DIETA PARA UNA PIEL PERFECTA

Noviembre 8, 2007

La alimentación es el principal factor que hay que tener en cuenta para lograr una cara, y también el cuerpo, sin imperfecciones.

En esta nota, te contamos qué tipo de nutrientes son indispensables para estar y lucir saludable.

Alguna vez te preguntaste cómo hacen las celebrities para estar tan radiantes? Todas sabemos que son muy rigurosas con su alimentación y eso las ayuda a tener una piel de seda. Por eso, el cutis de terciopelo de Jennifer Aniston tiene una respuesta: la dieta de la zona. Come muchas frutas y verduras frescas aderezadas con aceite de oliva, y cancela los hidratos de carbono porque tienen una digestión lenta. Así evita que su piel se vea cansada. O.K., Brad Pitt la dejó por Angelina Jolie, pero ¿sabías que el truco de la morocha más pulposa de Hollywood es comer pescado tres veces por semana con arroz integral, para mantener esa piel blanca y tersa, sin imperfecciones? ¿Y Cameron Diaz? Adicta confesa a las hamburguesas y a las papas fritas, ¿cómo es que nunca se la ve sin ningún granito piadoso? “Hay que beber medio litro de agua en ayunas”, grita a dos voces la blonda surfista a la hora de confesar sus secretos de belleza en la revista Ok. Es simple, somos lo que comemos, dicen. No basta con depositar la confianza en los avances tecnológicos de las cremas. Primero hay que elegir los alimentos adecuados para que nuestra piel esté sana.

¿Seca o grasa?
La piel se renueva constantemente. Más exactamente, cada 28 días se produce el recambio de las células epidérmicas. Esa renovación requiere un aporte continuado de nutrientes, pues su déficit ocasiona alteraciones en su crecimiento y apariencia. Por eso, una alimentación que asegure el aporte correcto de vitaminas contribuye a mantenerla saludable. Carnes, pescados, huevos, lácteos, legumbres, cereales y frutos secos, conforman el combo básico que toda persona debe respetar para conservar el buen aspecto.
“Pero hay que saber que cuando la piel es grasa están totalmente prohibidos los nutrientes oleosos como las frituras, la mayonesa, la manteca y la leche entera, porque esos alimentos contribuyen a fomentar mayor sebo”, dice Rosi Flom, miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología.

En cambio, la hidratación se convierte en la regla número uno que deben cumplir aquellas personas con problemas de sensibilidad y sequedad cutánea. “Para combatir esta alteración es indispensable comer frutas y verduras crudas. También hay que beber diariamente entre 2 y 3 litros de agua con el fin de eliminar toxinas y porque la reserva que tiene la dermis y la epidermis se pierde fácilmente con las agresiones externas”, explica la nutricionista Karina Fuks. En los casos más extremos, la piel seca puede descamarse y cortarse. Si eso sucede, es necesario agregar a la dieta vitamina C, presente en todos los cítricos, y antioxidantes como el selenio, un mineral que se encuentra en los pescados, los mariscos, los cereales y los huevos. “También abunda en el melón, las frutillas, las moras, los ajíes verdes y el tomate”, detalla el doctor Alberto Cormillot.

Por último, es importante saber que el déficit de hierro suele ser la causa de la palidez en el rostro. “Ello se debe a que su ausencia conduce a una disminución de la hemoglobina circulante, transportadora de oxígeno en la sangre”, sostiene el dermatólogo Ezequiel Chouela. Para no tener que recurrir a métodos mágicos con el fin de disimular la blancura, es aconsejable consumir levadura de cerveza, frutos desecados, cereales, legumbres y verduras de hoja verde, ricos en vitaminas del complejo B.

Contra las arruguitas
La cirugía estética y las cremas antiage no son las únicas herramientas para lucir más joven. A este binomio se suman las frutas y hortalizas de color amarillo y anaranjado, y las verduras de hoja verde ¿Por qué? “Porque contienen grandes cantidades de precursores de vitamina A, indispensable para frenar la acción de los radicales libres que dan lugar al envejecimiento cutáneo”, sintetiza Chouela. Por eso, para no lidiar contra las arrugas hay que ingerir calabaza, zanahoria, mandarina, acelga, perejil, berro y espinaca.
La vitamina E también es una aliada a la hora de luchar contra el paso del tiempo. “Es que aumenta la microcirculación de sangre en la piel, mejorando su elasticidad. Se encuentra en el germen de trigo, el aceite de soja, el aceite de oliva virgen y los frutos secos”, agrega Cormillot.

Y, para terminar de liquidar cualquier línea de expresión, son importantes las vitaminas del grupo B porque intervienen en los procesos de renovación celular. Aparecen en la mayoría de alimentos de origen vegetal y animal, como las vísceras, los mariscos y los huevos.

Tener un cutis impecable como las celebrities de Hollywood es totalmente posible. Pero antes de pensar en la magia de la cirugía o los rellenos, es importante empezar a darle importancia a nuestra alimentación para lograr una piel saludable y espléndida.

Autor: Paola Pluzzer
Fuente: Revista Luz


¿SABES CÓMO TE ALIMENTAS?

Agosto 27, 2007

Un sencillo test puede ayudar a saber si se lleva a cabo una alimentación saludable

¿Te has parado alguna vez a analizar lo que comes? Es bien sabido por todos que los requisitos indispensables para que una dieta sea saludable son que ésta sea variada y equilibrada. Pero, ¿con qué frecuencia se debe tomar cada grupo de alimentos? Este sencillo cuestionario permite conocer varias respuestas analizando la alimentación y mejorando los conocimientos sobre una dieta equilibrada.

Cuestionario
1. ¿Cuántas raciones de fruta tomas cada día? Se entiende por ración una pieza mediana de 120-200 gramos, 1 taza de fresas o 2 rodajas de melón:
a) Ninguna              0 puntos
b) 1 o 2                   1 punto
c) 3 o más              2 puntos

2. ¿Tomas dos veces al día verduras cocidas o ensaladas? Éstas pueden constituir tanto un primer plato como la guarnición de otros platos (legumbres, arroz, tortillas, carne o pescado):
a) Nunca                 0 puntos
b) A veces              1 punto
c) Siempre             2 puntos

3. ¿Cuántas veces a la semana comes legumbre? La ración se considera entre 60 y 80 gramos en crudo, lo equivalente a un plato normal:
a) Ninguna                             0 puntos
b) 1                                        1 punto
c) Entre 2 y 4 (o más)          2 puntos

4. ¿Cuántas veces por semana tomas pescado? La ración de pescado se considera entre 125 y 150 gramos una vez limpio y en crudo:
a) Ninguna                          0 puntos
b) Entre 1 y 2                     1 punto
c) Entre 3 y 4 (o más)       2 puntos

5. ¿Con qué frecuencia consumes bollería industrial, magdalenas, dulces o pasteles?
a) Más de 4 veces por semana             0 puntos
b) Entre 2 y 3 veces por semana         1 punto
c) Ocasionalmente                                2 puntos

6. ¿Con qué frecuencia consumes comida rápida? Como ejemplo se incluyen las pizzas o las hamburguesas, entre otros:
a) Más de 4 veces por semana            0 puntos
b) Entre 2 y 3 veces por semana        1 punto
c) Ocasionalmente                               2 puntos

7. ¿Qué cantidad de agua bebes cada día?
a) Menos de 0,5 litros diarios               0 puntos
b) Entre 0,5 y 1,5 litros diarios            1 punto
c) Más de 1,5 litros diarios                   2 puntos

Resultado
El siguiente paso consiste en sumar la puntuación obtenida en las 7 preguntas anteriores y analizar el resultado.

Si has obtenido 11 puntos o más:
¡Enhorabuena! Tu alimentación es adecuada. De esta manera tienes asegurados gran parte de los nutrientes que tu organismo necesita para mantenerse sano. Sigue así e incluso mejora algún aspecto que no cumplas.

Si has obtenido entre 6 y 10 puntos:
¡Mejorable! Tienes algunos aspectos a mejorar para alimentarte de forma saludable. El primer paso es conocer cómo se lleva a cabo una buena dieta para poder llevarla a la práctica.

Si has obtenido menos de 5 puntos:
¡Erróneo! Tu alimentación es desequilibrada. Puede traer consecuencias negativas para tu salud. Intenta mejorar poco a poco los hábitos alimentarios de modo que el cambio no sea excesivamente radical al principio. Conviene marcarse objetivos fáciles de conseguir para sentirse motivado.

Para saber, en cada pregunta, cuál es la respuesta que más se ajusta a las recomendaciones de dieta equilibrada se debe comprobar la puntuación asignada. Aquellas respuestas en las que se otorgan 2 puntos son las que más se aproximan a una alimentación saludable.

Fuente:  Revista Consumer


AGUA: FUENTE DE SALUD

Mayo 23, 2007

Agua y vida

El agua o H2O es una combinación de hidrógeno y oxígeno y es la base de los líquidos corporales. Además, el agua es el compuesto químico más importante para la existencia de la vida en nuestro planeta y, por tanto, esencial en la nutrición de plantas y animales de todo tipo.

Asimismo, el cuerpo humano está compuesto en aproximadamente el 70 por ciento por agua (porcentaje que varía según la edad de la persona y el estado de salud en que se encuentre) y sin ella los seres humanos moriríamos en pocos días. En las personas adultas, entre el 60 y el 65 por ciento de su composición corporal está formada por agua, porcentaje que aumenta en personas de menor edad. Un niño, puede alcanzar hasta un 80 por ciento de agua en su constitución corpórea.

Todas las células y funciones orgánicas del ser humano dependen del agua para su correcto funcionamiento. El agua es la base para la saliva y los líquidos que rodean las articulaciones. Además, el agua regula la temperatura corporal, mientras que el frío y el calor son regulados a través de la sudoración. Otra de las funciones del agua es ayudar a aliviar el estreñimiento al movilizar el alimento a través del tracto intestinal, facilitando así la eliminación de los residuos. En todos los seres vivos el agua es de gran importancia ya que su pérdida o ausencia puede ocasionar trastornos de salud muy serios.

Deshidratación: un problema grave

En todos los seres vivos el agua es de importancia vital ya que su pérdida o ausencia puede ocasionar problemas y/o trastornos muy serios. Si no se consume diariamente la cantidad de agua requerida, se presenta un desequilibrio en los líquidos corporales, lo que puede ocasionar una deshidratación que podría llegar a ser mortal.

Se produce la deshidratación cuando el cuerpo no tiene la cantidad de agua y líquidos que necesita para su correcto funcionamiento. Esta deshidratación puede ser causada por la pérdida excesiva de líquidos, por el consumo insuficiente de agua o por una combinación de ambas situaciones. De entre las causas más comunes de deshidratación destacan el vómito y la diarrea.Los bebes, los niños, los ancianos y las personas con una enfermedad son los grupos de población que están en mayor riesgo de sufrir deshidratación.

En el caso de los bebés y los niños, decir que son más susceptibles a la deshidratación que los adultos debido a su peso corporal pequeño y altas tasas de metabolismo para el agua y los electrolitos.La deshidratación se puede clasificar en leve, moderada o severa en relación al porcentaje de pérdida de peso corporal. En el caso de la deshidratación severa hay que tener en cuenta que es una situación de emergencia potencialmente mortal y que se debe acudir al médico ante los primeros síntomas.

Recomendaciones saludables

El agua no aporta calorías al organismo excepto en los casos en que esté acompañada de azúcares u otros componentes.

Se recomienda tomar de seis a ocho vasos de agua de ocho onzas (240 ml), o la mitad del peso corporal en onzas diariamente. Por ejemplo, si una persona pesa aproximadamente 70 kilos (140 libras), necesitará ingerir 70 onzas (2 litros) de agua, ya que la leche, los zumos o la sopa no pueden sustituirse por la cantidad requerida de agua.

Las bebidas con cafeína y alcohólicas (debido a su efecto diurético) no son, en ningún caso, sustitutos apropiados del agua propiamente dicha.

Es recomendable consumir mucho líquido todos los días y en especial cuando el clima es cálido o se está realizando ejercicio físico. Para conseguir ingerir diariamente la cantidad de agua necesaria para nuestro cuerpo se recomienda tener siempre a mano una botella con agua y beberla a intervalos regulares.

Es importante vigilar cuidadosamente a alguien que esté enfermo, especialmente un bebé, un niño o una persona de edad avanzada y, en caso de sospechar de un proceso de deshidratación, se debe buscar asistencia médica antes de que la persona desarrolle una deshidratación moderada o severa.

Asimismo, se debe iniciar el reemplazo de líquidos tan pronto como comience a presentarse el vómito y la diarrea y NO esperar a que aparezcan los signos de deshidratación. En el caso concreto de las personas enfermas, siempre se debe animar a la persona a consumir líquidos y no olvidar que las necesidades de líquidos son mayores cuando la persona tiene fiebre, vómitos o diarrea. Los signos más fáciles de vigilar son el gasto urinario (debe haber pañales húmedos o idas al baño frecuentes), saliva en la boca y lágrimas al llorar.

Fuente: Instituto Tomás Pascual
http://www.institutotomaspascual.es/vidasana/contenidos/Agua/Agua.asp