ARGENTINA: MAS CHICOS OBESOS

junio 25, 2007

Tres de cada diez chicos son obesos o tienen sobrepeso.

Tienen entre 6 y 11 años y son de clase media y alta. Es porque comen mientras ven televisión, abusan de la comida chatarra y ya no corren ni juegan en las plazas por la inseguridad. 

Más de una vez se habló de los “chicos gordos de la pobreza”, aquellos niños de pancitas infladas a fuerza de guisos, harinas, sopas y polentas. Pero el problema de los menores con sobrepeso no se agota en los sectores más bajos. Un reciente estudio a nivel nacional revela que 3 de cada 10 chicos de clase media y alta son obesos o tienen sobrepeso. ¿Las causas? Ven demasiada televisión mientras comen, abusan de la comida chatarra y han perdido los juegos y corridas en plazas y veredas a causa de la inseguridad.

Así lo refleja un estudio realizado por la consultora Markwald, La Madrid y Asociados, que entre setiembre y noviembre del año pasado relevó los hábitos alimentarios de 1.500 chicos de entre 6 y 11 años de sectores medios y altos de la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, Rosario, Córdoba y Mendoza. “El estudio se hizo en el marco de una investigación mayor sobre consumo infantil, que se llevó a cabo en distintos países de Latinoamérica. Como en estudios anteriores había surgido un temor recurrente a ser gordo , decidimos sumar algunas preguntas sobre el tema. Y la verdad es que las respuestas nos sorprendieron”, dice la socióloga Mónica La Madrid, a cargo de la investigación.

Además de revelar que el 32% de los chicos argentinos de hogares con buen nivel adquisitivo son obesos o tienen sobrepeso y corren riesgo de serlo, el estudio alumbró costumbres que llamaron la atención de los expertos.
“Encontramos, por ejemplo, que el hábito de mirar televisión mientras se come es mucho más fuerte en nuestro país que en el resto de Latinoamérica —apunta La Madrid—. También, que los chicos obesos usan menos Internet y juegan menos a los video- juegos que los chicos que no tiene problemas de peso; y que, en Argentina, no hay relación entre sobrepeso y madre que trabaja fuera del hogar, algo que sí ocurre en otros países”, explica.

Para el estudio completo se entrevistó a 6.534 chicos con sus padres, quienes informaron sobre el peso y la talla de sus hijos. Y se encontró que México es el país con mayor porcentaje de niños con sobrepeso (46%), y que Colombia es el menos afectado (27%). También, que los problemas de obesidad disminuyen a medida que los niños crecen y “pegan el estirón” (alrededor de los 10 años), y que a los niños criollos les preocupa menos “estar gorditos” que a sus pares de los países vecinos.

A su vez, como tantos otros estudios, las conclusiones de esta investigación vuelven a insistir sobre los peligros del sedentarismo. Pero advierten sobre una curiosa diferencia: “Hay una asociación entre obesidad y largas horas frente a la tele , pero no ocurre lo mismo con Internet y los video- juegos. Los chicos obesos usan menos la Web y los videos que los que no tienen exceso de peso. Pasa lo mismo que con la lectura: son actividades pasivas, pero suponen personalidades más inquietas“, asegura La Madrid.

El televisor parece ser el enemigo público número uno de la vida sana. Y por más de un motivo: “El 74% de los chicos con sobrepeso y el 81% de los obesos reconocieron que miran televisión mientras comen en familia, cifras que superan a las de otros países. Esto habla de una desestructuración de la comensalidad histórica, de una forma de comer en la que los padres ya no cumplen la función de educar y controlar como lo hacían antes”, dice La Madrid.

El doctor Horacio Yulitta, especialista en Medicina del Deporte Infanto-Juvenil de la Sociedad Argentina de Pediatría, coincide: “Antes, el momento de la comida era un espacio de encuentro familiar en el cual se cumplían ciertos rituales. Se esperaba para comer todos juntos, se servía ordenadamente y se transmitían modales y costumbres: los padres miraban cómo comían sus hijos y enseñaban a comer. Hoy se come a las apuradas, sin límites de ningún tipo (los chicos hasta eligen qué se come) y en silencio. El televisor copa la escena y la comida deja de ser lo principal; se come más y mal y se pierde el saborear, el disfrutar y el compartir“, dice.

Entre los culpables de la obesidad, el estudio también destaca “la pérdida del espacio público como ámbito de juego debido a la peligrosidad de la calle” y la incorporación de tecnologías que fomentan los juegos pasivos en el hogar.

“La inseguridad dejó a los chicos sin vereda y sin plaza. Hoy se juega en lugares estructurados y cerrados, como los peloteros, donde no hay espacio para lo creativo —opina Yulitta—. Y también se perdió el patio del colegio: por temas legales o de seguros o porque los padres se quejan si el chico tiene un raspón, está prohibido correr en el patio. Es insólito: pasan el día entero en la escuela y no pueden, siquiera, jugar a la mancha en el recreo”.

Por supuesto que el acceso, casi cotidiano, a alimentos procesados, de alto contenido graso y calórico, también aporta lo suyo. “La comida chatarra y el sedentarismo son un peligro para los chicos. Es fundamental enseñarles a comer a las nuevas generaciones, pero no es fácil. En los quioscos de los colegios no venden alimentos sanos, ni siquiera yogures. Sólo pueden comprar golosinas y eso no ayuda”, dice la doctora Edith Barinaga, directora de ALCO.

Del estudio surge, también, otro dato que acerca alivio a las madres multifunción de la nueva era. “En Argentina no se comprobó la asociación entre la madre que trabaja fuera del hogar y la obesidad, como sí ocurre en otros lugares. Acá hay más obesos en estructuras familiares tradicionales, con mamás sin trabajo remunerado”, dice La Madrid.

Para la nutricionista Magdalena Bauschen, para ayudar a un hijo con problemas de peso nada mejor que el ejemplo de los padres. “Si no comen verdura los chicos tampoco lo harán. Y son ellos los que deben apagar el televisor y destacar que el momento de la comida es un espacio para compartir y para nutrirse”.

Fuente: Gordos.com

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DETÉN EL TIEMPO

junio 18, 2007

¿Te estás oxidando? ¿Tienes pavor a las secuelas de la edad?
En ese caso, lo tuyo es anti-aging. Las empresas estudian ampliar los habituales chequeos con los que retribuyen a sus ejecutivos con nuevas técnicas contra el envejecimiento.

Si compras un dentífrico y descubre en la caja que lo envuelve el vocablo anti-aging, no te escames. Es la palabra de moda que amenaza con colarse hasta en las etiquetas de los abrigos o los jerseys.
Aquí el término anglosajón se traduce como anti-edad, y hace referencia a una aspiración del hombre desde que el mundo es mundo: retrasar el envejecimiento.

Aunque lleva a confusión, no está intimamente relacionado con la cirugía estética. La misión del anti-aging se acerca más a regular la alimentación, reajustar el sueño, controlar el cerebro y la memoria, revitalizar las células, ganar en movilidad y flexibilidad… Se trata no solo de estar más guapo por fuera sino de gozar de más energía interior.

Desde que los tratamientos destinados a mejorar la calidad de vida tienen nombre propio, anti-aging, las casa de cosmética y las de productos dietéticos entre otras, lo han aplicado a los artículos que fabrican con la esperanza de que todo lo que suene a detener el tiempo seducirá a sus clientes. Así la firma suiza de cosméticos de alta gama La Prairie está presente en este mercado con su crema Anti-aging Complex, de 178 euros, “eficaz tanto a los 30 como a los 50 años (…) para detener el proceso de envejecimiento de la piel” según el prospecto.

Biocentury propiedad del grupo alimentario Agrolimen, ha lanzado un complemento nutricional en perlas llamado Anti-aging con ingredientes naturales como soja, té verde, aceite de onagra, vitaminas C y E y minerales para mantener el buen estado de la piel por 9,25 euros, también la compañía de fitoterapia (que trata enfermedades mediante plantas) Soria Natural ha creado Stop Aging, un nuevo complemento alimenticio. Hasta la emprsa catalana de ahumados Benfumat, ha elaborado una dieta anti-edad basada en las propiedades del salmón, ya que, según dicen fuentes de la compañía, “los ácidos omega 3 convierten al salmón en un potente alimento anti-aging“.

Dos nuevas clínicas
En cuanto al campo de la medicina, solo este año han recalado en España dos clínicas especializadas en anti-aging. La primera fue La Clinique de París, que forma parte de Harmonie, un holding empresarial europeo especializado en medicina preventiva. Uno de los ganchos que emplea para atraer clientes es la cantidad de pacientes ilustres que pisan sus sedes de Alicante, Ginebra, Hong-Kong, Tokio o Bangkok. Entre sus más fieles seguidores se hallan según la propia clínica, el presidente de la República Francesa, Jacques Chirac, el diseñador Paco Rabanne, la familia real de Qatar y Kimberli Wang, dueña de la mayor fortuna asiática y de los hoteles Sheraton. El centro prevé abrir sedes en 2007 en Barcelona, Madrid y Bilbao.

La segunda clínica acaba de aterrizar en Madrid y se llama Novoclinic. Pertenece a un grupo de empresas farmacéuticas y biotecnológicas internacionales que han inverido 10 millones de euros en un centro que no escatima en aparatos y técnicas de medicina y cirugía estética, odontología, podología, fisioterapia y cirugía del pie.

Los directivos y empresarios son el público natural de estos tratamientos, tanto por el precio del eamen como por el tipo de vida que llevan: sedentaria, estresada y, por lo general, mal alimentada. Así que corren el riesgo de sufrir enfermedades que los métodos anti-edad detectan y ayudan a paliar como las cardiovasculares (infartos) y las derivadas del estrés. “Por 1.000 euros se puede obtener un perfil genético completo [con información muy valiosa sobre el ADN de un ser humano, que contribuye a prevenir males hereditarios]”, dice José Márquez-Serres, presidente de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad. Pero los tratamientos más caros rondan los 6.000 euros.

Este año, la Clínica Planas de Barcelona, pionera en la materia en España, ha establecido contactos con jefes de Recursos Humanos de emprsas que quieren incentivar a sus máximos ejecutivos con estos tratamientos. “También hemos hablado con un par de compañías de seguros médicos. Todos están interesados en ampliar los servicios que dan a los altos directivos de las multinacionales, pero todavía no se ha concretado nada. Claro que dado que cada vez conocen más el anti-aging, para 2007 esperamos que esos contactos fructifiquen”,  dice Javier Planas, gerente de la clínica que lleva su apellido.

¿Y no basta con un chequeo? Lo normal es que los seguors médicos que las empresas ofrecen a los ejecutivos incluyan la posibilidad de hacerse chequeos, cuyo precio medio en las clínicas con más prestigio oscila entre 1.000 y 2.000 euros, pero la medicina anti-aging va más allá. Un chequeo se limita normalmente a un análisis de sangre para obtener los niveles de azucar, ácido úrico y colesterol, entre otros; a una prueba de esfuerzo, un electrocardiograma y una radiografía de tórax para conocer el estado de los pulmones. Si el cliente es hombre y tiene más de 45 años se le examinará también la próstata.
En cambio, el anti-aging incluye un análisis más extenso. Mide el estrés oxidativo (que indica si el balance entre oxidantes y antioxidantes se desequilibra a favor de los primeros) y los polimortismos genéticos, es decir el código genético del paciente, que informa sobre su predisposición a adquirir ciertos males como la diabetes, el alzheimer o las enfermedades cardiovasculares, las más comunes en España. La prueba de estrés oxidativo sólo requiere el análisis de sangre y otro de orina, y para el de polimorfismos genéticos se extrae mucosa bucal.

La estética, un plus
Para contemplar el reconocimiento se suele contar con un entrenador que realiza un chequeo de psicomotricidad, reacciones nerviosas y oído. Y se añaden pruebas psicológicas para saber cómo está el cliente de agilidad mental, memoria y capacidad de concentración. No obstante, cada clínica añade o resta sus técnicas a este paquete básico. “En un día se realizan todas las pruebas y en una semana ya tenemos los resultados” explica Neus Tomás, experta en anti-aging del Centro Médico Teknon de Barcelona.

No todos los centros son tan rápidos para desgracia del ejecutivo. Algunos como La Clinique de Paris, tardan hasta tres o cuatro semanas en entregar las conclusiones del estudio. A partir de que los reciben, los clientes suelen revisarse cada tres o seis meses.
“No hay una duración del tratamiento determinada, pero los tratamientos anti-aging, por definición, suelen ser de por vida.  Por ejemplo, si un paciente tiene déficit de omegas y antioxidantes, para gozar de una buena salud deberá tomar estos suplementos siempre”, comenta un portavoz de La Clinique de Paris.

Muchos directivos recurren en ese momento a un plus estético que no está incluído en el precio de las pruebas anti-edad. “Los ejecutivos quieren elimininar las arrugas de expresión de sus caras con botox o se realizan una liposuccion de barriga. A ellos lo que más les preocupa es la nariz, el abdomen, los párpados y el envejecimiento facial”, dice un estudio del Centro Médico Teknon. Neus Tomas ve por las consultas a más hombres que mujeres: “La mayoría de ellos tiene un promedio de 50 años, y muchas veces acuden acompañados de sus mujeres”.

Fuente: Revista Sentirse Bien


ANTIOXIDANTES ¿PROLONGAN LA JUVENTUD?

junio 11, 2007

Antioxidantes naturales: los más recientes benefactores de la salud.

Una razón más para consumir vegetales. Presentes en la mayoría los alimentos vegetales, bloquean el efecto perjudicial de los radicales libres

¿Quién no ha oído hablar de productos como zumos y batidos enriquecidos en vitaminas A, C y E, e incluso de caramelos que contienen vitaminas o de los múltiples beneficios que se obtienen mediante la inclusión de alimentos vegetales en la dieta diaria? Los medios de información insisten en las virtudes de productos alimenticios enriquecidos con vitaminas y sus posibles beneficios para la salud, alabando su papel en la lucha contra la “oxidación” del organismo, ante ciertas enfermedades y frente al envejecimiento. Hoy, la nutrición y la dietética no sólo se ocupan de los componentes de los alimentos que aportan beneficios nutritivos: proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. Otras sustancias, con propiedad antioxidante, ejercen también un saludable efecto en nuestro organismo.

¿Qué son los antioxidantes?

Se trata de un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos), que bloquean el efecto perjudicial de los denominados radicales libres. La mayoría de los antioxidantes se encuentra en alimentos vegetales, lo que explica que incluir frutas, legumbres, verduras y hortalizas o cereales integrales en nuestra dieta sea tan beneficioso.

Los radicales libres y la oxidación

La respiración en presencia de oxígeno resulta esencial en la vida celular de nuestro organismo, pero como consecuencia de la misma se producen unas moléculas, los radicales libres, que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas y los lípidos o grasas. En nuestro cuerpo hay células que se renuevan continuamente (de la piel, del intestino?) y otras que no (células del hígado, neuronas?). Con los años, los radicales libres pueden producir una alteración genética sobre las primeras, aumentando así el riesgo de padecer cáncer, y reducir la funcionalidad de las segundas (las células que no se renuevan), lo que es característico del envejecimiento. Hábitos tan comunes como practicar ejercicio físico intenso, el tabaquismo, el consumo de dietas ricas en grasas y la sobreexposición a las radiaciones solares, así como la contaminación ambiental, aumentan la producción de radicales libres.

Beneficios de los antioxidantes

Estos últimos años se ha investigado científicamente el papel que juegan los antioxidantes en las patologías cardiovasculares, en numerosos tipos de cáncer, en el Sida e incluso otras directamente asociadas con el proceso de envejecimiento, como las cataratas o las alteraciones del sistema nervioso. Los estudios se centran principalmente en la vitamina C, vitamina E, beta-carotenos, flavonoides, selenio y zinc. La relación entre estos antioxidantes y las enfermedades cardiovasculares y, probablemente, las cerebrovasculares, está hoy suficientemente demostrada. Se sabe que la modificación del “colesterol malo” (LDL-c) desempeña un papel fundamental tanto en la iniciación como en el desarrollo de la arteriosclerosis (engrosamiento y dureza anormal de las cubiertas internas de los vasos sanguíneos debido a un depósito de material graso, que impide o dificulta el paso de la sangre). Los antioxidantes pueden bloquear los radicales libres que modifican el colesterol malo, reduciendo así el riesgo cardiovascular. Por otro lado, los bajos niveles de antioxidantes pueden constituir un factor de riesgo para ciertos tipos de cáncer.

¿Todo ventajas?

A pesar de que la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes disminuye el riesgo de ciertas patologías, éstos no modifican el deterioro normal que conlleva la vejez ni permiten que vivamos más años. Y se ha demostrado que la suplementación a altas dosis con preparados de antioxidantes puede resultar contraproducente. A pesar de que se sabe cada día más sobre los beneficios de los antioxidantes – se ha de promocionar su consumo mediante los alimentos que los contienen de forma natural-, es pronto aún para asegurar si es conveniente o no la suplementación diaria, ya que se desconocen las dosis adecuadas. Por ello, lo más correcto es seguir una alimentación variada y equilibrada, en la que no falten los vegetales y no abusar de suplementos ni de alimentos enriquecidos con antioxidantes.

Nutrientes y sustancias no nutritivas que actúan como antioxidantes

Vitaminas :

Vitamina C: En frutas y verduras, frescas y crudas, como guayaba, kiwi, mango, piña, caqui, cítricos, melón, fresas, bayas, pimientos, tomate, brasicáceas (verduras de la familia de la col), frutas y hortalizas en general.

Vitamina E (tocoferol): germen de trigo, aceite de soja, germen de cereales o cereales de grano entero, aceite de oliva, vegetales de hoja verde y frutos secos.

Betacaroteno o “provitamina A”: Pertenece a la familia de los carotenoides de los vegetales. El organismo es capaz de transformarlo en vitamina A. Posee conjuntamente las propiedades de la vitamina A y de los antioxidantes que actúan sobre los radicales libres. Recientemente se ha demostrado su papel en la prevención de las cataratas y su efecto beneficioso en procesos inflamatorios y en los relacionados con el envejecimiento. Alimentos ricos en betacaroteno: verduras de color verde o coloración rojo-anaranjado-amarillento (zanahoria, espinacas, calabaza, etc.), y cierta frutas (albaricoques, cerezas, melón y melocotón?).

Minerales:

Selenio: Relacionado con un menor riesgo de tumores de piel, hígado, colon y mama. Asimismo vinculado al funcionamiento de la glutation peroxidasa (enzima antioxidante de nuestro organismo). En carnes, pescados, marisco, cereales, huevos, frutas y verduras.

Zinc: Favorece la formación de nuevas proteínas (renovación celular), participa en la lucha contra los radicales libres y en la síntesis de enzimas, interviene en el sistema inmune o de defensas y favorece el buen estado de piel y mucosas (tonicidad y elasticidad de la piel). Constituyen buena fuente de zinc las carnes y vísceras, los pescados, los huevos, los cereales completos y las legumbres.

Cobre: Potencia el sistema inmune, participa en la formación de enzimas, proteínas y neuro-transmisores cerebrales (renovación celular y estimulante del sistema nervioso) y es un agente antiinflamatorio y antiinfeccioso. Y facilita la síntesis de colágeno y elastina (necesarios para el buen estado de los vasos sanguíneos, del cartílago, de los pulmones y de la piel), actúa como antioxidante protegiendo las células de los efectos tóxicos de los radicales libres y facilita la fijación del calcio y del fósforo. Alimentos ricos en cobre: hígado, pescado, marisco, cereales completos y vegetales verdes.

Aminoácidos (los componentes más simples de las proteínas):

Cisteína: aminoácido no esencial, nuestro cuerpo puede fabricarlo sin problemas. Es importante para la producción de enzimas contra los radicales libres, como la glutation peroxidasa. El hígado y nuestras defensas lo utilizan para desintoxicar el cuerpo de sustancias químicas y otros elementos nocivos. La cisteína, que se encuentra en carnes, pescados, huevos y lácteos, es un detoxificante potente contra los agentes que deprimen el sistema inmune, como el alcohol, el tabaco y la polución ambiental.

Colorantes naturales u otros compuestos de vegetales:

Flavonoides: Comprenden a los flavonoles, los antocianidoles y a las flavonas, colorantes naturales con acción antioxidante que constituyen el grupo más importante de la familia de los polifenoles, muy presentes en el mundo vegetal. Protegen el sistema cardiovascular y activan las enzimas glutation peroxidasa y catalasa, antioxidantes presentes de forma natural en nuestro organismo. Están en la familia de las coles, las verduras de hoja verde, las frutas rojas y moradas y los cítricos. Según la American Cancer Society, reducen el riesgo de cáncer colo-rectal.

Isoflavonas: En la soja y algunos de sus derivados como el tofu (queso de leche de soja) y el tempeh (semillas de soja a las que se añade un hongo específico para su fermentación). Algunos estudios científicos han demostrado que las mujeres asiáticas que consumen soja presentan una menor incidencia de cáncer de mama y matriz que las occidentales.

Ácido alfa-lipoico: Es un carotenoide de algunas verduras y frutas, que ayuda a neutralizar los efectos de los radicales libres potenciando las funciones antioxidantes de las vitaminas C, E y de la enzima glutation peroxidasa. Abunda en el tomate.

Sustancias propias del organismo, enzimas antioxidantes:

Además de las enzimas glutation peroxidasa, catalasa y superóxido dismutasa, hay otras sustancias antioxidantes como la coenzima Q-10.

Coenzima Q-10: Ayuda a las enzimas a realizar su función, y participa en numerosos procesos corporales. Se ha comprobado una gran similitud entre las propiedades antioxidantes de la vitamina E y las de la coenzima Q-10, que juega un muy importante papel en la generación de energía celular, y a su vez es un estimulante inmune, mejora la circulación y ayuda a proteger el sistema cardiovascular.

Fuente: Revista Consumer


TÉ PARA ADELGAZAR

junio 6, 2007

Puede sorprendernos el hecho de que el té favorezca la pérdida de peso, con lo rico que está, pero según un estudio clínico realizado en el Instituto de Medicina Chino de Kunming recomendaban tomar tres o cuatro tazas de infusión al día para reducir peso, ya que el estudio realizado mostraba que en personas con sobrepeso ligero perdían hasta 3 kilos, en personas con sobrepeso moderado alcanzaban los 5 kilos, y en personas con un fuerte sobrepeso los kilos perdidos llegaban a los 9. ¿Sorprendidos?

Para terminar de convenceros de los poderes adelgazantes del té, os informaremos de que en unos laboratorios japoneses, han llevado a cabo varios estudios con ratones. El resultado fue que los ratones que tomaban té rojo conseguían mantener su peso controlado, mientras que los que no lo tomaban aumentaban rápidamente de peso. ¿Convencidos?

Además, el té rojo ó Pu-erh puede puede ayudar a subir la moral, aspecto muy importantes ya que por regla general, cuando estamos haciendo dieta, nuestra moral está más baja de lo habitual. En China, desde siempre, se ha recetado el té rojo para luchar contra la depresión, la melancolía y el mal humor. Todavía no existen investigaciones que lo demuestren, sin embargo, se sabe que el Pu-erh (té rojo) es rico en querzetina, un importante principio activo del hipérico, tan de moda por sus efectos antidepresivos.

Si el sabor del té rojo no está entre tus preferidos, no te angusties, también puedes acudir al té verde para perder esos kilitos que te preocupan. El té verde es especialmente rico en dos principios activos: polyfenoles y taninos, entre los que destaca la cafeína. Estas sustancias actúan a dos niveles: estimulando la combustión de las grasas y ralentizando la absorción de ciertos nutrientes como los azúcares y los lípidos. La presencia de la cafeína ayuda a activar el proceso lipolítico: la grasa presente en el organismo se descompone en elementos más simples que son quemados más fácilmente en beneficio de mejorar tu línea.

Los polyfenoles y la cafeína, actuando en sinergia, prolongan la termogénesis aumentando así el gasto calórico. Las catequinas del té verde también reducen la concentración de glucosa en la sangre y consecuentemente los niveles de insulina. Esto le otorga un interesante cualidad de estabilización del nivel de glucosa en sangre.

El té verde, en infusión, se puede integrar fácilmente en una dieta adelgazante. Pero para un efecto más rápido, es preferible tomarlo en cápsulas, solo, o combinado con otras productos adelgazantes. Ya que de nada sirve, estar tomando varias infusiones al día, si después te das un atracón.

Fuente: Lindisima.com

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Conozca el Herbal Concentrate de Herbalife a base del té verde chino.