primavera, al aumentar la producción de polen (del césped, árboles que florecen y plantas que se reproducen) éste se dispersa en el ambiente con la brisa, y la temporada de polinización se convierte en sinónimo de alergias con la aparición de casos agudos de la llamada fiebre del heno y un mayor número de ataques de asma.

Aunque para la mamá de un niño alérgico es de poco consuelo, es importante que sepan que es casi imposible encontrar un solo hábitat en la tierra en el que de algún modo no estén presentes el polen, esporas, mohos o polvo, así que la solución de “mudarse a otro lugar” no es una opción en el caso de las alergias.

Tampoco es práctica la idea de vivir aislado o encerrado en una casa hermética. Con el cambio de estación suele aumentar la presencia de plagas caseras, es decir, aumenta la población de cucarachas y pestes similares que proliferan aún más en climas calientes. Los padres, y en especial las mamás no deben sentirse culpables de la presencia de alergenos en una casa. No es la falta de limpieza que afecta a sus niños porque los alergenos están presentes en el interior de cualquier casa, por más limpia que esta esté. Es imposible eliminar al 100% la presencia de ácaros, o restos microscópicos de partículas de polvo y sus componentes. Una casa limpia ayuda, y es importante para los papás de niños alérgicos conocer y seguir una serie de recomendaciones comprobadas que funcionan para disminuir los alergenos y poder mitigar los efectos de las alergias en sus hijos.

Según la Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (American Academy of Allergy, Asthma and Immunology – AAAAI) el hecho que a diario las alergias infantiles causen la inasistencia de sus padres al trabajo, de los chicos al colegio y los priven de participar en juegos y otras actividades de su edad, puede evitarse si se conoce cómo funcionan y que dispara las alergias.

“Las enfermedades alérgicas se pueden controlar, y sus síntomas se pueden prevenir o minimizar. Es imprescindible que aprendamos a conocer los desencadenantes de las alergias y entender cómo tratarlas, lo que puede marcar la diferencia entre una enfermedad debilitante crónica y un estilo de vida productivo y sano” explica la AAAAI.

Por tanto el objetivo primordial ante las alergias es encontrar la manera más eficaz de disminuir al mínimo los elementos que la causan y hacer que quienes las sufren se hagan menos susceptibles a ellos. Para ello los padres cuentan además con nuevos tratamientos que han asistido a millones de niños sensibles a disfrutar tranquilos de la llegada de la primavera.

Así que: Mamá ¡ármate contra las alergias de tus hijos con el poder del conocimiento! Aquí encontrarás información sobre…

(*) Según datos de National Institute of Allergy and Infectious Diseases – NIAID.
(**)Según datos de American Academy of Allergy, Asthma & Immunology – AAAAI

Alimentos para paliar las alergias de primavera

Desde hace unos años hay un incremento importante en el numero de personas que sufren alergias. Según datos recientes, hasta 20 por cien de los niños de los países occidentales padecen asma, entre 15 y 23 por ciento tienen alergia al pólen, polvo o pelo de animales, y entre 15 y 19 por ciento tienen excema. En términos globales, aproximadamente un 7 por ciento de la población mundial sufren de alergia estacional al polen o hierba. Este tipo de alergia produce picor en los ojos, estornudos y rinitis.

Según la profesora e investigadora de la Universidad de Reading, Ann Walker, las últimas investigaciones indican que una dieta rica en antioxidantes y omega-3 podría ayudar a paliar las síntomas de estas condiciones atópicas. La Doctora Walker cita tres estudios llevados a cabo en 2003 que apuntaban a la relación entre la alimentación y las alergias. El primero citado, de un equipo de investigadores italianos, analizaron las respuestas de padres de 4.104 niños de 6 a 7 años que sufrían asma y alergias. Según los resultados, una dieta rica en fruta (especialmente frutas cítricas) y verduras paliaban las dificultadades respiratorias, mientras que un alto consumo de margarina vegetal las agudizaban.

El segundo estudio realizado de científicos noruegos examinó el caso de 2.531 niños. Según los resultados de este estudio, niños que habían tomado pescado antes de cumplir un año sufrían menos alergias y asma que los niños que no lo habían tomado.

El tercer estudio se realizó en Alemania en un estudio comparativo entre 344 adultos que padecían alergias y otros adultos sanos. Según los resultados de este último estudio, el consumo de alimentos ricos en grasas ácidas omega-3 y vitamina C reducía el riesgo de sufrir alergia.

En este sentido, Ann Walker realiza los siguientes consejos a las personas que sufren alergias, asma o excema:

-Comer 5 raciones o más de fruta y verdura al día para mantener un buen nivel de antioxidantes (el té verde también es un excelente antioxidante).
-Lograr un consumo equilibrado de grasas ácidas, reduciendo el consumo de aceite de girasol y otras semillas en favor de aceite de oliva.
-Aumentar el consumo de ácidos grasos omega 3.
-Tomar alimentos probióticos (como el yogur).

En algunos casos, la vitamina C produce una mejora en las síntomas de personas que sufren alergias al polen, mientras que la vitamina E puede ayudar a personas que padecen excema.

Fuente: Managing Allergies


ADIOS CELULITIS!

septiembre 13, 2007

La celulitis es una de las luchas más duras para las mujeres que la padecemos. Los muslos y caderas son las partes más propensas a sufrir de la textura de cáscara de naranja.

¿Que es la celulitis?
Básicamente es grasa atrapada en las capas superiores de la piel por esta razón es visible y palpable. La mayoría de los médicos y las esteticistas en Estados Unidos tienen opiniones distintas sobre como tratar la celulitis y si es posible o no tratarla.

Las mujeres somos propensas a la celulitis debido a la composición de nuestra piel y el efecto de las hormonas. Esto crea la apariencia de la llamada piel de naranja o celulitis. Se calcula que el 90% de las mujeres tienen celulitis.

Mejorando la celulitis
La celulitis es muy difícil de combatir pero puede mejorarse con dieta, ejercicios y otros tratamientos. En estos momentos no existe ninguna crema, masaje o tratamiento clínico que la elimine por completo. Las nuevas cremas son prometedoras aunque los resultados son temporales.

La celulitis no se cura 100% pero se puede mejorar. Lo más importante para mejorar la celulitis es llevar un estilo de vida sano, una dieta balaceada, ejercicio, y tomar mucha agua.

Tratamientos

Existe una gran variedad de tratamientos como: Masajes, cremas, envolturas corporales, mesoterapia, endermologia y muchos mas. Los masajes para tratar la celulitis son muy fuertes y algunos hasta dejan moretes. Los aceites para masajes y cremas para la celulitis usan sustancias que incrementan la circulación.

Al perder peso y eliminar grasa estamos automáticamente eliminando la mayoría de la celulitis, aunque esto es un poco controversial. Hay personas flacas y con músculos entonados que la padecen y personas con sobrepeso que no la tienen.

Para mejorar la celulitis hay que modificar nuestra alimentación. Las bases fundamentales de la dieta anti celulítica son sencillas y básicamente son buenos hábitos alimenticios que ayudan a eliminar toxinas y bajar de peso.

1- Toma agua. El agua elimina las toxinas en el organismo. La cantidad de agua que debe consumirse varia de persona a persona pero 8 vasos es recomendable.

2-La sal es una enemiga porque contribuye a la retención de líquidos en el cuerpo. Trata de consumirla con moderación. Recuerda que las carnes preservadas, los quesos y algunas otras comidas preparadas como los consomés en polvo o lata tienen muchas sal. Sazona como lo hacia la abuelita con hierbas aromáticas (tomillo, salvia, albahaca, mejoraba, perejil y cuantas mas) evita usar el glutomato monosódico (MSG) y los condimentos artificiales.

3- La fibra natural en los alimentos ayuda a que nuestros sistemas digestivos funcionen bien y eliminen sin problema todos los residuos. Come vegetales frescos, hojas verdes como la espinaca y evita las harinas y azucares refinados.

4- Las grasas también contribuyen a la acumulación de toxinas y son altamente engordantes. Especialmente las grasas saturadas como la margarina o manteca de cerdo. Evítalas!!! Usa pocas grasas al cocinar y prefiere los aceites polisaturados. Pero no te preocupes, el uso moderado de aceites es necesario para el organismo y debe consumirse. Evita los alimentos fritos como las papitas fritas o el pollo frito. Evita la mayonesa y los aderezos que la contienen. La mayonesa esta compuesta de aceite y yema de huevo. Siempre prefiere usar mantequilla a margarina.

5- Ten cuidado con el abuso de las especies. Las especies en moderación son saludables pero el abuso de la pimienta, y otras especies además de irritar el estomago contribuyen a la acumulación de toxinas en el organismo.

6- Evita las sodas. Las bebidas carbonatadas están llenas de ingredientes artificiales y carecen de nutrientes.

7- Evita las harinas refinadas. Las pastas, repostería y panes blancos son ejemplos de estas calorías vacías. No las Comas frecuentemente.

8- Algunos productos vitamínicos ayudan a quemar la grasa mas eficientemente y a mejorar la celulitis.

9- Los masajes diarios energéticos ayudan a mejorar la apariencia de la celulitis. Estos masajes son más efectivos si se usan aceites especiales que contienen ingredientes que activan la circulación y ayudan a eliminar toxinas.

La Importancia del ejercicio

Los ejercicios tonificadores como las pesas y maquinas promueven la formación de músculos. Al tener mas masa muscular quemamos mas grasa y nuestros músculos se ven mas firmes opacando la celulitis.

Los ejercicios aeróbicos queman grasa y por lo tanto nos ayudan a eliminar la grasa y la celulitis.

La importancia de tomar agua

¿Que tienen de especial ocho vasos de agua al día?

El agua es el liquido vital para la vida. En asuntos de belleza no es menos importante, humecta la piel desde adentro, elimina toxinas, mantienen nuestro cuerpo saludable y hace que la piel luzca radiante.

Ocho vasos al día es una forma de simplificar la cantidad de agua que necesitamos. La cantidad realmente varia dependiendo del clima donde vivimos, nuestro nivel de actividad física, y si estamos todo el día en lugares con aire re-circulado como aire acondicionado y calefacción. En condiciones normales ocho vasos son la cantidad adecuada de agua, pero si nuestro clima es muy caliente o si hacemos mucho ejercicio hay que tomar mas y algunas personas podrían requerir menos. Si el clima es seco, ocho vasos podrían no ser insuficientes.

A lo mejor piensas que ocho vasos de agua son mucha agua para tomar en un solo día. Piensa en los beneficios:

1- Tu sensación de hambre va a disminuir, por lo que todas las dietas lo recomiendan.
2- Tu piel lucirá mas bella. Por el efecto humectante
3- Es bueno para tu salud. El agua humecta todos tus órganos internos.
4- Elimina toxinas lo que ayuda a tu salud y belleza. Estos es especialmente importante si se tiene acne o propensión al acne.

¿Puedo tomar otros líquidos o solo agua?

Puedes tomar otros líquidos que no contengan cafeína. La cafeína es muy común en casi todas las bebidas carbonatadas, el café, el te, y hasta algunos jugos. La cafeína es un diurético, lo que hacer que eliminemos agua. La cafeína tiene una función totalmente opuesta al agua.

Las bebidas para deportes son muy buenas porque contienen sales. Cuando usamos otros líquidos debemos tener cuidado porque muchos contienen cantidades de azúcar excesivas. Esto es muy importante si queremos perder peso.

Si tomas agua solo cuando tienes sed, no estas proveyendo tu cuerpo con suficiente agua. Algunos entrenadores recomiendan que se tome agua durante las sesiones de ejercicio.

No hay que esperar que sintamos sed para tomar agua porque la sed normalmente indica que nos estamos deshidratando. Debemos prevenir la deshidratación.

El agua es deliciosa, refrescante y vital para nuestro cuerpo. Toma agua tu cuerpo te lo agradecerá.

Fuente: Lindisima.com

………………………………………………………………………………………………………………..

Conozca nuestro Programa Anti-Celulitis

Cremas Reductoras
Dúo afirmante de la piel para minimizar la apariencia de la celulitis.
Benefícios Claves:
-Ayuda a reducir la apariencia de piel naranja.
-Mejora la textura y el tono de la piel.

Hágase cargo de las zonas problema de su cuerpo como las caderas y muslos ayudando a minimizar la apariencia de la celulitis con este avanzado abordaje de dos pasos.

Conozca nuestras cremas reductoras -aquí-

Cell-U-Loss
Desarrollado con una combinación de vitaminas, minerales y hierbas que ayudan a reducir la acumulación de líquidos.

Contiene vitamina C, la cual es esencial en la actividad antioxidante, el refuerzo del sistema inmunológico y la reconstitución celular.

Conozca nuestro Cell-U-Loss -aquí-


ADELGAZA SEGÚN TU EDAD

septiembre 5, 2007

Nuestro cuerpo está íntimamente ligado a parámetros hormonales, psicológicos y físicos, por lo que cambia a lo largo del tiempo.

Es normal que una mujer de 50 años no tenga la misma silueta que cuando tenía 15 años

Desgraciadamente, a veces engordamos demasiado, y esos kilitos se pueden transformar fácilmente en dos tallas de más… ¡de por vida! Para evitarlo, es mejor limitar el sobrepeso en cada periodo sensible de la vida.

Gracias a las explicaciones y los menús de Nathalie Negro, nutricionista, podrás aprender a controlar tu peso dependiendo de si eres una joven adulta, una feliz mamá , o una mujer madura.

DE 20 A 30 AÑOS: LA INDEPENDENCIA

Seguramente eres estudiante o una joven mujer activa y ya no vives en casa de tus padres. Una situación ideal porque por fin puedes disfrutar de la libertad, pero que al mismo tiempo te preocupa si por culpa de una alimentación poco equilibrada te has dado cuenta que de repente tienes algunos kilos de más…

Te ayudaremos a comprender las razones de este aumento de peso, y te diremos qué hacer para recuperar tu peso y tu línea.

Descubre nuestras soluciones para que disfrutes de tu independencia sin que lo tengas que pagar cuando te peses en la báscula…

Las razones de los kilos de más

Sales mucho
Con tantas pizzas, hamburguesas y el tapeo cuando sales de fiesta, has cogido algunos kilos de más. La comida rápida es muy energética y está llena de grasas y azúcares. En cuanto a los aperitivos, entre las patatas fritas y el alcohol, las calorías se multiplican fácilmente.

No cocinas
Los ideal es comer menos a menudo en restaurantes de comida rápida, poco reputados por su comida equilibrada… Y por la noche para cenar, no compres cualquier plato precocinado sin mirar las etiquetas.

No tienes mucho dinero El resultado: compras menos frutas y verduras frescas, porque te resulta un poco caro.

Llevar una vida más sana

Controla tus salidas
Si no te puedes resistir a las pizzas, procura comerlas sólo una vez por semana. Limita los restaurantes de comida rápida una vez cada 15 días: una hamburguesa pero con ensalada y soda light. También puede variar, la comida japonesa por ejemplo es mucho más dietética. En cuanto al alcohol: procura tomarlo sólo cuando salgas con tus amigos y como mucho 3 copas 1 vez por semana.

Equilibra la comida a diario
Es imprescindible hacer un desayuno completo (ver menú) Si comes bocadillos a medio día hazlo sólo 2 veces por semana como mucho. Si comes en el restaurante de la universidad o del trabajo, elige un menú completo (carne o pescado + verduras y féculas o pan). Lo mejor es hacer una merienda para evitar picar entre horas, después de las clases o del trabajo. Para cenar, come de forma equilibrada y menos cantidad: procura comer verduras y proteínas, y suprime el pan.

Vigila tus compras
¿El precio de las frutas y verduras te parece exagerado? Opta por las verduras en conserva, no tienen ningún añadido energético. En cuanto a los platos preparados, verifica que la cantidad de materias grasas no sea superior al 5% y que la relación entre proteínas y lípidos sea superior a 1.

Los consejos de la nutricionista

Nota: los alimentos en cursiva están autorizados sólo una vez por semana.

Desayuno
1 bol (40 g) de cereales (corn-flakes o copos de avena); 150 ml de leche; 1 fruta o 1 rebanada de pan; 1 yogur natural; 1 fruta o un vaso de zumo de frutas sin azúcar añadido.

Comida
100 g de carne de pollo cocida o 120 g de pescado cocido; 15 g (3 c. de café) de aceite de oliva; 200 g de verduras cocidas o crudas; 60 g de pan; 1 yogur natural; 1 fruta.
O un bocadillo con: 80 g de pan; 2 lonchas de jamon cocido; 30 g de queso de untar à 30% de MG; 1 fruta.

Merienda
40 g de pan; 20 g de chocolate negro o 5 galletas.

Cena
150 g de verduras crudas y/o cocidas; 150 g de féculas cocidas; 1 c. de café de aceite de oliva; 30 g de queso; 1 fruta.

DE 30 A 50 AÑOS: LA VIDA DE FAMILIA

Durante esta etapa de la vida ocurren muchas cosas: la vida en pareja, los niños, hay cambios profesionales, mudanzas, choques afectivos, divorcios… sin olvidar que tenemos tendencia a hacer regimenes.

Por eso en esta época de la vida el sobrepeso aumenta. No hay que preocuparse si sólo son unos kilos (2 a 5 kilos, es normal), pero es necesario tener cuidado si se pierde el control de la situación. Te decimos cómo lo puedes evitar…

Las motivos del sobrepeso

Disfrutas de la vida de pareja
No te privas de los platos con tu pareja, y has engordado un par de kilos… Tu marido come más que tú (2400 cal para el hombre respecto a las 1800 para la mujer como media) y seguramente tienes tendencia a hacer como él…

Tienes hijos
Además de los cambios que ha sufrido el cuerpo tras los embarazos, los armarios y el frigo están llenos de alimentos para niños… ¡y es muy tentador!

No paras de hacer regímenes desequilibrados
Has intentado eliminar esos kilos de más debidos a la vida de familia: dietas a base de proteínas, sustitutos de comidas… seguramente has adelgazado… ¡pero los has vuelto a recuperar!

Los principios de una vida sana

Comer de forma moderada
Si tu marido no quiere sacrificar una cena completa puedes aligerar tu comida: una ensalada con 1 huevo o 1/2 lata pequeña de atún, verduras y un poco de féculas para aguantar hasta la hora de la cena. En general puedes optar por verduras sin grasas y una pequeña porción de proteínas. Por la noche, haz una cena completa con verduras, carne o pescado con féculas, pan y una fruta.

Comparte… con moderación
Ten cuidado a la hora de la merienda con los niños. Puedes comer una rebanada de pan pero de pan integral con un poco de compota de frutas sin azúcar. Lo mejor es optar por una fruta y un producto lácteo desnatado.

Reduce las cantidades
Come con moderación y no te sirvas tanto como tu pareja y tus niños, sus necesidades son mucho más elevadas.

Evalúa las cantidades que puedes consumir a partir de un menú tipo.

Los consejos de la nutricionista

Nota: los alimentos en cursiva están autorizados sólo una vez por semana.

Desayuno
1 yogur natural desnatado o 150 ml de leche semi-desnatada; 60 g de pan o 1 croissant; 10 g de mantequilla o margarina; 1 c. de café de mermelada.

Comida
40 g de atún al natural o 1 huevo o 50 g de embutido; 150 g de verduras crudas y/o cocidas; 150 g de féculas cocidas (50 g crudos); 10 ml de aceite de oliva (2 c. de café); 1 yogur natural desnatado; 1 fruta o 1 dulce.

Cena
250 ml de sopa de verduras o 100 g de verduras; 150 g de féculas cocidas (50 g crudos) ; 10 g (2 c. de café) de aceite de oliva; 150 g de pescado cocido o 130 g de carne/pollo cocido ; 40 g de pan; 1 fruta o 2 bolas de helado.

50 AÑOS: HACIA LA MENOPAUSIA

A llegar a los cincuenta, se acerca uno de los momentos más difíciles en la vida de la mujer con la llegada de la menopausia. Y este cambio en el cuerpo suele tener consecuencias en la línea.

El apetito aumenta pero para poder frenar la situación, es necesario conocer las razones de este cambio de morfología. Te damos algunos consejos para mejorar tu higiene de vida. Para finalizar, nuestra nutricionista nos comenta los principios de la alimentación fundamentales para la mujer madura.

Porqué has engordado – Grandes cambios

Tu cuerpo cambia
Con la llegada de la menopausia, los ovarios fabrican menos hormonas femeninas. La acumulación de la grasa en las caderas y los muslos disminuye mientras que aumenta en el abdomen. Aumenta la retención de líquidos y ello se deja ver en la silueta.

Aumentan las ganas de picar entre horas
La disminución de los estrógenos aumenta el apetito, y además incrementa la necesidad de compensar el vacío afectivo o las preocupaciones por lo que aumenta la tentación de picar entre horas.

Las grasas se acumulan
¿Tienes la impresión de almacenar todo lo que comes? Es normal: después de los cincuenta años el organismo no gasta tantas calorías, por lo que la grasa tiene tendencia a acumularse. El resultado es que aunque consumas las mismas cantidades que antes, engordas más fácilmente.

Guardar la línea después de la menopausia

Retoma o aumenta tu actividad deportiva
Tu metabolismo de base tiende a disminuir. Para compensarlo es necesario aumentar el gasto de energía con actividades de que evitan la acumulación de grasas (caminar, footing, montar en bici), gimnasia para afinar la silueta y streching para estirar los músculos.

Haz una merienda
Para evitar picar entre horas de forma anárquica, lo mejor es hacer una merienda a media tarde, a base de pan integral o de cereales para calmar el apetito. Si tienes hambre entre horas opta por una fruta o un yogur desnatado sin azúcar.

Organiza tus pequeños caprichos
Para que no te sientas frustrada después de una comida lo mejor es cocinar recetas apetecibles para evitar la monotonía y controlar mejor lo que comes. Además puedes añadir, sin abusar, de algunos alimentos que más te gusten para darte algún capricho de vez en cuando.

Algunos principios para una buena alimentación

Nota: los alimentos en cursiva están autorizados sólo una vez por semana.

Desayuno
50 ml de leche semi-desnatada; 60 g de pan; 8 g de mantequilla o margarina y 2 c. de café de mermelada; 1 fruta.

Comida
150 g de féculas cocidas; 1 plato de verduras crudas o cocidas; 100 g de carne/pollo cocido; 2 c. de café de aceite; 1 yogur natural; 1 fruta.

Merienda
60 g de pan; 40 g de queso o 30 g de chocolate

Cena
1 plato de sopa de verduras o 200 g de verduras crudas/o cocidas; 80 g de pescado cocido o 1 loncha de jamón cocido o 50 g de embutido; 1 c. de café de aceite; 1 yogur natural; 1 fruta.

…………………………….

Fuente: EnFemenino.com