LOS “ATRACONES” Y LA OBESIDAD

Marzo 10, 2008

Un estudio realizado en España señala que es muy importante el trastorno de conducta llamado “atracón” en su relación con el sobrepeso y con la obesidad.

Infórmese para estar al día, el conocimiento crece y se acumula mucha información, en los artículos contenidos en este sitio encontrará una selección de temas relevantes y pertinentes tanto sea usted profesional como persona con obesidad.

Entendiendo la obesidad del adulto

Más del 60% de los estadounidenses mayores de 20 años de edad están en sobrepeso corporal.

Para la mayoría de las personas, el término obesidad significa ser muy excedido de peso. Los profesionales de la salud definen al sobrepeso como un exceso del monto de peso corporal incluyendo músculos, huesos, grasa y agua.

Obesidad específicamente se refiere a un exceso del monto de grasa corporal. Algunas personas tales como los fisicoculturistas u otros atletas con mucho músculo pueden tener sobrepeso sin ser obesos.

Cualquiera necesita un cierto monto de grasa corporal para almacenar energía, aislar al cuerpo para mantenerlo caliente, absorver golpes y otras funciones. Como una regla, las mujeres tienen más grasa corporal que los hombres.

La mayoría de los prestadores de salud están de acuerdo en que hombres con más del 25% de grasa corporal y mujeres con más del 30% de grasa (tejido adiposo) son obesos.

Medir exactamente la grasa del cuerpo no es tarea sencilla. La más precisa medición se realiza sumergiendo a una persona en agua o empleando el test de Rayos X denominado “Dual Energy X-Ray Absorptiometry” (DEXA).

Estos métodos no son prácticos para las personas promedio y se realizan sólo en centros de investigación con equipo especial.

Hay métodos simples para estimar la grasa corporal. Uno es mensurar la delgadez de un pliegue de grasa justo debajo de la piel, en varios lugares del cuerpo.

Otro implica enviar una cantidad de electricidad inofensiva a través del cuerpo de una persona.

Ambos métodos se usan en los clubes de salud y en los programas comerciales para perder peso.

Los resultados de estos métodos pueden ser imprecisos si se realizan por personas inexpertas o en alguien con obesidad severa.

A causa de las dificultades, los prestadores de la salud a menudo buscan otras formas o medios para diagnosticar obesidad.

Tablas de peso por altura, las cuales han sido usadas por décadas, usualmente tienen un rango de pesos aceptables para una persona de una altura dada.

Un problema con estas tablas es que hay muchas versiones, todas con diferentes rangos de peso.

Un cuarto de los norteamericanos adultos son casi obesos exponiéndose al creciente riesgo por enfermedades crónicas tales como las cardiopatías, diabetes Tipo 2, presión arterial elevada, accidentes cerebrovasculares y algunas formas de cáncer.

Otro problema es que no distinguen entre exceso de grasa y de músculos.

Una persona muy musculosa aparece como obesa según estas tablas, cuando él o ella no lo son. En años recientes, el índice de masa corporal IMC (BMI) ha venido a ser el estándar médico empleado para evaluar sobrepeso y obesidad.

El IMC emplea una fórmula de base matemática sobre el peso y la altura de las personas. El IMC es igual al peso en Kgs. dividido por la altura en metros al cuadrado (IMC= Kg/m2).

Por consiguiente los rangos de IMC mostrados en una tabla no son rasgos exactos de salubre o insalubre peso, son guías usables.

Un IMC de 25 a 29,9 indica que una persona tiene sobrepeso. Alguien con IMC de 30 o mayor es considerada obesa.

Igual que las tablas de peso por altura, el IMC (BMI en inglés) no muestra la diferencia entre exceso de grasa y músculos. Como sea el IMC está más asociado a la grasa corporal. También predice el desarrollo de problemas de salud relacionados con peso excesivo. Por estas razones el IMC (BMI) es usado ampliamente por los prestadores de salud.

Los profesionales están interesados no solamente en cuanta grasa una persona tiene, también donde se encuentra localizada en el cuerpo.

Las mujeres típicamente juntan grasa en sus caderas y cglúteos, dando forma de pera a su cuerpo. Los varones habitualmente desarrollan tejido adiposo en su abdomen, teniendo así forma de manzana.

Hay hombres con forma de pera y algunas mujeres con forma de manzana, especialmente luego de la menopausia. Si usted acumula adiposidades principalmente alrededor de su cintura, usted está más vinculado a desarrollar problemas de salud.

Mujeres con una medida de cintura mayor a 35 pulgadas y hombres con una medida de cintura mayor de 40 pulgadas tienen un alto riesgo a causa de la distribución de su grasa.

En términos científicos, ocurre obesidad cuando una persona consume más calorías que él o ella queman (la grasa es energía almacenada para luego destinar a la combustión interna de los procesos del metabolismo).

Lo que causa el desbalance entre calorías ingresadas y calorías egresadas puede diferir de una persona a otra. Genética, ambiente, causas psicológicas y otros factores pueden todos jugar una parte.

La obesidad tiende a darse en familias, sugiriendo una causa genética. Cierto que las familias comparte la dieta y el estilo de vida que pueden contribuir a la obesidad.

Separar esto de factores genéticos es bastante dificultoso. De todas maneras la ciencia muestra que la herencia está vinculada a la obesidad.

En un estudio, adultos que fueron adoptados cuando eran niños tenían pesos cercanos a sus parientes biológicos más que a sus parientes adoptivos.

En estos casos la estructura genética tiene más influencia sobre el desarrollo de obesidad que el ambiente en el hogar de la familia adoptiva.

Los genes no destinan irremediablemente a la gente a la obesidad. El ambiente tiene una fuerte influencia en la obesidad. Esto incluye el estilo de vida, la conducta alimentaria y el nivel de actividad física.

Los norteamericanos y en general, en la vida urbana hoy, tienden a comer alimentos con mucha grasa y ponen gusto y conveniencia por delante de la nutrición. La mayoría no logra suficiente actividad física.

Usted no puede cambiar su composición genética, si puede cambiar sus hábitos alimentarios y nivel de actividad.

Factores físicos pueden también influenciar hábitos de alimentación. Mucha gente come en respuesta a emociones negativas tales como el aburrimiento, el enojo o la infelicidad.

La mayoría de la gente con sobrepeso no suelen tener más problemas psicológicos que otras personas de peso normal. Hasta un 10% de las personas medianamente obesas intentando perder peso por su cuenta o a través de programas de reducción de peso tienen desórdenes de la conducta alimentaria y suelen estar vinculadas a síntomas de depresión o baja autoestima.

Estas personas pueden tener más dificultad para perder peso y mantenerlo bajo que aquellas sin desórdenes de la conducta alimentaria.

Si usted tiene exceso de peso por desórdenes alimentarios busque ayuda de profesionales tales como un psiquiátra, psicólogo o médico clínico al menos.

Algunas enfermedades pueden llevar a la obesidad o a la tendencia a ganar peso. Estas incluyen al hipotiroidismo, el sindrome de Cushing, depresión y ciertos problemas neurológicos que llevan a la sobreingesta.

También, drogas tales como los esteroides y algunos antidepresivos pueden dar ganancia de peso.

Un médico puede decir si hay condiciones subyacentes causando ganancia de peso o dificultando la pérdida de peso.

La obesidad es más que un problema cosmético, es un riesgo para la salud. Aproximadamente 280.000 adultos mueren en USA cada año por causas relacionadas con la obesidad.

Varias condiciones médicas serias están vinculadas a la obesidad, por ejemplo: diabetes Tipo 2, enfermedades del corazón, hipertensión arterial y accidentes cerebrovasculares.
La obesidad también están relacionada con ciertos cánceres en mayor frecuencia. Los hombres obesos son más propensos que los no obesos a morir de cáncer de colon, recto o próstata. Mujeres obesas son más propensas que las obesas a morir de cáncer de bejiga, mama, útero, cuello de útero o ovarios.

La mayoría de los profesionales de la salud generalmente están de acuerdo que las personas obesas son vulnerables para desarrollar problemas de salud.

El sufrimiento emocional puede ser una de las más dolorosas partes de la obesidad. La sociedad americana enfatiza la apariencia física y a menudo igual atractividad con delgadez, especialmente para las mujeres. Tales mensajes hacen que la gente con sobrepeso se sienta poco atractiva.

Much gente piensa que las personas obesas son glotonas, perezosas, o ambas, pero pensando bien esto no es verdad. Como resultado, la gente obesa a menudo encara prejuicio o discriminación en el mercado laboral, la escuela y en situaciones sociales. Sentimientos de rechazo, verguenza o depresión, son comunes.

Los profesionales de la salud generalmente acuerdan que personas que tienen un IMC de 30 o más pueden mejorar su salud a través del descenso de peso. Esto es especialmente verdad para aquellos severamente obesos.

Prevenir adicionales aumentos de peso es recomendable si usted tiene un IMC entre 25 y 29,9 a menos que usted tenga factores de riesgo adicionales. Los expertos en obesidad recomiendan que usted intente bajar de peso si tiene:

  • Parientes cercanos que han tenido enfermedades cardíacas o diabetes
  • Sobrepeso

Afortunadamente una pérdida de peso del 5 al 10% pueden hacer mucho para mejorar su salud por descenso de la presión arterial y niveles de colesterol. En adición, recientes investigaciones han mostrado que 5 a 7% de pérdida de peso puede prevenir la diabetes Tipo 2 en personas de alto riesgo para esta enfermedad.

El método de tratamiento depende de su nivel de obesidad, condiciones generales de salud y motivación para bajar de peso. El tratamiento puede incluir una combinación de dieta, ejercicios, modificación de la conducta y a veces drogas para bajar de peso. En algunos casos de obesidad severa, la cirugía gastrointestinal puede ser recomendable.

Fuente: WIN (Weight-control Information Network)


EL EXCESO DE PESO ASOCIADO A 13 TUMORES

Febrero 27, 2008

Podría convertirse en el principal factor evitable asociado al cáncer, superando al tabaco

MADRID.- 141 artículos científicos y 282.137 casos de cáncer han servido para confirmar lo que otros expertos han venido advirtiendo: los kilos de más no sólo causan infartos y diabetes, sino también cáncer. Según una gran revisión de estudios, publicada en la revista ‘The Lancet’, un índice de masa corporal (relación entre el peso y la altura) elevado se asocia con más de una docena de tumores.

Tal y como resume el comentario que acompaña al trabajo, “este amplio meta-análisis, que incluye muchos estudios recientemente publicados, avala fuertemente las evidencias previas de que un excesivo peso corporal aumenta el riesgo de cáncer en casi todas partes“. A saber: cáncer renal, de colon, de tiroides, adenocarcinoma esofágico, y, en menor medida, mieloma múltiple, leucemia y linfoma no Hodgkin. Además, entre los hombres gordos se dan más tumores rectales y melanomas malignos, mientras entre las mujeres con exceso de peso se desarrollan más tumores de vejiga, páncreas y endometrio, además de cánceres de mama posmenopáusicos.

“Muchas de las asociaciones observadas entre el aumento del IMC [índice de masa corporal] y el riesgo de cáncer es para tumores que no están relacionados con el tabaquismo. Posiblemente, a medida que disminuya el consumo de tabaco (que es la mayor causa de tumores en países desarrollados), el exceso de peso podría convertirse en el principal factor del estilo de vida que contribuye a la aparición de cáncer en estos países”, estiman los autores, procedentes de las universidades de Manchester (Reino Unido) y Berna (Suiza).

Según su riguroso estudio, por cada cinco puntos que aumentaba el índice de masa corporal, los hombres tenían un 52% más de probabilidades de desarrollar un adenocarcinoma esofágico, mientras que, en las féminas, el riesgo de desarrollar un cáncer de endometrio o vejiga crecía un 59%. Esos cinco puntos corresponderían con aumentos de peso de unos 15 kilos en hombres y 13 kg en mujeres para personas con un peso normal (IMC de 23), según calculan los investigadores.

Estos expertos utilizaron el baremo del índice de masa corporal porque era el que aparecía con más frecuencia en los estudios para medir el exceso de peso. “Sin embargo, las medidas de la obesidad abdominal, como el contorno de la cintura o la relación cintura/cadera, puede ser mejor predictor del riesgo de cáncer, como en el caso del riesgo cardiovascular”, estiman las autoras del comentario, dos epidemiólogas nutricionales del Instituto Karolinska (Estocolmo, Suecia).

Novedades e incógnitas

Hasta ahora, la mayoría de los trabajos que analizaban el binomio peso/cáncer habían estudiado la relación del exceso de peso con tipos concretos de cáncer. A comienzos de este año, el World Cancer Research Fund dio un paso más, concluyendo que el exceso de grasa se relacionaba con seis tipos de cáncer. “Nuestros hallazgos amplían los resultados de informes previos, para mostrar asociaciones entre un aumento del IMC y el riesgo de cáncer para tumores menos comunes y la evidencia que las asociaciones pueden diferir entre hombres y mujeres para algunas localizaciones, sobre todo en el cáncer de colon [asociado a hombres gordos, pero apenas a mujeres]”, explican los autores.

Lo que prácticamente no difería era el riesgo a lo largo y ancho del globo: la relación entre el cáncer y el exceso de peso se detectó en estudios europeos, americanos y asiáticos. Únicamente el riesgo de desarrollar un tumor de mama en la menopausia parecía ser más frecuente entre mujeres de la región Asia-Pacífico que eran obesas o tenían sobrepeso.

Pese a estas respuestas, los autores reconocen que todavía quedan diferentes cuestiones que resolver en cuanto al exceso de peso. “Tenemos que saber si las intervenciones eficaces para reducir el IMC en poblaciones adultas reducirán los riesgos de cáncer. Este conocimiento nos permitirá diseñar estrategias de salud pública para evitar los tumores relacionados con la obesidad en todo el mundo”, concluyen.

Fuente: El Mundo


GRAN BRETAÑA PAGARÁ A SUS OBESOS

Febrero 14, 2008

BATALLA CONTRA LA GORDURA
Gran Bretaña le dará dinero a los obesos que bajen de peso!

Es a raíz de un cálculo que revela que a mediados de siglo la mayoría de la población sufrirá ese problema. Por ello, implementó un plan por medio del cual dará incentivos para que dejen la comida “chatarra”. Además, se fomentarán competencias en los lugares de trabajo.

El gobierno británico anunció un plan en el que ofrecerá incentivos económicos a los obesos para que abandonen la comida “chatarra” y bajen de peso.

Estos incentivos van a consistir, entre otras cosas, en competencias en los lugares de trabajo con dinero o trofeos de premio, según informó el portal BBC Mundo.

En el Reino Unido se calcula que, a mediados del presente siglo, la mayoría de la población será obesa, debido a la espantosa dieta que fascina a muchos británicos.

A esta dieta insalubre, se agrega la falta de ejercicio, porque a más hamburguesas, pescado frito y papas fritas, menos disposición a hacer algo con el cuerpo.

Es cierto que hay mucha gente que ni dormida comería ensaladas y frutas para sustituir a las grasas y las frituras.

Pero el gobierno está decidido a no dejarse vencer por los malos hábitos de una buena parte de su población y lanzará también una campaña para reducir la obesidad infantil en los próximos 12 años.

El objetivo de esta campaña es devolver la obesidad a los niveles en que se encontraba en el 2000.

En ese año, un 26% de los niños británicos eran considerados obesos.

Sin embargo, los críticos de la propuesta aseguran que no hay ninguna prueba de que estos incentivos vayan a funcionar.

Eso sí, dada la obsesión de este país con el dinero, es bastante posible que las grasas y otros anexos de la obesidad, tengan que batallar para conservar su avasallador dominio de los gustos culinarios británicos.

Fuente: BBC Mundo